Quiero denunciar públicamente la total falta de humanidad y el flagrante incumplimiento de la legislación de consumo por parte de Ryanair.
El próximo sábado 22 de agosto, teníamos programado un vuelo a Bruselas tres personas de la misma familia. Pocos días antes de volar, a una de las pasajeras le diagnosticaron de forma totalmente sobrevenida cáncer e inició de urgencia esa misma semana su primera sesión de quimioterapia.
Debido a la gravedad de la situación y a la agresividad del tratamiento oncológico, el equipo médico prescribió no viajar al extranjero por riesgo médico grave, requiriendo además nuestros cuidados y asistencia continua al ser las dos únicas acompañantes de la reserva.
Disponemos de un informe médico oficial del hospital que acredita de forma inequívoca el diagnóstico, las fechas y la pauta de tratamiento inmediato, el cual ya ha sido facilitado a la aerolínea de forma privada.
A pesar de tratarse de un caso de fuerza mayor absoluta y demostrada, Ryanair se niega en rotundo a devolver el dinero de los tres billetes, ni tan siquiera en forma de crédito de viaje. Su único argumento es que "su política comercial lo contempla así" porque no contratamos un seguro de viaje privado.
Ninguna política interna de una aerolínea puede pasar por encima del Código Civil ni de los derechos de los consumidores. Pretender quedarse con el dinero de un servicio que es imposible realizar por una enfermedad oncológica grave constituye un enriquecimiento injusto. Exigimos públicamente que Ryanair actúe conforme a la ley y proceda al reembolso íntegro de los tres billetes por causa de fuerza mayor.