Los mercados financieros tanto de acciones como de obligaciones siguen agitados, con ciertos rebotes puntuales pero con una clara tendencia bajista en lo que va de 2022.
Carteras con inmuebles para el largo plazo
Esto influye de manera directa en el comportamiento a corto plazo de nuestras estrategias propuestas para el largo plazo (más de 10 años), que combinan la inversión financiera con la inmobiliaria, aunque en mayor o menor medida según su patrimonio y según sigan una u otra estrategia. La estrategia para un Patrimonio inmobiliario pequeño -menos de 500.000 euros- ha sufrido más estas caídas (-2,7% en los meses de septiembre y octubre) que la pensada para un Patrimonio inmobiliario grande -más de 500.000, y 2.000.000 idealmente-, que se dejó un 2%.
Esto se debe a la composición de cada cartera: la pequeña destina un mayor peso a la inversión financiera mientras que en la grande los inmuebles tienen más importancia. De ahí que esta sea menos volátil, ya que los precios de los inmuebles son más estables y sufren menos altibajos.
El precio de la vivienda sigue subiendo.
Una cartera menos volátil
De hecho, las volatilidades de ambas lo avalan. Mientras que la cartera pequeña presenta una volatilidad anual del 9,2%, la de la cartera grande es menor, 6,2%. En el corto plazo las estrategias pueden sufrir altibajos, pero en el largo, periodo para el que están pensadas su evolución se estabiliza. Desde OCU Fincas y casas recomendamos
Los mercados financieros tanto de acciones como de obligaciones siguen agitados, con ciertos rebotes puntuales pero con una clara tendencia bajista en lo que va de 2022.
Carteras con inmuebles para el largo plazo
Esto influye de manera directa en el comportamiento a corto plazo de nuestras estrategias propuestas para el largo plazo (más de 10 años), que combinan la inversión financiera con la inmobiliaria, aunque en mayor o menor medida según su patrimonio y según sigan una u otra estrategia. La estrategia para un Patrimonio inmobiliario pequeño -menos de 500.000 euros- ha sufrido más estas caídas (-2,7% en los meses de septiembre y octubre) que la pensada para un Patrimonio inmobiliario grande -más de 500.000, y 2.000.000 idealmente-, que se dejó un 2%.
Esto se debe a la composición de cada cartera: la pequeña destina un mayor peso a la inversión financiera mientras que en la grande los inmuebles tienen más importancia. De ahí que esta sea menos volátil, ya que los precios de los inmuebles son más estables y sufren menos altibajos.
Una cartera menos volátil
De hecho, las volatilidades de ambas lo avalan. Mientras que la cartera pequeña presenta una volatilidad anual del 9,2%, la de la cartera grande es menor, 6,2%. En el corto plazo las estrategias pueden sufrir altibajos, pero en el largo, periodo para el que están pensadas su evolución se estabiliza. Desde OCU Fincas y casas recomendamos al menos diez años, y mejor si son 20 o más. Así, cerca de cumplir 20 años desde su creación en febrero de 2003 ambas estrategias han avanzado a buen ritmo: la de pequeño patrimonio obtiene una rentabilidad media anual del 5%, mientras que la propuesta para grandes patrimonios obtiene un 4,4% medio anual.
El precio de la vivienda sigue subiendo.
Cómo concretar las estrategias recomendadas
· La parte financiera de las carteras tiene ahora un peso del 80% en la cartera pequeña y del 60% en la grande. Esta inversión se instrumenta a través del fondo Metavalor Global (ES0162741005; -3,4% en el bimestre). Un fondo que trata de replicar de la manera más fiel posible la estrategia Global Flexible diseñada por el equipo de OCU Inversiones , que espera obtener un rendimiento del 6% anual en el largo plazo. Para ello redujeron recientemente el peso en obligaciones para aumentar la exposición a los mercados de acciones. Podrá invertir en el fondo desde 1.000 euros a través de Singular Bank (914 890 888) con ventajas para nuestros socios.
· Los inmuebles copan el 20% de la cartera para un patrimonio más pequeño, instrumentado únicamente por fincas rústicas de secano en Castilla y León, mientras que ascienden al 40% en la destinada a grandes patrimonios. En este caso, las tierras rústicas dejan un 5% de la tarta a los inmuebles urbanos que ahora canalizamos principalmente vía plazas de garaje.
No apostamos por la vivienda ya que prevemos que su precio medio se corrija a la baja.