En febrero de 2025 me sometí a un trasplante capilar en Insparya, con un coste aproximado de 5.000 €, confiando en la profesionalidad y las garantías que ofrecía la clínica.
Transcurrido el tiempo necesario para valorar el resultado definitivo, el resultado obtenido ha sido claramente insatisfactorio y muy inferior a las expectativas creadas durante el proceso de contratación. Tras trasladar mi disconformidad a la clínica, la única solución que me plantearon fue realizar una micropigmentación o un nuevo trasplante, reconociendo de facto que el resultado no era el esperado.
Desde entonces, la atención al cliente ha sido totalmente deficiente. Llevo más de un mes esperando una nueva cita después de que la anterior fuera cancelada por la propia clínica. He enviado varios correos electrónicos solicitando una solución, he llamado por teléfono en numerosas ocasiones y sigo sin recibir una respuesta clara, una nueva cita ni la documentación que también he solicitado reiteradamente.
Considero inaceptable que, después de haber abonado una cantidad tan importante por el tratamiento, la clínica mantenga esta falta de comunicación, atención e interés por resolver el problema. Me siento completamente desatendido y con la sensación de que, una vez realizado el pago, el seguimiento al paciente deja de ser una prioridad.
Por todo ello, solicito la intervención de la OCU para que Insparya atienda mi reclamación, me facilite toda la documentación solicitada, me proporcione una solución efectiva al resultado obtenido y cumpla con sus obligaciones de atención al cliente y garantía del servicio prestado.
Adjuntaré las pruebas de las comunicaciones realizadas, los correos electrónicos enviados y cualquier otra documentación que acredite los hechos expuestos.
Agradezco a la OCU la gestión de esta reclamación y espero que pueda ayudarme a obtener una solución justa.