Mantenimiento de la puerta del garaje
Una obligación esencial de la comunidad y por tanto de todos los propietarios es mantener el inmueble y todas sus instalaciones en buen estado de conservación y funcionamiento, velando en particular por los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal. Para ello hay que llevar a cabo las reparaciones que sean necesarias. En las instalaciones, asegurar el correcto funcionamiento implica realizar un mantenimiento periódico, sin esperar a que algo se haya averiado.
Además de esa exigencia legal recogida en el código civil y en la Ley de Propiedad Horizontal (art. 10), existen diversas normas administrativas que regulan el mantenimiento y revisión de diversas instalaciones presentes en la comunidad. La normativa europea es muy profusa en este tipo de reglamentaciones, tanto que en ocasiones no resulta sencillo estar al tanto de todas las modificaciones y se pierde el fin de garantizar la seguridad al usuario. En todo caso, hay que conocer la normativa básica.
Problemas más frecuentes en los garajes.
Normas administrativas sobre las puertas de garaje
Sobre requisitos para la instalación, uso y mantenimiento de puertas de garaje, aplicable (entre otros usos) a garajes de viviendas tanto nuevos como ya instalados, existe la norma UNE-EN 12635:2002 y la UNE 85635:2012 (complementadas por otras)
El Código Técnico de la Edificación hace referencia a estas normas en su Documento Básico sobre Seguridad de Utilización y Accesibilidad. El Ministerio de Industria tiene publicada una guía sobre puerta
Mantenimiento de la puerta del garaje
Una obligación esencial de la comunidad y por tanto de todos los propietarios es mantener el inmueble y todas sus instalaciones en buen estado de conservación y funcionamiento, velando en particular por los requisitos básicos de seguridad, habitabilidad y accesibilidad universal. Para ello hay que llevar a cabo las reparaciones que sean necesarias. En las instalaciones, asegurar el correcto funcionamiento implica realizar un mantenimiento periódico, sin esperar a que algo se haya averiado.
Además de esa exigencia legal recogida en el código civil y en la Ley de Propiedad Horizontal (art. 10), existen diversas normas administrativas que regulan el mantenimiento y revisión de diversas instalaciones presentes en la comunidad. La normativa europea es muy profusa en este tipo de reglamentaciones, tanto que en ocasiones no resulta sencillo estar al tanto de todas las modificaciones y se pierde el fin de garantizar la seguridad al usuario. En todo caso, hay que conocer la normativa básica.
Problemas más frecuentes en los garajes.
Normas administrativas sobre las puertas de garaje
Sobre requisitos para la instalación, uso y mantenimiento de puertas de garaje, aplicable (entre otros usos) a garajes de viviendas tanto nuevos como ya instalados, existe la norma UNE-EN 12635:2002 y la UNE 85635:2012 (complementadas por otras)
El Código Técnico de la Edificación hace referencia a estas normas en su Documento Básico sobre Seguridad de Utilización y Accesibilidad. El Ministerio de Industria tiene publicada una guía sobre puertas de garaje, cuya última edición data de septiembre de 2019. Se dirige principalmente fabricantes, pero entre otros temas indica a los propietarios cómo comprar una puerta de garaje y cómo mantenerla adecuadamente. También pueden encontrarse algunas guías editadas por las comunidades autónomas.
Al instalar la puerta, esta debe responder a unos criterios normativos europeos (marcado CE) y debe entregarse a la comunidad un manual de usuario y un libro de mantenimiento. El propietario es responsable de la seguridad y tiene una serie de obligaciones graves: por ejemplo, está obligado a usar la puerta conforme a las instrucciones que garantizan la seguridad, a adecuarla a nuevos requisitos mínimos de seguridad que puedan aprobarse y a realizar las revisiones y mantenimiento planificado, recurriendo a personal cualificado, al menos para el mantenimiento preventivo de nivel avanzado. Debe impedir su funcionamiento cuando conozca que no reúne las condiciones mínimas de seguridad, y avisar al mantenedor.
Como periodicidades mínimas recomendadas para la revisión, en garajes residenciales con entre 6 y 50 vehículos la revisión debe hacerse cada 6 meses. Si hay más de 50 vehículos, cada 4 meses. Y si tiene 5 o menos vehículos, cada 12 meses.
Velar por la seguridad y la responsabilidad
Por supuesto, el principal motivo para asegurar el buen funcionamiento de las puertas del garaje debe ser la seguridad de los propietarios y usuarios.
El mal funcionamiento de la puerta no solo puede provocar molestias, porque no podamos salir o entrar con nuestro vehículo en un momento dado. También es causa de accidentes por caída de la puerta, que puede producir daños graves, materiales y personales. Y podría facilitar la entrada de personas no autorizadas en el garaje y el edificio, lo que podría dar lugar a robos o actos de vandalismo en el interior.
Hay que tener en cuenta que en caso de accidente o siniestro la comunidad debe poder probar que, como propietaria de la puerta del garaje, puso toda la diligencia exigible a la hora de realizar el mantenimiento y conservación de esta instalación. Esto puede ser clave a la hora de dilucidar la responsabilidad de la comunidad frente a usuarios y frente a las compañías de seguros. Por tanto, se recomienda ser cuidadosos con estos aspectos y llevar el mantenimiento al día. El administrador será normalmente la persona encargada de garantizar el cumplimiento de la normativa sobre instalaciones de la comunidad y su mantenimiento (con ayuda del portero o conserje), pero no se olvide que la responsabilidad última recae en los propietarios.
Junto a la puerta, existen otros elementos importantes para la seguridad en los garajes, como la iluminación, el suelo no resbaladizo, la protección frente a incendios, la señalización o la prohibición de almacenaje de enseres.