Hola:
Realicé a través de Parkos una reserva con Icanfly Parking Madrid para una semana de aparcamiento con servicio de chófer en el aeropuerto de Madrid-Barajas. La reserva, número 29HFDM, tenía un coste de 73 €, pagados por adelantado, y la recogida del vehículo estaba prevista para el día 3 de agosto a las 12:30 horas.
A las 11:43 horas, 47 minutos antes de la hora prevista, Icanfly se puso en contacto con nosotros para coordinar la recogida. Durante esa llamada comunicamos que llegaríamos aproximadamente una hora más tarde, a las 13:30 horas.
La empresa nos indicó que el cambio requería reorganizar el servicio y aplicar un suplemento. Sin embargo, el importe de dicho suplemento, 10 €, no fue concretado claramente durante la llamada, sino posteriormente mediante WhatsApp.
Cuando recibimos la cuantificación por escrito, aceptamos expresamente el pago del suplemento mediante el mensaje: “Vale. Pagamos 10 euros”. Pese a ello, solo dos minutos después Icanfly nos comunicó que ya no era posible asignar un conductor, que no podían prestar el servicio y que debíamos buscar otra alternativa de aparcamiento.
El resultado fue que el vehículo no llegó a ser recogido, no ocupó ninguna plaza y no recibió ninguno de los servicios contratados durante los ocho días de la reserva. Aun así, Icanfly y Parkos han retenido íntegramente los 73 € abonados, obligándonos además a contratar urgentemente otro aparcamiento por 111,40 € para no perder nuestro viaje.
Hemos intentado resolver el asunto amistosamente con ambas empresas y también mediante la OMIC, sin resultado. Para justificar la negativa al reembolso, las empresas alegan condiciones contractuales y documentación interna que no fueron explicadas con claridad al realizar la reserva.
Además, Icanfly reconoce haber presentado únicamente una grabación parcial de la llamada. La conversación duró aproximadamente siete minutos, pero la grabación aportada solo recoge alrededor de un minuto. Consideramos que un fragmento seleccionado no permite acreditar todo lo que se habló respecto del cambio de horario, el suplemento y nuestra aceptación.
Parkos sostiene que incumplimos el horario y que la normativa de la reserva no admite devolución. Sin embargo, no identifica claramente qué cláusula establece que una variación de una hora, comunicada antes del servicio, permite retener el importe íntegro de una reserva de ocho días. Tampoco explica cuál era el supuesto margen obligatorio para comunicar el cambio.
No discutimos que la hora inicial fuera las 12:30 ni que un cambio de última hora pudiera generar algún coste razonable. Lo que consideramos desproporcionado es que, después de comunicar el retraso y aceptar el suplemento solicitado, se nos denegara totalmente el servicio y se retuviera el 100 % del importe, sin que el vehículo fuera recogido ni permaneciera un solo día en el aparcamiento.
La situación final fue, en la práctica, la negativa de Icanfly Parking Madrid a prestar el servicio, con conocimiento de Parkos, que fue la plataforma mediante la cual contratamos y pagamos la reserva.
Como consumidores, consideramos que existe una situación de absoluta desproporción e indefensión. Las condiciones contractuales deben ser claras, transparentes y comprensibles, y las penalizaciones no deberían ser desproporcionadas respecto del perjuicio realmente causado. En este caso se ha retenido el precio completo de un servicio de ocho días que nunca llegó a prestarse.
Gracias