El producto enviado no cumple con las características de la web. En la imagen del conjunto puede apreciarse que el tejido es de lino o similar, y los colores de un beige claro. El producto recibido es un satén de mala calidad, más próximo a un pijama que a un conjunto de calle, en nada tiene que ver con lo que anuncian en su página web.
Visto lo anterior, y tras la respuesta recibida en su correo electrónico, no cabe duda que me encuentro ante una práctica comercial engañosa y abusiva conforme al derecho de los consumidores tanto a nivel nacional como europeo.
A pesar de haber aceptado pagar los costes de devolución, la web indica que el producto está hecho en España (tengo capturas de su página web) que genera una expectativa lógica de que el negocio y operaciones logísticas se encuentran en España. Obligarme a enviar un producto a China requiere un coste desproporcionado que imposibilita dicha devolución.
Esta falta de transparencia (según consta en su página web) es amparada por la normativa de consumo, por lo que según ésta se debe especificar la dirección exacta de devolución o el coste estimado. Ocultar el destino a China invalida esa cláusula abusiva.
Por tanto, exijo que me faciliten una dirección de devolución dentro del territorio español o que asuman el coste de este envío internacional a través de una etiqueta prepagada.