Me dirijo a ustedes en nombre propio y como vecina afectada de la Comunidad El Mero, situada en la calle Sant Jaume, 14, de Lloret de Mar, para trasladarles formalmente una situación insostenible que venimos sufriendo desde hace aproximadamente cinco años por el ruido continuado de las máquinas de refrigeración del supermercado Caprabo situado en Av. Vila de Tossa, 100.
Durante todo este tiempo, los vecinos hemos comunicado en diversas ocasiones esta problemática a los encargados del supermercado. Según se nos ha indicado, se han realizado intentos de reparación o ajuste de las máquinas, pero el problema nunca se ha solucionado de forma definitiva. El ruido vuelve a aparecer y continúa afectando gravemente a nuestra vida diaria.
La situación es especialmente grave porque el ruido se produce tanto de día como de noche, impidiendo el descanso normal de los vecinos y afectando directamente a nuestra salud, bienestar y calidad de vida. No podemos descansar correctamente, no podemos dormir con normalidad y llevamos años soportando una molestia que ninguna comunidad de vecinos debería tener que asumir.
También se ha solicitado la medición del ruido por parte del Ayuntamiento de Lloret de Mar, pero, pese a ello, seguimos padeciendo la misma situación día tras día y noche tras noche. Después de cinco años, los vecinos consideramos que ya no estamos ante una incidencia puntual, sino ante un problema estructural que requiere una actuación inmediata, seria y definitiva por parte de Caprabo.
Por todo ello, les solicitamos formalmente:
Que la Dirección de Caprabo asuma directamente esta reclamación y no la derive únicamente al supermercado afectado.
Que se realice una revisión técnica completa y urgente de las máquinas de refrigeración del establecimiento de Av. Vila de Tossa, 100, por parte de una empresa especializada e independiente.
Que se adopten medidas correctoras definitivas, incluyendo, si fuera necesario, la sustitución de equipos, insonorización, encapsulado acústico, cambio de ubicación de maquinaria o cualquier otra intervención técnica que elimine el ruido en origen.
Que se efectúe una medición acústica posterior, tanto en horario diurno como nocturno, para acreditar que el problema ha quedado realmente resuelto.
Que se nos facilite por escrito un interlocutor responsable, un número de expediente interno y un calendario concreto de actuación.
Les pedimos una respuesta formal por escrito en el plazo máximo de 10 días naturales desde la recepción de este correo. En caso de no recibir una solución clara, inmediata y verificable, los vecinos nos reservamos el derecho de emprender las acciones administrativas, municipales y legales que correspondan para la defensa de nuestro derecho al descanso y a vivir en nuestras viviendas sin contaminación acústica.
No estamos ante una simple molestia comercial, sino ante una situación prolongada durante años que afecta directamente a viviendas colindantes y al descanso nocturno de familias enteras. Esperamos que Caprabo esté a la altura de la responsabilidad que le corresponde como empresa y que adopte una solución definitiva, no provisional.
Quedamos a la espera de su respuesta urgente.
Atentamente,
Eva Ruiz Badenes