Por la presente queremos presentar una reclamación formal por los graves incumplimientos y la falta de seguridad sufridos durante nuestra estancia en el Hotel Magic Robin Hood, del 25 al 28 de junio, con motivo de un torneo de fútbol.
Cada uno de los asistentes abonó 365 € en régimen de todo incluido, confiando en disfrutar de unas instalaciones y un servicio acordes con el precio pagado. Sin embargo, la experiencia fue totalmente contraria a lo contratado.
Desde nuestra llegada comprobamos que el hotel no respetó la distribución de las familias, a pesar de que esta había sido organizada con meses de antelación mediante numerosos correos electrónicos entre el club y la dirección del establecimiento. Esta falta de organización generó importantes inconvenientes desde el primer momento.
No obstante, el hecho más grave fue el incidente de seguridad ocurrido durante nuestra estancia. Un hombre accedió en varias ocasiones, sin autorización, al interior de distintas cabañas ocupadas por menores. Los niños lo identificaron como un posible trabajador del hotel, por lo que solicitamos de inmediato el visionado de las cámaras de seguridad para esclarecer lo sucedido. Sin embargo, nuestras peticiones fueron ignoradas y, al día siguiente, esta misma persona volvió a entrar en otra cabaña.
La falta de actuación por parte de la dirección nos obligó a llamar a la Guardia Civil. Aunque acudió al complejo, no pudo intervenir al tratarse de una propiedad privada. Durante dos días vivimos una situación de miedo e incertidumbre, teniendo que reubicar a los niños con otros adultos para garantizar su seguridad. Finalmente abandonamos el hotel sin que se hubiera aclarado lo ocurrido ni adoptado medidas que nos transmitieran la mínima tranquilidad.
Como consecuencia de todo ello, hemos perdido dos días de descanso, hemos vivido una situación de enorme angustia y nuestros hijos han permanecido atemorizados durante gran parte de la estancia. Consideramos que el hotel incumplió su obligación de garantizar la seguridad de los huéspedes y de actuar con la diligencia exigible ante un incidente de tal gravedad.
Por todo lo expuesto, solicitamos el reembolso íntegro del importe abonado por la estancia, al entender que el servicio recibido estuvo muy por debajo de las condiciones contratadas y que los graves fallos de organización y, especialmente, de seguridad, impidieron disfrutar de las vacaciones por las que habíamos pagado.
En caso de no recibir una respuesta satisfactoria, presentaremos la correspondiente reclamación ante las autoridades de consumo competentes y ejerceremos las acciones que correspondan para la defensa de nuestros derechos.
Atentamente,