Estimados señores/as:
Me dirijo a ustedes en calidad de consumidor y usuario de productos y servicios de la plataforma PlayStation, propiedad de Sony Interactive Entertainment (en adelante, "Sony"), para trasladarles la siguiente queja y solicitar su valoración e intervención.
El pasado 1 de julio de 2026, Sony anunció públicamente a través de su blog oficial que, a partir de enero de 2028, dejará de fabricar y distribuir en formato físico (disco) todos los nuevos videojuegos lanzados para sus consolas PlayStation. A partir de esa fecha, la totalidad de los nuevos lanzamientos estarán disponibles exclusivamente en formato digital, a través de PlayStation Store y de códigos de descarga vendidos por terceros.
Junto con este anuncio, Sony ha confirmado también el cierre escalonado de las tiendas digitales PlayStation Store correspondientes a las consolas PS3 y PS Vita, comenzando por determinados mercados en agosto de 2026, lo que implica la pérdida de acceso a la compra —y en algunos casos al re-descargo— de títulos que únicamente estaban disponibles en dichas plataformas.
Como consumidor, esta decisión me genera las siguientes preocupaciones concretas:
1. Pérdida de control sobre el producto adquirido: al eliminarse la opción física, el consumidor pasa a depender exclusivamente de una licencia de uso digital, sujeta a los servidores y a la voluntad comercial de Sony, sin garantía de acceso permanente a largo plazo.
2. Precedente de cierre de tiendas y pérdida de acceso: el cierre ya confirmado de las tiendas de PS3 y PS Vita constituye un precedente directo de lo que podría ocurrir en el futuro con la tienda actual, afectando a compras ya realizadas y pagadas por los consumidores.
3. Reducción de la libertad de elección del consumidor: la desaparición del canal físico elimina alternativas de compra, reventa de segunda mano y preservación personal de los juegos adquiridos, opciones que hasta ahora formaban parte del valor ofrecido al consumidor.
4. Posible afectación a la libre competencia: al concentrar toda la distribución de nuevos lanzamientos en su propia tienda digital (PlayStation Store) y en canales de códigos de descarga que ella misma autoriza, Sony refuerza su control exclusivo sobre la distribución de contenidos para su plataforma.
Por todo lo anterior, SOLICITO a la OCU:
a) Que valore si esta práctica pudiera ser contraria a la normativa de protección de los consumidores y usuarios, en particular en lo relativo a la garantía de acceso a los contenidos digitales adquiridos (Real Decreto Legislativo 1/2007, Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, y normativa de contenidos digitales derivada de la Directiva (UE) 2019/770).
b) Que estudien si procede trasladar el caso a las autoridades de competencia correspondientes (CNMC a nivel nacional, o Comisión Europea en el marco de la Digital Markets Act), en caso de apreciar indicios de una práctica que restrinja la libre competencia en la distribución de videojuegos.
c) Que me informen sobre las vías de reclamación colectiva o individual disponibles como socio/consumidor ante esta situación.
Quedo a su disposición para aportar cualquier documentación adicional que se considere necesaria.
Atentamente,
Mark Urnieta Rolf