Durante el alquiler de una furgoneta se produjo el reventón de un neumático mientras circulábamos por la A-4.
Tras el incidente, la empresa nos cargó 250 € (96 € y 154 €) por supuestos daños, atribuyendo en el concepto de las facturas una conducción negligente ("circular con la rueda pinchada y destrozarla") sin aportar ninguna prueba objetiva que lo acredite.
No se ha facilitado informe pericial, fotografías, presupuesto, factura de reparación, relación de piezas sustituidas ni documentación técnica que justifique el origen de los daños o el importe reclamado.
Existen además indicios de que el reventón pudo deberse al estado previo de los neumáticos, que presentaban un evidente envejecimiento, sin que la empresa haya aportado información sobre su mantenimiento o antigüedad.
El contrato incluía reducción de franquicia y no contempla una exclusión expresa para este tipo de incidente, por lo que tampoco se ha justificado la cobertura aplicada.
Asimismo, la gestión de la garantía resultó confusa, ya que se comunicó su liberación antes de efectuar posteriormente cargos por el mismo importe retenido.
Solicito la anulación de las facturas, la devolución íntegra de las cantidades cobradas y la entrega de toda la documentación técnica y contractual que justifique tanto la responsabilidad que se me atribuye como los importes reclamados.