Tratar poco con el seguro de hogar tiene ventajas obvias, pero también el inconveniente de poder ser demasiado ingenuo en el momento clave en que tiene que dar parte de un siniestro. Vea nuestros 12 consejos que pueden valer un triunfo.
Mejor lo más cercano: el mediador o su seguro
Ante un siniestro padecido en el hogar, mantenga la cabeza fría. Hay que dar parte al seguro en un plazo máximo de siete días desde el conocimiento del siniestro, salvo que la póliza prevea un plazo más amplio.
Hemos condensado en 12 consejos la experiencia de muchos usuarios, válida para casos de humedades, roturas, robos, problemas en cerraduras, etc., etc.
Si contrató el seguro a través de un mediador, especialmente si es un corredor teóricamente imparcial, es preferible contactarle antes para solicitar su ayuda como cliente ante la aseguradora.
Si sufre un siniestro en el que pueda estar involucrada otra compañía, como el seguro de la comunidad, es mejor contactar primero con el propio seguro de hogar. Suele prestar su servicio en unas condiciones más favorables. El seguro de hogar propio suele cubrir los daños estéticos, para tratar de dejar las cosas como estaban. El seguro de la comunidad no suele tomarse con la misma diligencia los daños a particulares, a menudo esquivan la responsabilidad de la reparación y hay que (re) insistir al administrador de la comunidad.
Aunque el daño sea responsabilidad de la comunidad o de otra vivienda, la solución ideal es que su propio seguro repare y reclame los daños al causante. Por lo general, los daños estarán cubiertos en su póliza de hogar y también la reclamación de esos daños al verdadero causante, dentro de la garantía de protección o defensa jurídica.
No contrate por su cuenta a ningún profesional para que solucione el problema. Contacte antes con la aseguradora, salvo que sea imposible por el grado de emergencia o en la aseguradora no lo atiendan.
Recuerde que si la Aseguradora pretende aplicar una cláusula limitativa, esta debe haber sido antes anunciada con transparencia y aceptada expresamente. La SAP Segovia de 16/5/2024 condenó a la Mutua Madrileña a asumir los 5.000 euros de daños de una rotura de tuberías en una segunda residencia.
El parte al seguro: precauciones
Nuestra comunicación con la compañía de seguros debe ser veraz pero no ingenua.
Antes de comunicar el siniestro relea la póliza para revisar que, según la información que tiene, el siniestro está cubierto. Ante la duda, dé por sentado en su llamada que sí está cubierto.
El seguro de hogar tiene coberturas que a veces desconocemos u olvidamos en el momento de padecer un siniestro. También tiene “recovecos” y exclusiones que no solemos controlar. Por ejemplo, si se nos cae el lavabo del baño, a menudo no está cubierto el destrozo del alicatado o la tubería, salvo que se haya roto la loza o el espejo. Sin rotura no hay cobertura.
En caso de robo fuera del domicilio suele estar cubierto (o mejor cubierto) si es robo, no si es hurto. Para el primero hace falta que haya mediado fuerza, violencia o amenazas, un pequeño empujón…
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