EXPONGO:
Que adquirí un vehículo Hyundai i20 en el establecimiento MIGUEL LEÓN, siendo entregado con una batería convencional no compatible con el sistema START&STOP incorporado por el vehículo.
Posteriormente, dicha instalación incorrecta provocó avería en el motor de arranque, teniendo que asumir personalmente los costes de sustitución tanto de batería como del propio motor de arranque, ascendiendo los gastos a 414,90 €, todo ello acreditado mediante facturas aportadas.
La empresa reclamada rechaza asumir responsabilidad alegando pérdida de garantía por revisiones, argumento que considero improcedente, ya que la reclamación no deriva de mantenimiento ordinario, sino de un defecto preexistente o vicio oculto existente desde la entrega del vehículo.
La batería instalada no cumplía las especificaciones técnicas exigidas por el fabricante para vehículos START&STOP, tratándose de una instalación incorrecta ajena al mantenimiento periódico del vehículo.
SOLICITO:
Que se admita la presente reclamación y se inste a la empresa reclamada a asumir los daños y gastos ocasionados derivados de la instalación de una batería incorrecta e incompatible con las especificaciones técnicas del vehículo vendido.