La agricultura, un sector esencial
El sector agrícola cuenta con unas características que lo hacen muy atractivo a la hora de invertir. Es un sector esencial ya que la población siempre necesita alimentos, estemos en situación de crisis o en auge económico. Naciones Unidas espera que haya 8.500 millones de habitantes en el planeta en 2030 y no solo comemos las personas humanas, sino que el sector ganadero también requiere alimentos para criar a los animales. La demanda de alimentos aumentará conforme la población mundial continúe con su incremento y los países en crecimiento como China o India vayan sustituyendo los alimentos básicos de primera necesidad por otros más elaborados. Si a esto le añadimos que la oferta de tierras cultivables es limitada podemos llegar a pensar en la importancia que tiene el sector en la sociedad actual.
Y con mucho futuro
La agricultura es un sector tradicional y una actividad esencial que necesita integrar la tecnología para mejorar. Es la responsable de cerca del 25% de la emisión de gases de efecto invernadero a nivel global y del 70% del consumo de agua dulce. Se requiere mayor eficiencia, un 30% de la producción no es aprovechada al tiempo que millones de personas pasan hambre. Las mejoras tecnológicas ayudan a adaptar procesos para aumentar la producción y reducir, entre otras cosas, el uso y desperdicio de agua. Por otra parte, la cada vez mayor consciencia en la sociedad por la necesidad de mejorar su dieta alimenticia tirará al alza la demanda de productos naturales en detrimento de los ultra procesados.
Algunas turbulencias recientes
Desde que la crisis del covid paralizara las producciones agrícolas, los precios de los alimentos se han disparado hasta comienzos de este año, que con la invasión rusa de Ucrania cogieron más impulso al limitar la actividad agrícola de estos dos países, principales exportadores de cereales del grupo. No obstante, en los últimos meses estos precios se han moderado.
Por otro lado, las sanciones puestas a Rusia y Bielorrusia y las restricciones en el suministro de gas por parte del primero, han tirado al alza el precio del gas, encareciendo así los precios de los fertilizantes, principalmente los nitrogenados, en cuya fabricación se hace un uso intensivo de gas y que representan el 80% de los fertilizantes. Además, el Banco Mudial estima que estos pueden crecer hasya un 70% en 2022 antes de comenzar a moderarse en 2023. De esta manera, continuar con la actividad se vuelve insostenible en muchos casos.
Este año, además, se ha unido una sequía que afecta a Europa, Estados Unidos y parte de Asia y a consecuencia de la cual algunas cosechas se podrían ver recortadas, lo que conllevará un aumento de precios a los consumidores finales.
Evolución del índice de precios de los alimentos de la FAO
¿Cómo abordar la inversión agrícola?
En Fincas y casas llevamos años recomendando la inversión en fincas rústicas, especialmente de secano en Castilla y León. Pero hay otros modos de invertir en la agricultura. La cadena de valor del sector agrícola es muy amplia y podría hacerlo también mediante la adquisición de maquinaria o explotaciones ganaderas, por ejemplo. Si bien es cierto que un terreno, un tractor o una cosechadora no están al alcance de todos los inversores. Pero hay vías más accesibles.
Para abordar la inversión agrícola puede hacerlo desde apenas unos cientos miles de euros, comprando un fondo de inversión que invierta en el sector agrícola. Estos fondos le permiten invertir en acciones que abarcan toda la cadena de valor agrícola - la producción, procesamiento, distribución de alimentos y cultivos…-, aportando así una diversificación a su inversión que no tendría en caso de apostar, por ejemplo, por un solo terreno rústico.
Un ETF interesante
Nuestros colegas de OCU Inversiones vienen recomendando desde 2015 un ETF de este sector, que acumula una subida del 85%...
La agricultura, un sector esencial
El sector agrícola cuenta con unas características que lo hacen muy atractivo a la hora de invertir. Es un sector esencial ya que la población siempre necesita alimentos, estemos en situación de crisis o en auge económico. Naciones Unidas espera que haya 8.500 millones de habitantes en el planeta en 2030 y no solo comemos las personas humanas, sino que el sector ganadero también requiere alimentos para criar a los animales. La demanda de alimentos aumentará conforme la población mundial continúe con su incremento y los países en crecimiento como China o India vayan sustituyendo los alimentos básicos de primera necesidad por otros más elaborados. Si a esto le añadimos que la oferta de tierras cultivables es limitada podemos llegar a pensar en la importancia que tiene el sector en la sociedad actual.
Y con mucho futuro
La agricultura es un sector tradicional y una actividad esencial que necesita integrar la tecnología para mejorar. Es la responsable de cerca del 25% de la emisión de gases de efecto invernadero a nivel global y del 70% del consumo de agua dulce. Se requiere mayor eficiencia, un 30% de la producción no es aprovechada al tiempo que millones de personas pasan hambre. Las mejoras tecnológicas ayudan a adaptar procesos para aumentar la producción y reducir, entre otras cosas, el uso y desperdicio de agua. Por otra parte, la cada vez mayor consciencia en la sociedad por la necesidad de mejorar su dieta alimenticia tirará al alza la demanda de productos naturales en detrimento de los ultra procesados.
Algunas turbulencias recientes
Desde que la crisis del covid paralizara las producciones agrícolas, los precios de los alimentos se han disparado hasta comienzos de este año, que con la invasión rusa de Ucrania cogieron más impulso al limitar la actividad agrícola de estos dos países, principales exportadores de cereales del grupo. No obstante, en los últimos meses estos precios se han moderado.
Por otro lado, las sanciones puestas a Rusia y Bielorrusia y las restricciones en el suministro de gas por parte del primero, han tirado al alza el precio del gas, encareciendo así los precios de los fertilizantes, principalmente los nitrogenados, en cuya fabricación se hace un uso intensivo de gas y que representan el 80% de los fertilizantes. Además, el Banco Mudial estima que estos pueden crecer hasya un 70% en 2022 antes de comenzar a moderarse en 2023. De esta manera, continuar con la actividad se vuelve insostenible en muchos casos.
Este año, además, se ha unido una sequía que afecta a Europa, Estados Unidos y parte de Asia y a consecuencia de la cual algunas cosechas se podrían ver recortadas, lo que conllevará un aumento de precios a los consumidores finales.
Evolución del índice de precios de los alimentos de la FAO
¿Cómo abordar la inversión agrícola?
En Fincas y casas llevamos años recomendando la inversión en fincas rústicas, especialmente de secano en Castilla y León. Pero hay otros modos de invertir en la agricultura. La cadena de valor del sector agrícola es muy amplia y podría hacerlo también mediante la adquisición de maquinaria o explotaciones ganaderas, por ejemplo. Si bien es cierto que un terreno, un tractor o una cosechadora no están al alcance de todos los inversores. Pero hay vías más accesibles.
Para abordar la inversión agrícola puede hacerlo desde apenas unos cientos miles de euros, comprando un fondo de inversión que invierta en el sector agrícola. Estos fondos le permiten invertir en acciones que abarcan toda la cadena de valor agrícola - la producción, procesamiento, distribución de alimentos y cultivos…-, aportando así una diversificación a su inversión que no tendría en caso de apostar, por ejemplo, por un solo terreno rústico.
Un ETF interesante
Nuestros colegas de OCU Inversiones vienen recomendando desde 2015 un ETF en concreto para apostar por el sector agrícola, el iShares Agribusiness (su ISIN es IE00B6R52143). Se trata de un ETF de gestión pasiva, es decir, que invierte en las acciones cotizadas que componen el índice que replica.
Este es el S&P Commodity Producers Agribusiness, que reúne a las mayores empresas cotizadas de todo el mundo vinculadas con todo el negocio agrícola. En conjunto son algo más de 70 compañías de tres sectores diferentes: maquinaria agrícola (19%) como Deere, Kubota o CNH Industrial; fertilizantes y productos químicos (38%) como Nutrien, Corteva, Mosaic o CF Industries; y procesadoras agrícolas que operan en la industria alimentaria (43%) como Archer Daniels, Tyson Foods o Bunge. A nivel geográfico está algo sesgado hacia EE.UU. (58% del total de sus inversiones), seguido de Canadá (10%), Japón (7%), Noruega (5%) y Chile (3%).
100 euros invertidos en el ETF en 2015

¿Cómo lo puedo comprar?
Para poder invertir en él deberá tener abierta una cuenta de bolsa en un intermediario financiero (no le servirá su cuenta de fondos, si la tuviera). Con la cuenta ya abierta, solo quedará dar la orden de compra del ETF en la bolsa que desee. Cuidado, un mismo ETF puede cotizar en más de una bolsa. En este caso, el iShares Agribusiness cotiza en la bolsa de Londres y en la de Ámsterdam. Le recomendamos comprarlo en la bolsa de Ámsterdam para evitar los costes de cambio de divisa que le cobrarían en la otra opción. Entonces, deberá elegir la cantidad de títulos que desea comprar o el importe a invertir en el ETF. Tenga en cuenta que puede invertir una cantidad a partir del precio al que cotiza el propio ETF - el iShares Agribusiness cotiza alrededor de los 54 euros -. No obstante, si en su comercializador la operativa tiene unos costes fijos, le recomendamos invertir una cantidad superior a 3.000 euros, y mejor si está por encima de los 5.000 euros, para minimizar las comisiones que le puedan cobrar. Sepa, además, que al invertir en ETF deberá pagar una custodia posterior que puede evitar por ser socio de OCU, abriéndose una cuenta en Banco Big (tel. 910 012 000; o acceda a www.bancobig.es/convenios/ocu).
Además, debe especificar el tipo de orden. Puede ser una orden de mercado la cual se ejecuta al precio disponible en cada momento o bien si usted quiere tratar de arañar algo de precio, puede limitarla a una orden por debajo, lo cual no le garantiza que termine cruzándose.
Nuestras carteras con inmuebles
Si usted prefiere invertir en inmuebles, un factor esencial es la cantidad de su patrimonio que debe destinar a ellos en su cartera de inversión. En OCU Fincas y casas hemos diseñado dos estrategias globales de inversión que combinan una parte financiera (acciones y obligaciones) con otra parte de inversión directa en inmuebles. Son carteras pensadas para el largo plazo cuyo “secreto” es la correcta composición y diversificación. Desde 2003 ofrecen una rentabilidad media anual superior al 4,5%. Como la inversión recomendada en inmuebles solo cubre una parte (hasta el 40% del total) y los inmuebles ya tiene precios altos de por sí, se entiende que estas carteras estén pensadas para un patrimonio de al menos 250.000 euros. Para saber más acerca de ellas, vaya a www.ocu.org/fincas-y-casas/patrimonio-inmobiliario-pequeno.
Recuerde que nuestros colegas de OCU inversiones monitorizan más de 1.800 fondos de inversión para encontrar los más interesantes.