Reclamación contra Sence Essentials por agua micelar con partículas y posterior problema ocular
Quiero dejar constancia pública de mi experiencia con un agua micelar de Sence Essentials y, especialmente, de la forma en la que la empresa ha gestionado posteriormente mi reclamación.
Compré un agua micelar de la marca y, al utilizarla, observé que el producto presentaba grumos o partículas visibles en el interior del envase, algo que considero anormal en un producto cosmético destinado a la limpieza facial y al uso alrededor de los ojos.
Después de utilizar el producto, sufrí conjuntivitis y dos orzuelos, con molestias e inflamación, y tuve que recibir tratamiento médico con corticoides. Ante esta situación, me puse en contacto con la empresa para comunicar lo sucedido y solicitar una solución.
La respuesta de la empresa ha sido, en todo momento, que sus muestras de retención y sus controles de calidad no presentan anomalías y que consideran mi caso un "incidente aislado".
El problema es que sus análisis no corresponden al envase concreto que yo utilicé. La propia empresa reconoce en sus correos que, para determinar el origen de las partículas, sería necesario examinar la botella concreta que tengo en mi poder.
Sin embargo, pese a ello, continúan presentando sus análisis de muestras retenidas como argumento para concluir que el producto no era defectuoso. A mí no se me ha aportado ningún informe técnico independiente que permita comprobar las conclusiones que afirman, ni se me ha demostrado que el contenido de mi botella concreta estuviera en condiciones adecuadas.
Por este motivo, considero que su investigación no resuelve el problema que yo he planteado: que mi botella concreta presentaba partículas visibles y que posteriormente sufrí problemas oculares tras utilizarla.
Además, me resulta especialmente decepcionante la atención recibida como cliente. Después de explicar que había tenido problemas en los ojos y que había necesitado tratamiento, esperaba al menos algún tipo de gesto comercial, disculpa o propuesta para intentar solucionar la situación. Sin embargo, durante todo el proceso no se me ha ofrecido ninguna compensación, sustitución del producto, reembolso ni siquiera un producto de cortesía.
La empresa me ha solicitado que envíe la botella para analizarla, pero después de la forma en la que se ha gestionado mi reclamación, no me siento cómoda entregando el único producto que conservo como prueba del problema. Especialmente cuando previamente ya se me ha indicado que sus análisis de muestras retenidas no han encontrado ninguna anomalía.
No estoy afirmando que pueda demostrarse con absoluta certeza que el producto causó mi problema ocular, pero sí considero legítimo reclamar que la empresa tome en serio una incidencia en un producto cosmético que presentaba partículas visibles y que fue utilizado alrededor de los ojos, así como que ofrezca una respuesta y una solución proporcionadas.
Mi experiencia con la atención al cliente ha sido muy negativa. Considero que la empresa se ha centrado en defender que sus controles internos fueron correctos, pero no ha aportado una solución real al problema concreto que comuniqué ni ha mostrado ningún gesto hacia el consumidor afectado.
Por todo ello, dejo constancia pública de mi reclamación y de mi disconformidad con la respuesta recibida. He conservado los correos electrónicos intercambiados, fotografías del producto y documentación relacionada con el problema ocular, y estoy dispuesta a aportar dicha documentación a los organismos de consumo que correspondan.
Solicito que la empresa reconsidere su posición, dé una respuesta adecuada a lo ocurrido y ofrezca una solución o compensación razonable por las molestias ocasionadas.
A día de hoy, considero que mi reclamación NO ESTÁ RESUELTA.