Noticia

La mitad de los aparatos averiados se queda sin reparar

Los encuestados arreglarían sus aparatos si fuera más fácil encontrar talleres de reparación y estarían dispuestos a gastarse hasta una cuarta parte de lo que valen. Actualmente, más de la mitad de las averías se quedan sin reparar y muchos de esos productos se desechan, lo que es insostenible.

14 octubre 2026
Reparación de un móvil

Un problema económico y ambiental

Los recursos terrestres son limitados y no podemos seguir consumiéndolos indefinidamente. Tirar a la basura productos a los pocos años de vida solo porque tengan alguna pequeña avería no es sostenible ni medioambiental ni económicamente; habría que repararlos o intentarlo al menos. Pero ¿llevamos nuestros aparatos a arreglar o los desechamos si fallan?, ¿qué nos podría motivar a repararlos?

Volver arriba

Preguntamos a los consumidores

Las actitudes hacia la reparación, las barreras que la impiden y los incentivos que la facilitarían son los temas de una encuesta que OCU, junto con otras asociaciones de consumidores, realizó a una muestra representativa de la población entre 25 y 74 años en 6 países. Entrevistamos a  6.500 personas en total, 1.000 de ellas españolas. Estos son los resultados para los encuestados españoles.

Cuanto más tecnológico, menos esperamos que dure

Les preguntamos cuánto tiempo esperan que les dure un aparato nuevo. Las expectativas oscilan entre 10 años de vida para una lavadora o un televisor y 5 años para un teléfono móvil. Para tablets, la vida útil esperada es de menos de 7 años. Los consumidores parecen contar ya con la obsolescencia prematura de los productos más tecnológicos.

Y esto se refleja también en sus hábitos de reemplazo de productos. Si son lavadoras o aspiradores, más del 80 % de los encuestados no los cambia hasta que dejan de funcionar. La proporción baja al 57 % en el caso de los móviles y al 67 % para las tablets.

El resto consideran cambiar de aparato cuando sale un modelo más moderno, aunque no siempre lo hacen de inmediato. Las personas en peor situación económica y las mujeres tienden a conservar sus aparatos más tiempo.

Reparamos poco

En concreto, preguntamos por tres dispositivos (una lavadora, un aspirador y un movil) y si los repararían en caso de avería o lo que han hecho con los estropeados en los últimos cinco años.

La disposición de los encuestados a reparar va cayendo con la antigüedad del producto, es lógico, pero llama la atención que no todo el mundo está dispuesto a arreglarlos ni siquiera si se averían en los dos primeros años de vida, cubiertos por la garantía. Si tienen más de cuatro o cinco años de antigüedad, solo el 4 % de los móviles o el 16 % de las lavadoras se llevarían a arreglar. Los encuestados tampoco se gastarían mucho en la reparación: la cuarta parte del precio de compra.

Puestos ya en el caso real de los que han sufrido una avería, la mitad de las lavadoras y aspiradores y el 61 % de los móviles no se reparó.

Volver arriba

¿Por qué no los arreglamos?

La razón que siempre se menciona es que la reparación resultaba demasiado cara. De hecho, el precio real que abonaron por las reparaciones está por debajo de lo que se habían mostrado dispuestos a pagar, pues equivale a un 18 o 19 % del precio de compra. Muchas fueron gratuitas (garantía, autorreparación...).

Otra razón es que decidieron comprar un modelo nuevo, sobre todo, en el caso de los móviles (37 %) o lo siguieron usando aunque tuviera algún fallo (35 %). Solemos reparar solo las averías de mediana gravedad: las leves las dejamos pasar y, si son graves, tendemos a tirarlo.

Más servicios y más baratos

¿Qué factor sería el que más les impulsaría a reparar sus aparatos? Tener más servicios de reparación accesibles y rápidos y unos repuestos baratos y fáciles de encontrar sería lo prioritario. A pesar de que el alto precio de las reparaciones es una barrera, solo un 5 % elige los incentivos económicos directos (bonos públicos, descuentos...) como el factor que más impulsaría la reparación.

Volver arriba

Las normas de ecodiseño funcionan

En paralelo a la encuesta, OCU, junto con la federación europea de consumidores BEUC, ha investigado si es fácil en la práctica encontrar repuestos para móviles y aspiradores y qué información dan los fabricantes sobre la reparación.

A los móviles ya se les aplican lasnuevas normas

A los móviles, desde el año 2025, se les aplica la legislación específica sobre ecodiseño, más exigente en cuanto a la oferta de recambios y herramientas, la información para la reparación y el diseño mismo de los aparatos. A los aspiradores todavía no se les aplican requisitos específicos de ecodiseño, solo la normativa general de garantías y repuestos. Según los resultados de este estudio, los fabricantes de móviles ofrecen más piezas de recambio, hay más canales de reparación y más información útil que los aspiradores, lo que demuestra que la regulación mejora el acceso a la reparación.

La reparación sigue sin ser fácil

A pesar de ello, la reparación aún no es sencilla: la información suele estar dispersa entre páginas comerciales, soporte técnico, tiendas de recambios y plataformas de autorreparación. La disponibilidad de las piezas no siempre es real, pues aunque aparezcan en la página, pueden estar agotadas.

En cuanto a la escala de reparabilidad, que debería aparecer en el eqtieutado de todos los móviles, solo estaba visible en 3 de los 10 móviles investigados.

La Directiva Derecho a reparar, pendiente de aprobar, obliga a los fabricantes a optar por el arreglo y facilitar el de los productos que producen. Así se espera cambiar el consumista “usar y tirar” por “usar y reparar”. 

Volver arriba

OCU pide productos que duren

Los consumidores queremos productos que duren más tiempo y se puedan reparar. Este estudio demuestra que la legislación europea de ecodiseño funciona, por lo que OCU pide:

Volver arriba

Recomendado para ti