l inquilino no llegó a entrar en la casa reservada y pagada
Algunos contratos de alquiler terminan antes de empezar. Tanto para el propietario como para el inquilino es esencial tener todo bien atado desde el inicio, precisando las condiciones del contrato y en particular la sumas que se exigen como renta y como garantía del contrato, así como el punto referente a los honorarios de la agencia inmobiliaria, si es que interviene alguna. El inquilino tiene interés en conocer con exactitud estos puntos antes de entregar cualquier suma como reserva para un alquiler. Lo contrario lleva a conflictos innecesarios como el que ahora comentamos.
Modelo de contrato de alquiler de vivienda.
El 1 de septiembre de 2017 Manuel firmó como inquilino el contrato de alquiler y entregó a la agencia inmobiliaria una suma superior a 6.000 euros por la fianza y la renta de dos meses, y llegó a poner a su nombre algunos suministros. Pero no llegó a entrar en la casa. El 31 de octubre de 2017 firmaron un acuerdo de resolución del contrato.
Para reclamar la devolución de lo pagado, Manuel demandó a la agencia y al arrendador exponiendo que no se le entregaron las llaves de la casa. Por su parte, la agencia y el propietario afirmaban que la decisión de no empezar el alquiler fue solo del inquilino, por lo que a su vez le reclamaban de más el dinero equivalente hasta completar 6 meses mínimos de renta obligatorios según el contrato.
La Audiencia Provincial de Barcelona (14/12/2021) dio parcialmente la razón a Manuel, en contra del criterio del juez de primera instancia. Y decimos parcialmente porque Manuel no tuvo casa alquilada y perdió 6.000 euros en la operación.
Ir a juicio para nada
Manuel no llegó a tener en su mano las llaves de la casa y no entró en ella. La disputa se centra en quién fue el responsable de aquella situación. Es una cuestión de prueba de los hechos y de su valoración por los jueces.
El inquilino no llegó a entrar en la casa reservada y pagada
Algunos contratos de alquiler terminan antes de empezar. Tanto para el propietario como para el inquilino es esencial tener todo bien atado desde el inicio, precisando las condiciones del contrato y en particular la sumas que se exigen como renta y como garantía del contrato, así como el punto referente a los honorarios de la agencia inmobiliaria, si es que interviene alguna. El inquilino tiene interés en conocer con exactitud estos puntos antes de entregar cualquier suma como reserva para un alquiler. Lo contrario lleva a conflictos innecesarios como el que ahora comentamos.
Modelo de contrato de alquiler de vivienda.
El 1 de septiembre de 2017 Manuel firmó como inquilino el contrato de alquiler y entregó a la agencia inmobiliaria una suma superior a 6.000 euros por la fianza y la renta de dos meses, y llegó a poner a su nombre algunos suministros. Pero no llegó a entrar en la casa. El 31 de octubre de 2017 firmaron un acuerdo de resolución del contrato.
Para reclamar la devolución de lo pagado, Manuel demandó a la agencia y al arrendador exponiendo que no se le entregaron las llaves de la casa. Por su parte, la agencia y el propietario afirmaban que la decisión de no empezar el alquiler fue solo del inquilino, por lo que a su vez le reclamaban de más el dinero equivalente hasta completar 6 meses mínimos de renta obligatorios según el contrato.
La Audiencia Provincial de Barcelona (14/12/2021) dio parcialmente la razón a Manuel, en contra del criterio del juez de primera instancia. Y decimos parcialmente porque Manuel no tuvo casa alquilada y perdió 6.000 euros en la operación.
Ir a juicio para nada
Manuel no llegó a tener en su mano las llaves de la casa y no entró en ella. La disputa se centra en quién fue el responsable de aquella situación. Es una cuestión de prueba de los hechos y de su valoración por los jueces.
Al parecer, hubo una discusión entre arrendador e inquilino sobre el pago de unas garantías adicionales y sobre quién debía pagar los gastos de la agencia (2.400 euros). Se llegó al acuerdo de que se entregaran como garantía dos meses de renta, además de la fianza, y Manuel habría aceptado los honorarios de la agencia al firmar el documento de reserva del piso. Lo cierto es que Manuel acudió a la agencia ya en octubre a recoger las llaves pero no se las dieron porque faltaban aquellos pagos.
Así las cosas, las partes acordaron resolver el contrato y liquidarlo firmando un documento que daba por finalizado el contrato y evitaba (o pretendía evitar) reclamaciones posteriores. Según la Audiencia se trata de una resolución por mutuo disenso, no de un desistimiento unilateral del inquilino. Es un acuerdo de voluntades por el que las partes dejan sin efecto un contrato válidamente celebrado, pero no consumado, y tiene la virtualidad de un contrato extintivo de un compromiso anterior.
En consecuencia, Manuel no tiene por qué pagar la pena por desistimiento (6 meses de renta). Pero como ya habían pasado dos meses de contrato y Manuel debía pagar la comisión de la agencia, los jueces concluyen que al compensarse las cantidades Manuel solo tiene derecho a recuperar unos 350 euros de la parte del propietario y de la agencia. Es claro que el litigio hubiera sido evitable para todos, especialmente para él que sin tener casa perdió más de 6.000 euros en toda la operación (sin contar los gastos del juicio). La única que salió bien para fue la agencia que sí cobró sus honorarios (2.400 euros) por un contrato que apenas duró dos meses.