Reclamación contra la empresa Vera Montiel por incumplimiento en el proceso de devolución y falta de atención al cliente
El 9 de junio de 2026 recibí un pedido realizado a través de Instagram a la empresa Vera Montiel. Al comprobar que la calidad del tejido era muy inferior a la anunciada y que las medidas no coincidían con las publicadas, solicité la devolución al día siguiente.
Desde ese momento, respondí puntualmente a todas las solicitudes de la empresa, aportando explicaciones, fotografías, información sobre el estado de la prenda y cualquier otro dato requerido. Sin embargo, en lugar de facilitar la devolución, entre el 11 y el 23 de junio la empresa fue añadiendo nuevos requisitos y dilatando el proceso:
Intentaron que comprara otra talla a un precio muy reducido.
Respondieron con varios días de demora en cada comunicación.
Propusieron sucesivamente reembolsos parciales del 10 %, 20 % y 25 % en forma de descuento, intentando que renunciara a la devolución.
Tras reiterar que únicamente deseaba devolver el producto, se me indicó que debía enviarlo a una dirección en China, asumiendo íntegramente el coste del envío internacional. Procedí conforme a sus instrucciones: rellené los formularios, pagué el envío el 22 de junio y remití toda la documentación y el resguardo de Correos al correo electrónico montielvera2@gmail.com, que hasta ese momento había sido el canal habitual de comunicación.
El 23 de junio recibí un mensaje agradeciendo el envío de la información. Desde entonces, no he vuelto a recibir respuesta.
Al consultar en Correos, se me informó de que el paquete permanece en aduanas y que, si el destinatario no lo recoge, no pueden realizar ninguna gestión adicional.
A día de hoy he pagado el vestido, el envío internacional y no he recibido ningún reembolso ni solución.
Posteriormente he comprobado que:
La web de la empresa ha desaparecido.
Sus perfiles en Facebook e Instagram ya no están activos.
Existen numerosas reclamaciones similares, tanto por la calidad de los productos como por las dificultades para gestionar devoluciones y la actitud poco colaboradora del servicio de atención al cliente.
Todo ello confirma que no se trata de un caso aislado, sino de un patrón de comportamiento que perjudica a los consumidores.
Presento esta reclamación porque, tras intentar resolver el problema directamente y dejar de recibir respuesta, he comprobado que la empresa sí atiende reclamaciones cuando se realizan públicamente a través de la OCU. Considero lamentable tener que recurrir a la exposición pública para obtener una respuesta que debería haberse producido por los canales ordinarios.
Solicito que la empresa asuma su responsabilidad, se haga cargo de la devolución del producto, del coste del envío a China y de las molestias ocasionadas por un proceso que ha sido innecesariamente complejo y contrario a las prácticas comerciales adecuadas.