Solicité una nota simple del Registro de la Propiedad como servicio puntual. El importe acordado se cargó correctamente en la tarjeta que facilité y, poco después, recibí el documento solicitado. Hasta ahí, todo correcto.
El problema surgió cuando descubrí que, sin haber sido informado de forma clara y transparente y, desde luego, sin haber dado mi consentimiento expreso, se me había dado de alta en una supuesta suscripción mensual de 22 €, la cual no tenía ningún sentido.
No tuve conocimiento de esta contratación hasta el 2 de noviembre, cuando comprobé que se me estaba cobrando dicha cuota periódicamente.
Considero que este tipo de prácticas son absolutamente inaceptables y pueden inducir a error a los consumidores, al vincular un servicio puntual con una suscripción recurrente que no han solicitado conscientemente.
He reclamado la devolución del importe cobrado a la empresa, además de exigir las explicaciones oportunas. También he puesto en conocimiento los hechos en INCIBE. Animo a cualquier otra persona que se haya encontrado en una situación similar a que presente la correspondiente reclamación y haga pública su experiencia. Es importante que estas prácticas no queden impunes y que otros consumidores estén advertidos.