Fondos con vocación inversora "verde"
Al calor de la buena acogida entre los inversores y ante las revalorizaciones de las compañías implicadas, vea las acciones que recomendamos para sacar partido del tirón verde, los fondos con vocación inversora “verde” proliferan como setas. Y ahí quizás reside también el principal problema para el inversor de a pie. Es decir, en la dificultad no solo de separar el grano de la paja, sino también en la de saber en qué están invirtiendo. Pero los hay que a nuestro juicio son muy buenos. Conózcalos.
Si desea seguir leyendo este análisis y saber qué fondos y ETF recomendamos para sacar partido de esta megatendencia verde, haga clic en el botón siguiente.
Fondos con vocación inversora "verde"
Al calor de la buena acogida entre los inversores y ante las revalorizaciones de las compañías implicadas, vea las acciones que recomendamos para sacar partido del tirón verde, los fondos con vocación inversora “verde” proliferan como setas. Y ahí quizás reside también el principal problema para el inversor de a pie. Es decir, en la dificultad no solo de separar el grano de la paja, sino también en la de saber en qué están invirtiendo. Pero los hay que a nuestro juicio son muy buenos. Conózcalos.
Medioambientales, cajón de sastre
Los fondos medioambientales son, grosso modo, aquellos que invierten en acciones de empresas vinculadas con la lucha contra el cambio climático. Es decir, en compañías que trabajan en la transición hacia una economía baja en CO2, las que desarrollan las tecnologías que entonces usaremos o las que cuentan con una huella baja de carbono, esto es que pueden calificarse como respetuosas con el medio ambiente y el clima por contar ya con bajas emisiones.
• Engloban por tanto un amplio abanico de compañías encuadradas en sectores tradicionales (industriales, tecnológicas, de consumo, materiales, utilities), pero vinculadas a su vez al proceso de transición medioambiental. Entre ellas se encuentran las energías limpias o alternativas, la movilidad del futuro, los recursos medioambientales (madera, agua), la economía circular, la tecnología limpia, la aparición de nuevos materiales o la apuesta por el hidrógeno.
• Invirtiendo en un fondo de acciones del sector medioambiental lo estará haciendo, en cierto modo, en todas esas ramificaciones, por lo que es la opción más interesante para quienes quieran asomarse por vez primera y de forma diversificada a todo lo que rodea a esta megatendencia.
Pinchando en cada uno de los fondos y ETF que citamos en este análisis accederá directamente a su respectiva ficha detallada con todos sus datos de identificación, rendimientos, composición de la cartera... Fichas a las que también puede acceder a través del comparador de fondos y ETF.
¿Qué fondo medioambiental elegir?
La oferta de este tipo de fondos, un gran cajón de sastre en todo lo referido a la inversión en cambio climático, va aumentando. En nuestra selección ya son una veintena y los encontrará bajo el epígrafe acciones del sector medioambiental. Entre ellos, hay tres que ya han demostrado su buen hacer y bien merecen un consejo de compra.
• Un fondo por el que apostamos desde hace tiempo con excelentes resultados es el Nordea 1 Global Climate and Environment. Tiene unas 60 acciones, con principales posiciones en las compañías de reciclaje Republic Services y Waste Management, las químicas Linde y Air Liquide o la tecnológica de semiconductores ASML. Pese a estar algo sesgado hacia EE.UU (entre el 50 y 60% habitualmente), sectorialmente está bien diversificado y da en la diana “verde”.
• El Erste WWF Stock Environment cuenta con una cartera más amplia (100 compañías), su diversificación geográfica es mayor y sectorialmente predominan las compañías industriales ligadas al agua o la eficiencia energética con empresas como Evoqua Water, Kurita Water, West Holdings, Schneider Electrics.
• Completa el podio el Schroder ISF Global Climate Change . Aunque es un fondo un “poquito tramposo” para aquellos que buscan un fondo con mayor impacto verde. Y es que las principales posiciones del fondo como Alphabet (Google), Microsoft, Amazon, Lowe¨s o Danaher, no son empresas embarcadas en dar soluciones de futuro al cambio climático (sino orientadas hacia la tecnología, informática, venta a distancia o la salud) están ahí por contar hoy con una cultura corporativa “verde” y una baja huella de carbono.
Agua y energía, centrando el tiro
También puede ir un paso más allá y centrar el tiro invirtiendo de forma más específica en alguna de las tendencias vinculadas. De hecho, en nuestra selección verá dos categorías que llevamos tiempo recomendando y que podrían venirle como anillo al dedo: los fondos de acciones de agua y los de energías alternativas, incluidas ambas -a través de un ETF- en nuestra cartera Experto en acciones.
• Los primeros invierten en compañías que se benefician de un uso cada vez mayor del agua en toda la cadena de valor: empresas centradas en tecnologías de purificación y calidad del agua, sistemas de riego, tratamiento de aguas residuales y proveedores de servicios públicos e infraestructuras. El ETF iShares Global Watery los fondos tradicionales Robeco SAM Sustainable Water o el BNPP Aqua Privilege son buenas opciones, con empresas que se repiten en sus carteras como Halma, American Water, Xylem, Veolia, Geberit, Pentair, Suez o la antes citada Evaqua Water.
• Los segundos invierten en empresas cuyos negocios están ligados a las energías renovables, energías limpias, eficiencia energética y su distribución. También aquí hay donde elegir, aunque nuestros favoritos pasan por el fondo tradicional Robeco SAM Smart Energy Equities y los ETF Lyxor MSCI New Energy ESG Filteredy el iShares Global Clean Energy. Este último, incluido en nuestra cartera Experto en acciones, remeda el índice S&P Global Clean Energy, que pone el foco en empresas de todo el mundo involucradas en industrias relacionadas con la energía limpia. Se trata de un ETF físico -no compra derivados, sino las acciones de las empresas- con cerca de 80 compañías en cartera. Once de ellas: Plug Power, Enphase Energy, Vestas, Solared Technologies, Consolidated Edison, Orsted, Iberdrola, EDP Renovaveis y First Solar, conforman la mitad de las inversiones del fondo. Por países, EE.UU. (44%) lleva la voz cantante, seguido de Dinamarca (12%) y con España (6%) entre las principales posiciones (a Iberdrola se suman Siemens Gamesa Renewable y Solaria). Su evolución ha sido gloriosa este último año, pero invita a no jugárselo todo a esta carta (en nuestra cartera pesa un 3%) visto lo ocurrido en la crisis de 2008.
Otras apuestas de futuro
Por último, también es posible acercarse a esta megatendencia verde con otras apuestas que cuentan con buenas perspectivas pero que por sí solas aún no tienen la representatividad necesaria como para constituir una categoría específica. De hecho, ninguno de los fondos implicados ha cumplido aún la “mayoría de edad” (5 años).
• Es el caso p. ej. de la movilidad sostenible, por la que también apostamos en nuestra cartera Experto en acciones a través del ETF Xtrackers Future Mobility. Los fondos tradicionales Robeco SAM Smart Mobility y el BNY Mellon Mobility Innovation también pueden ser una buena opción. Aunque hay varios sectores implicados en su cartera, por ahora están incluidos entre los fondos de acciones del sector consumo.
• Otras alternativas pueden ir focalizadas en apostar por la economía circular con el fondo Robeco SAM Circular Economy o el ETF BNPP Easy ECPI Circular Economy Leaders. O el hidrógeno, a través del fondo tradicional Renta 4 Hidrógeno y Energías Sostenibles o los ETF L&G Hydrogen Economy o el VanEck Vectors Hydrogen Economy, que ni siquiera tienen un año de vida. Ambos nichos, más específicos y de un mayor riesgo, están entremezclados en nuestra selección con los fondos medioambientales en el primer caso, y con los de energías alternativas en los segundos.
