En junio de 2025 adquirí un bono de 10 sesiones de entrenamiento personal en GO fit.
Antes de comenzar advertí expresamente de que padecía una lesión y necesitaba que el entrenamiento se adaptara a mis limitaciones físicas. Tras realizar una única sesión con una entrenadora comprobé que el entrenamiento no se estaba adaptando a mi situación, por lo que tuve que abandonar la clase.
El 4 de junio de 2025 escribí solicitando la cancelación del bono y el reembolso del importe, al considerar que el servicio no era adecuado para mis circunstancias. La respuesta fue que, por política de empresa, no era posible devolver el dinero y que retomáramos las sesiones cuando mi estado de salud mejorase.
Siguiendo sus indicaciones, el 15 de septiembre de 2025 solicité reanudar las clases. Se me asignó un entrenador (Asier), pero nunca fue posible fijar una primera sesión debido a incompatibilidades horarias y a sus vacaciones. Como consecuencia, el bono siguió sin poder utilizarse.
Ante la falta de avances, el 26 de marzo de 2026 volví a escribir al servicio de entrenamiento personal solicitando que se me asignara un entrenador de forma efectiva o, en su defecto, que se reconsiderara el reembolso del bono. No recibí ninguna respuesta.
El 8 de mayo de 2026 tuve que insistir nuevamente. En ese momento manifesté mi profundo descontento por llevar casi un año sin poder disfrutar del servicio contratado y solicité expresamente el reembolso. Además, iba a someterme a una intervención médica que me impedía iniciar el entrenamiento en esas fechas.
El 13 de mayo de 2026 recibí una llamada telefónica en la que se me comunicó que seguía siendo imposible realizar el reembolso por política de empresa. La persona responsable se disculpó indicando que había estado de baja y que esa era la razón por la que no se me había asignado ningún entrenador durante esos meses. Quedamos en que, una vez recuperada de la intervención, volvería a contactar para comenzar las sesiones.
Cumpliendo lo acordado, el 29 de mayo de 2026 escribí nuevamente solicitando que se me asignara un entrenador, ya recuperada del procedimiento médico. No obtuve respuesta.
Volví a reclamar el 22 de julio de 2026, dirigiéndome tanto al responsable de entrenamiento personal como al servicio de atención al cliente. Tampoco recibí contestación.
Finalmente, el 28 de julio de 2026 reiteré mi solicitud por ambas vías, sin obtener ninguna respuesta.
A día de hoy ha transcurrido más de un año desde la compra del bono y únicamente he podido realizar una sesión. He realizado numerosos intentos para disfrutar del servicio contratado, siempre siguiendo las indicaciones de la empresa, pero GO fit no ha puesto los medios necesarios para hacer posible la prestación del servicio ni ha respondido a varias de mis reclamaciones.
Entiendo que una política interna de "no reembolso" no puede perjudicar indefinidamente al consumidor cuando es la propia empresa la que no presta el servicio contratado ni ofrece una solución efectiva.
Por ello solicito el reembolso íntegro del importe abonado por el bono de 10 sesiones de entrenamiento personal, al considerar que GO fit ha incumplido su obligación de prestar el servicio contratado pese a mis reiterados intentos de utilizarlo y a las numerosas reclamaciones realizadas durante más de un año.