La vivienda habitual en el Impuesto de Sucesiones
Al heredar la vivienda habitual del fallecido, la Ley del Impuesto sobre Sucesiones permite que el heredero que tenga determinado grado de parentesco con el fallecido pueda aplicar una reducción del 95%, con el límite de 122.606,47 euros. Se refiere al cónyuge, ascendientes o descendientes de aquel, o pariente colateral mayor de 65 años que hubiese convivido con el causante durante los dos años anteriores al fallecimiento. Y siempre que la adquisición se mantenga durante los 10 años siguientes al fallecimiento del causante, salvo que falleciera el adquirente dentro de ese plazo.
Qué impuestos se pagan por una herencia.
Las Comunidades Autónomas pueden ampliar subjetivamente los beneficiarios, ampliar el porcentaje de reducción o el límite máximo de reducción, o disminuir los requisitos para su aplicación, pero no al contrario. Por ejemplo, en Andalucía y Asturias se exige que la vivienda se mantenga durante 3 años, en Aragón, Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña, Galicia, La Rioja, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana son 5 años, en lugar del plazo genérico previsto en la ley estatal.
No se exige que el heredero use él mismo esa vivienda como vivienda habitual, pero sí que mantenga su uso como vivienda. Si se incumple el plazo de tenencia de 10 años habría que hacer una liquidación complementaria. Sí podría venderse a otro heredero de los que tengan derecho a aplicar la reducción. También se admite que el heredero venda esa vivienda y reinvierta el importe en la inmediata adquisición de otra vivienda, sea o no habitual.
Si la vivienda habitual la heredan varios herederos, para aplicarse la reducción deben mantenerla todos durante ese plazo de 10 años, o el plazo menor indicado en la respectiva comunidad autónoma.
Cuantos impuestos paga un hijo por heredar: caso práctico.
Qué se entiende por vivienda habitual del fallecido
Para que se considere vivienda habitual es preciso que la persona haya mantenido allí la residencia continuada durante al menos
La vivienda habitual en el Impuesto de Sucesiones
Al heredar la vivienda habitual del fallecido, la Ley del Impuesto sobre Sucesiones permite que el heredero que tenga determinado grado de parentesco con el fallecido pueda aplicar una reducción del 95%, con el límite de 122.606,47 euros. Se refiere al cónyuge, ascendientes o descendientes de aquel, o pariente colateral mayor de 65 años que hubiese convivido con el causante durante los dos años anteriores al fallecimiento. Y siempre que la adquisición se mantenga durante los 10 años siguientes al fallecimiento del causante, salvo que falleciera el adquirente dentro de ese plazo.
Qué impuestos se pagan por una herencia.
Las Comunidades Autónomas pueden ampliar subjetivamente los beneficiarios, ampliar el porcentaje de reducción o el límite máximo de reducción, o disminuir los requisitos para su aplicación, pero no al contrario. Por ejemplo, en Andalucía y Asturias se exige que la vivienda se mantenga durante 3 años, en Aragón, Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña, Galicia, La Rioja, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana son 5 años, en lugar del genérico de 10 años previsto por la ley estatal.
No se exige que el heredero use él mismo esa vivienda como vivienda habitual, pero sí que mantenga su uso como vivienda. Si se incumple el plazo de tenencia de 10 años habría que hacer una liquidación complementaria. Sí podría venderse a otro heredero de los que tengan derecho a aplicar la reducción. También se admite que el heredero venda esa vivienda y reinvierta el importe en la inmediata adquisición de otra vivienda, sea o no habitual.
Si la vivienda habitual la heredan varios herederos, para aplicarse la reducción deben mantenerla todos durante ese plazo de 10 años, o el plazo menor indicado en la respectiva comunidad autónoma.
Cuantos impuestos paga un hijo por heredar: caso práctico.
Qué se entiende por vivienda habitual del fallecido
Para que se considere vivienda habitual es preciso que la persona haya mantenido allí la residencia continuada durante al menos 3 años. Pero se permiten excepciones en caso de circunstancias que acarreen un cambio de domicilio: por matrimonio o separación matrimonial, traslado laboral, cambio de empleo, etc.
También se considera vivienda habitual aunque el fallecido se hubiese trasladado a otra por causa de enfermedad, siempre que no hubiera abandonado totalmente su vivienda.
Qué pasa si la vivienda heredada tenía una hipoteca pendiente
Se ha planteado la cuestión sobre si la reducción debe realizarse sobre el valor total de la vivienda o sobre su valor “neto” una vez descontado el importe de hipoteca que el fallecido tuviera pendiente de pago.
El Tribunal Supremo ha establecido en sentencia de 15/9/2021 que la reducción se aplica sobre el valor real de la vivienda, sin que haya que reducir la hipoteca pendiente.
Herencias: partidas deducibles del valor heredado.
El cálculo del valor real de la vivienda
En la versión de la redacción de la Ley aplicable al caso, para valorar los bienes heredados hay que atender al valor real de los bienes y derechos, por lo que se deducen las cargas y deudas que minoran ese valor. Hay que realizar una serie de cálculos para establecer la base liquidable del Impuesto para cada heredero. Se trata de contemplar el valor neto que se adjudica a cada heredero. Por eso hay que contar con las cargas, deudas y gastos deducibles que la propia Ley permite deducir. Para los inmuebles, la Ley dice que se deducen las cargas que disminuyan el valor del bien (por ejemplo, determinadas servidumbres que pudieran existir), pero no las hipotecas que gravan a los inmuebles del causante, ya que esa hipoteca no disminuye el valor del inmueble en sí.
Cómo se valoran los bienes de una herencia.
Otra cosa es que las deudas del fallecido garantizadas con el inmueble se puedan a su vez deducir por el heredero (pero no como menor valor del inmueble).
Por lo tanto, la reducción por vivienda habitual se aplica sobre el valor real del inmueble. Para calcularlo solo se restan las cargas establecidas sobre esa vivienda habitual, con exclusión de la hipoteca que pese sobre esa vivienda.