Estimados/as responsables de El Rincón del Faro (Cullera):
Quiero poner una reclamación por lo ocurrido durante nuestra comida en el restaurante.
Durante el consumo de las ostras, encontré y mastiqué un fragmento de concha que estaba en el interior de una de ellas, llegando incluso a tragar parte. El trozo se me quedó entre los dientes y tuve que pedir al personal un palillo e incluso preguntar si disponían de hilo dental para poder retirarlo. Los trabajadores fueron testigos de lo sucedido.
Lo más preocupante ocurrió justo después de pagar una cuenta de 103 €. Salimos a la terraza para tomar algo antes de marcharnos y, prácticamente al salir, comencé a encontrarme muy mal y tuve que volver a entrar al restaurante, donde estuve vomitando durante más de una hora, hasta el punto de que tuvieron que estar llamándome a la puerta del baño. El personal fue consciente en todo momento de mi estado, aunque en ese momento no se me ofreció ninguna solución ante lo ocurrido.
Dispongo de fotografías de las ostras y de lo sucedido.
Quiero recalcar que no me gusta tener que presentar esta reclamación, ya que es un restaurante al que tengo especial cariño y precisamente por eso no quería llegar a esta situación ni quedar en mal lugar. Sin embargo, considero que lo ocurrido es suficientemente serio como para reclamar y solicito una solución y una compensación acorde con la totalidad de lo sucedido, no únicamente el importe de las ostras.
Mi intención es poder resolverlo directamente con ustedes y de la mejor manera posible. Si llegamos a una solución satisfactoria y con la mayor brevedad posible, estaré dispuesta a retirar la reclamación.
Quedo a la espera de su respuesta.