En busca de mayor cercanía para nuestros mayores
Una consecuencia de la mala gestión en las residencias de ancianos durante la primera fase de la pandemia es el temor que comparten muchas familias hoy a la hora de dejar a sus mayores en estos centros. Como alternativa, hay quien se ha planteado el alquiler compartido de una vivienda, incluyendo los debidos cuidados, gestionados por los propios parientes con ayuda externa. Hemos estudiado el modo de organizarlo y los costes que conlleva, para ver si constituye una opción realista. Lógicamente, el aspecto económico es solo uno de los puntos que hay que considerar.
Cada mayor es un mundo y tiene su propia situación física y emocional, que deben tenerse en cuenta a la hora elegir el mejor modo de darles asistencia. Para que este modelo funcione, los integrantes deben tener un mínimo de autonomía y funcionalidad física y cognitiva. A mayor grado de dependencia, especialmente psicológica, mayor dificultad y necesidad de adaptación para instalarse en estas comunidades. No tanto a nivel físico, pues una silla de ruedas o agarradores en los baños son “meras” adaptaciones del entorno físico.
Opciones para pagar la residencia de mayores, cuando no tenemos ayudas.
Ventajas de la autogestión
A priori, la residencia permite gozar de un mayor abanico de servicios comunes y profesionalizados, como atención las 24 horas con servicio médico, comedor, lavandería, etc. Todo está incluido en el precio que se paga y, si tenemos suerte y gozamos de una plaza subvencionada por la Administración (allá donde nos toque), el coste global puede ser limitado.
El alquiler de una vivienda compartida permite elegir la zona en que ubicarse, tener una mayor libertad de movimientos, intimidad e independencia, elegir hasta cierto punto las personas con las que se convive y las pautas de convivencia, y tener mayor control sobre las personas que se ocupan de nuestro mayor.
Hemos estudiado el coste de alquilar una vivienda (o utilizar la de uno de ellos) apta para cuatro personas con autonomía funcional, con la presencia de una persona para atenderles, en las ciudades de Madrid y Valladolid y lo comparamos con el coste de una residencia privada de tipo medio en las mismas ciudades.
El coste de las residencias
El coste medio obtenido para residencias privadas de tipo estándar en Madrid para personas con capacidad de movimiento oscila entre 1.870-2.200 €/mes en habitación doble y 2.750- 3.080 €/mes en habitación individual. Los precios incluyen un IVA del 10%. Para personas que precisan alguna asistencia, el coste en Madrid oscila entre 2.090-2.200 €/mes en habitación doble y 3.025-3.135 €/mes en habitación individual.
En Valladolid, el coste de residencias de tipo medio que hemos obtenido para personas con movilidad oscila entre 1.529-1.760 €/mes en habitación doble y 1.639- 2.250 €/mes en habitación individual. Para personas que precisan alguna asistencia, el coste de las residencias en Valladolid oscila entre 1.606-1.975 €/mes en habitación doble y 1.716-2.359 €/mes en habitación individual (siempre con IVA incluido).
Los costes del alquiler
Para que los números cuadren, pensamos en la opción de que cuatro mayores compartan una misma vivienda. Buscamos viviendas en alquiler de al menos 130-150 m2. Con buena accesibilidad en ascensores, pasillos, anchura de puertas, etc.
En Madrid hemos encontrado que para una de superficie de 150 m2, en el barrio de Cuatro Caminos la renta media es de unos 1.350 €/mes; en la zona de Plaza de Castilla para 139 m2 de superficie la renta media es de 1.260 €/mes, y en la zona de Lavapiés-Embajadores, con una superficie media de 130 m2, tenemos un alquiler medio de 1.429 €/mes.
En Valladolid, para viviendas con una superficie media de 140 m2 en la zona de Centro, tenemos un alquiler también medio de 720 €/mes; en la zona de Paseo de Zorrilla-Cuatro de marzo, con una superficie de 138 m2 tenemos un alquiler de 540 €/mes.
Asistencia en domicilio
El coste mensual del servicio a domicilio en Madrid en el caso de servicio interno (de domingo tarde a sábado mañana) oscila entre 1.100 € y 1.700 €. En caso de contratar a una persona externa, para una jornada de 40 horas semanales el coste mensual sería de unos 1.700 euros por asistente, pero habría que contratar a dos personas, lo que duplica el coste de asistencia.
En Valladolid, el coste del servicio a domicilio que hemos obtenido, de domingo a las 21 horas al sábado a las 10, oscila entre 1.585 € y 1.990 €/mes. Para un servicio externo el coste es superior al de Madrid: oscila entre 11,95 y 14 €/hora; son 1.912-2.240 €/mes por cada asistenta que habría que contratar.
Alimentación y suministros
Hemos estimado el consumo medio anual para un hogar de cinco miembros (incluyendo la asistenta interna). Para alimentación y productos básicos prevemos
En busca de mayor cercanía para nuestros mayores
Una consecuencia de la mala gestión en las residencias de ancianos durante la primera fase de la pandemia es el temor que comparten muchas familias hoy a la hora de dejar a sus mayores en estos centros. Como alternativa, hay quien se ha planteado el alquiler compartido de una vivienda, incluyendo los debidos cuidados, gestionados por los propios parientes con ayuda externa. Hemos estudiado el modo de organizarlo y los costes que conlleva, para ver si constituye una opción realista. Lógicamente, el aspecto económico es solo uno de los puntos que hay que considerar.
Cada mayor es un mundo y tiene su propia situación física y emocional, que deben tenerse en cuenta a la hora elegir el mejor modo de darles asistencia. Para que este modelo funcione, los integrantes deben tener un mínimo de autonomía y funcionalidad física y cognitiva. A mayor grado de dependencia, especialmente psicológica, mayor dificultad y necesidad de adaptación para instalarse en estas comunidades. No tanto a nivel físico, pues una silla de ruedas o agarradores en los baños son “meras” adaptaciones del entorno físico.
Opciones para pagar la residencia de mayores, cuando no tenemos ayudas.
Ventajas de la autogestión
A priori, la residencia permite gozar de un mayor abanico de servicios comunes y profesionalizados, como atención las 24 horas con servicio médico, comedor, lavandería, etc. Todo está incluido en el precio que se paga y, si tenemos suerte y gozamos de una plaza subvencionada por la Administración (allá donde nos toque), el coste global puede ser limitado.
El alquiler de una vivienda compartida permite elegir la zona en que ubicarse, tener una mayor libertad de movimientos, intimidad e independencia, elegir hasta cierto punto las personas con las que se convive y las pautas de convivencia, y tener mayor control sobre las personas que se ocupan de nuestro mayor.
Hemos estudiado el coste de alquilar una vivienda (o utilizar la de uno de ellos) apta para cuatro personas con autonomía funcional, con la presencia de una persona para atenderles, en las ciudades de Madrid y Valladolid y lo comparamos con el coste de una residencia privada de tipo medio en las mismas ciudades.
El coste de las residencias
El coste medio obtenido para residencias privadas de tipo estándar en Madrid para personas con capacidad de movimiento oscila entre 1.870-2.200 €/mes en habitación doble y 2.750- 3.080 €/mes en habitación individual. Los precios incluyen un IVA del 10%. Para personas que precisan alguna asistencia, el coste en Madrid oscila entre 2.090-2.200 €/mes en habitación doble y 3.025-3.135 €/mes en habitación individual.
En Valladolid, el coste de residencias de tipo medio que hemos obtenido para personas con movilidad oscila entre 1.529-1.760 €/mes en habitación doble y 1.639- 2.250 €/mes en habitación individual. Para personas que precisan alguna asistencia, el coste de las residencias en Valladolid oscila entre 1.606-1.975 €/mes en habitación doble y 1.716-2.359 €/mes en habitación individual (siempre con IVA incluido).
Los costes del alquiler
Para que los números cuadren, pensamos en la opción de que cuatro mayores compartan una misma vivienda. Buscamos viviendas en alquiler de al menos 130-150 m2. Con buena accesibilidad en ascensores, pasillos, anchura de puertas, etc.
En Madrid hemos encontrado que para una de superficie de 150 m2, en el barrio de Cuatro Caminos la renta media es de unos 1.350 €/mes; en la zona de Plaza de Castilla para 139 m2 de superficie la renta media es de 1.260 €/mes, y en la zona de Lavapiés-Embajadores, con una superficie media de 130 m2, tenemos un alquiler medio de 1.429 €/mes.
En Valladolid, para viviendas con una superficie media de 140 m2 en la zona de Centro, tenemos un alquiler también medio de 720 €/mes; en la zona de Paseo de Zorrilla-Cuatro de marzo, con una superficie de 138 m2 tenemos un alquiler de 540 €/mes.
Asistencia en domicilio
El coste mensual del servicio a domicilio en Madrid en el caso de servicio interno (de domingo tarde a sábado mañana) oscila entre 1.100 € y 1.700 €. En caso de contratar a una persona externa, para una jornada de 40 horas semanales el coste mensual sería de unos 1.700 euros por asistente, pero habría que contratar a dos personas, lo que duplica el coste de asistencia.
En Valladolid, el coste del servicio a domicilio que hemos obtenido, de domingo a las 21 horas al sábado a las 10, oscila entre 1.585 € y 1.990 €/mes. Para un servicio externo el coste es superior al de Madrid: oscila entre 11,95 y 14 €/hora; son 1.912-2.240 €/mes por cada asistenta que habría que contratar.
Alimentación y suministros
Hemos estimado el consumo medio anual para un hogar de cinco miembros (incluyendo la asistenta interna). Para alimentación y productos básicos prevemos 9.035 €, y tomamos un gasto de 1.139 € en electricidad, 479 € de agua (en Valladolid es algo menor, de 269 €) y 600 € anuales de gas. Se instalaría un servicio de vigilancia por imágenes, que dé tranquilidad a los familiares. La instalación de un sistema con grabador y dos cámaras wifi tiene un coste anual de entre 495 y 814 € en Madrid (IVA incluido). En Valladolid los costes obtenidos oscilan entre 451 y 814 €. En todos los presupuestos se incluye una conexión a Internet de al menos 100 Mb, por unos 50 € al mes.
Costes mensuales comparados
La suma de costes mensuales para una vivienda alquilada, con la renta de alquiler, alimentación y suministros, más el coste de la asistenta interna es la siguiente, expresada en mínimos y máximos.
|
COSTE MENSUAL TOTAL DE LA VIVIENDA |
||
|
Ciudad |
Mínimo |
Máximo |
|
Madrid |
3.791 € |
4.881 € |
|
Valladolid |
3.496 € |
4.444 € |
|
Incluye alquiler de la vivienda, alimentación, consumos y contratación de una persona interna. |
||
Si esos costes se reparten entre cuatro inquilinos, la cuantía mensual a pagar por persona sería de entre (mínimo y máximo) 948 € y 1.220 € en Madrid, y entre 874 € y 1.111 € en Valladolid.
La siguiente tabla compara el coste mínimo por persona, en residencia y en vivienda para cada ciudad. Para la residencia tomamos el coste de una habitación doble para personas con movilidad.
|
COSTE MENSUAL POR PERSONA EN RESIDENCIA Y EN VIVIENDA |
||
|
Ciudad |
Residencia |
Vivienda |
|
Madrid |
1.870 € |
948 € |
|
Valladolid |
1.529 € |
874 € |
|
Tomamos el coste mínimo obtenido para cada caso. La residencia es en habitación doble. |
||
Si comparamos los costes máximos de ambas opciones, el alquiler de la vivienda supondría un ahorro mensual de 980 € en Madrid y de 650 € en Valladolid.
Ahorros en la vivienda alquilada
Desde el punto de vista económico, se observa que es más barato vivir en alquiler compartido que en una residencia. Salvo, lógicamente, que se tenga una ayuda pública para el pago de la residencia. Incluso si se optara por contratar dos personas a tiempo completo para la asistencia en la vivienda alquilada, en lugar de una interna, seguiría siendo más barato: el coste mínimo por persona en la vivienda sería de 1.433 €, tanto en Madrid como en Valladolid. Pero si tomamos para la comparación los gastos en su horquilla más alta, el coste en Valladolid de la vivienda con dos asistentas externas sería prácticamente el mismo que el coste de la residencia más cara, en habitación doble.
Conclusiones
Para que esta sea una solución válida requiere de diversas condiciones: encontrar un grupo de residentes dispuestos a compartir vivienda; contar con una persona competente y de confianza para asistirles; implicarse mínimamente en la gestión de la vivienda y los consumos. Para personas con necesidades particulares de apoyo, o con movilidad más reducida, habría que estudiar el tipo de apoyo necesario y la posible necesidad de una asistencia suplementaria (un auxiliar).
La elección final depende de las opciones personales. Junto al coste, el alquiler tiene las ventajas de proporcionar una mayor autonomía e independencia, y reducir el número de convivientes, lo que en estos tiempos de pandemia puede ser una ventaja, adoptando siempre todas las precauciones sanitarias. Por su parte, las residencias ofrecen unos servicios complementarios como servicios médicos, de rehabilitación, masajistas, odontología, peluquería, podología y otros varios dependiendo de la residencia, así como el trato con un mayor número de personas que, en tiempos fuera de la pandemia, a algunas personas puede resultarle más agradable que ceñirse al trato con el estrecho círculo de los compañeros de piso.