Obras urgentes en piso alquilado
En alquileres de vivienda el arrendador responde por Ley de la conservación del inmueble en condiciones de habitabilidad. Salvo que el problema haya sido causado por el inquilino y se establezca su responsabilidad.
Cuando surge un problema, una avería o un incidente el inquilino tiene la obligación de comunicarlo al arrendador para que proceda a la reparación oportuna. Vea un modelo de escrito para comunicar la necesidad de una reparación en casa alquilada. Si el inquilino no comunica el problema al propietario puede luego ser responsable de su agravamiento posterior.
Cuando aparece un problema o avería urgente, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) prevé la posibilidad de que el inquilino pueda reaccionar e intervenir, pero siempre tiene que informar primero al arrendador. Si el arrendador no reacciona o si da su consentimiento, entonces el inquilino podrá tomar la iniciativa de hacer la reparación necesaria, con derecho a recuperar luego el dinero. Atención: si la reparación no es necesaria ni urgente, o si no se ha comunicado antes al propietario, no existe el derecho para el inquilino de pedir el reintegro del dinero, con lo que más vale ser prudente. Esto puede depender del caso concreto y de la prueba que se presente al juez.
Veamos un caso reciente y cómo lo han resuelto los jueces.
Cómo pedir una reparación necesaria en la vivienda alquilada.
Problemas con la caldera de agua caliente y ventanas
En el caso juzgado por la Audiencia Provincial de Pontevedra en sentencia de 21/4/2022 el inquilino demandó a su arrendador para reclamar el dinero gastado en unas reparaciones en la vivienda. Se trataba de unas reparaciones en las ventanas y del cambio de caldera.
Obras urgentes en piso alquilado
En alquileres de vivienda el arrendador responde por Ley de la conservación del inmueble en condiciones de habitabilidad. Salvo que el problema haya sido causado por el inquilino y se establezca su responsabilidad.
Cuando surge un problema, una avería o un incidente el inquilino tiene la obligación de comunicarlo al arrendador para que proceda a la reparación oportuna. Vea un modelo de escrito para comunicar la necesidad de una reparación en casa alquilada. Si el inquilino no comunica el problema al propietario puede luego ser responsable de su agravamiento posterior.
Para estos casos es bueno contar con un buen seguro de hogar adaptado a la situación.
Cuando aparece un problema o avería urgente, la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) prevé la posibilidad de que el inquilino pueda reaccionar e intervenir, pero siempre tiene que informar primero al arrendador. Si el arrendador no reacciona o si da su consentimiento, entonces el inquilino podrá tomar la iniciativa de hacer la reparación necesaria, con derecho a recuperar luego el dinero. Atención: si la reparación no es necesaria ni urgente, o si no se ha comunicado antes al propietario, no existe el derecho para el inquilino de pedir el reintegro del dinero, con lo que más vale ser prudente. Esto puede depender del caso concreto y de la prueba que se presente al juez.
Veamos un caso reciente y cómo lo han resuelto los jueces.
Cómo pedir una reparación necesaria en la vivienda alquilada.
Problemas con la caldera de agua caliente y ventanas
En el caso juzgado por la Audiencia Provincial de Pontevedra en sentencia de 21/4/2022 el inquilino demandó a su arrendador para reclamar el dinero gastado en unas reparaciones en la vivienda. Se trataba de unas reparaciones en las ventanas y del cambio de caldera.
Alquiler: ¿quién paga la reparación de la caldera?
Los jueces llegan a la conclusión de que ambas obras eran necesarias, eran de obligado cumplimiento para el arrendador, eran urgentes y -tras haberlas pagado el inquilino- procede el reintegro de la suma gastada por este, unos 4.100 euros.
El arrendador reconoció en el interrogatorio las quejas del inquilino respecto de esos problemas, pero argumentó que no había dado su consentimiento a las reparaciones por el arrendatario. La gravedad de la situación se explicó también por el testimonio de una vecina, quien detalló la entrada de agua por las ventanas y la falta de funcionamiento de la caldera.
Gastos que no asume el arrendador de vivienda.
Para las reparaciones urgentes, la LAU dice que “En todo momento, y previa comunicación al arrendador, (el arrendatario) podrá realizar las que sean urgentes para evitar un daño inminente o una incomodidad grave, y exigir de inmediato su importe al arrendador” (art. 21.3).
Cuando las obras de reparación son urgentes no se necesita el consentimiento del arrendador, solo la comunicación de la necesidad de llevar a cabo las obras para que, si el arrendador no las realiza, el inquilino pueda ejecutarlas y luego reclamar el importe al propietario.
¿Qué es una obra urgente?
La urgencia no siempre está clara. El inquilino no puede “escudarse” en una supuesta urgencia para realizar él unas reparaciones o compras y pretender luego que el arrendador le devuelva el dinero.
En el caso juzgado, los jueces sí califican de urgentes los problemas de entrada de agua y humedad por las ventanas y el defecto de funcionamiento de la caldera que provee de agua caliente a la vivienda, al ser “fuente de una incomodidad grave que afectan a la habitabilidad básica de la vivienda”.
Vista la pasividad del arrendador, el inquilino estaba facultado para realizar las reparaciones necesarias y urgentes, con derecho a reclamar su importe. Se condena además al arrendador a pagar las costas del proceso judicial.