1. Solicité un microcrédito a la entidad Kviku por un importe inicial de 110 euros. Actualmente, la empresa me exige abonar un total que supera los 300 euros mediante cuotas fijas de 44 euros cada dos semanas, lo cual constituye un interés usurario y completamente desproporcionado según los criterios de la Ley de 23 de julio de 1908 de Represión de la Usura y la jurisprudencia del Tribunal Supremo.
2. El pasado 8 de octubre, procedí al pago puntual de la cuota correspondiente de 44 euros. A pesar de contar con el cargo debidamente reflejado en mi cuenta bancaria (el cual se adjunta como prueba), el servicio de atención al cliente de Kviku sostiene erróneamente que no consta dicho abono y me está aplicando diariamente multas y penalizaciones por un retraso inexistente.
3. Adjunto a esta reclamación el contrato original para demostrar las condiciones abusivas impuestas, así como los justificantes bancarios de los pagos que ya he realizado previamente.
solicito 1. Que se registre de inmediato el pago de 44 euros efectuado el 8 de octubre y se anule cualquier tipo de penalización, cargo por mora o interés de demora aplicado sobre mi cuenta.
2. Que se declare la nulidad de las cláusulas de intereses por usura del contrato.
3. Que se proceda al recálculo de la deuda total basándose exclusivamente en el capital inicial recibido (110 €) y, en consecuencia, se me devuelvan todas las cantidades ya abonadas que superen dichos 110 euros, cancelando definitivamente cualquier cuota posterior.
4. Que cese el acoso comercial y las amenazas de inclusión en ficheros de solvencia patrimonial (ficheros de morosos).