Indicadores inmobiliarios
El Índice OCU de construcción ha marcado un nivel de 115 en julio, recuperando parte de la caída experimentada en el mes de junio, cuando cayó al 92,5 frente al 126,5 de mayo. Veamos qué han hecho los indicadores inmobiliarios que seguimos habitualmente y que integran nuestro Índice OCU de construcción.
El consumo de cemento se ha mantenido estable durante el mes de junio (+0,001% interanual) tras el importante incremento que sufrió en abril (+8,8%).
Tanto la tendencia de la construcción como sus expectativas han crecido en julio con respecto al mes anterior, situándose en 19,5 y 10,3 puntos, respectivamente (12,3 y 8,6 en junio). Mientras, las expectativas de precios se han mantenido estables en 29,5 puntos. Por otro lado, el número de fincas hipotecadas subió en mayo un 32,1% respecto a abril y un 24,7% comparando el dato con el mismo mes del año anterior. Los visados de viviendas continúan cayendo, esta vez un 12% interanual en mayo (último dato disponible).
El Indicador del Clima de la Construcción (ICC), un indicador que bien puede servir para ver las tendencias de la construcción de edificios - supone el 43,1 % del mismo -, sigue ralentizando su crecimiento. Si bien se mantiene aún en niveles positivos (4 puntos en julio), ha sufrido una ligera caída con respecto a los 5,4 puntos de junio. En términos sectoriales, el de construcción de edificios retrocede un 4,7% en julio, mientras que el de obra civil y actividades especializadas suben un 1,2% y 1,4%, respectivamente. En los últimos meses hemos visto fuertes oscilaciones en este índice, pero si echamos la vista atrás, vemos una clara tendencia alcista desde comienzos de 2020.
El período de trabajo asegurado se prolonga a los 531,2 días en julio con el nivel actual de pedidos frente a los 509,9 días que registró en junio.
Consulte el panorama inmobiliario actual.
Una idea de precios
A nivel nacional, tanto el valor en venta como el alquiler de viviendas continua al alza en julio. Mientras que el primero sube un 3,4% interanual, el alquiler lo hace en una mayor proporción: 5,6% frente a julio de 2021.
Por ciudades, Madrid sufrió un gran ascenso (+9,5% interanual) en el precio de los alquileres y uno más recatado en los de venta (+3,7%). No obstante, en Barcelona los aumentos en los alquileres son más desorbitados: se dispara un 19,2% en julio. La venta también subió, pero menos (+1,2%).
En líneas generales el sector inmobiliario sigue aguantando la crisis,
Indicadores inmobiliarios
El Índice OCU de construcción ha marcado un nivel de 115 en julio, recuperando parte de la caída experimentada en el mes de junio, cuando cayó al 92,5 frente al 126,5 de mayo. Veamos qué han hecho los indicadores inmobiliarios que seguimos habitualmente y que integran nuestro Índice OCU de construcción.
El consumo de cemento se ha mantenido estable durante el mes de junio (+0,001% interanual) tras el importante incremento que sufrió en abril (+8,8%).
Tanto la tendencia de la construcción como sus expectativas han crecido en julio con respecto al mes anterior, situándose en 19,5 y 10,3 puntos, respectivamente (12,3 y 8,6 en junio). Mientras, las expectativas de precios se han mantenido estables en 29,5 puntos. Por otro lado, el número de fincas hipotecadas subió en mayo un 32,1% respecto a abril y un 24,7% comparando el dato con el mismo mes del año anterior. Los visados de viviendas continúan cayendo, esta vez un 12% interanual en mayo (último dato disponible).
El Indicador del Clima de la Construcción (ICC), un indicador que bien puede servir para ver las tendencias de la construcción de edificios - supone el 43,1 % del mismo -, sigue ralentizando su crecimiento. Si bien se mantiene aún en niveles positivos (4 puntos en julio), ha sufrido una ligera caída con respecto a los 5,4 puntos de junio. En términos sectoriales, el de construcción de edificios retrocede un 4,7% en julio, mientras que el de obra civil y actividades especializadas suben un 1,2% y 1,4%, respectivamente. En los últimos meses hemos visto fuertes oscilaciones en este índice, pero si echamos la vista atrás, vemos una clara tendencia alcista desde comienzos de 2020.
El período de trabajo asegurado se prolonga a los 531,2 días en julio con el nivel actual de pedidos frente a los 509,9 días que registró en junio.
Consulte el panorama inmobiliario actual.
Una idea de precios
A nivel nacional, tanto el valor en venta como el alquiler de viviendas continua al alza en julio. Mientras que el primero sube un 3,4% interanual, el alquiler lo hace en una mayor proporción: 5,6% frente a julio de 2021.
Por ciudades, Madrid sufrió un gran ascenso (+9,5% interanual) en el precio de los alquileres y uno más recatado en los de venta (+3,7%). No obstante, en Barcelona los aumentos en los alquileres son más desorbitados: se dispara un 19,2% en julio. La venta también subió, pero menos (+1,2%).
En líneas generales el sector inmobiliario sigue aguantando la crisis, mejor la vivienda nueva que la usada, se sigue considerando a la vivienda una inversión segura en tiempos de inflación elevada y con escasas alternativas de inversión. Sin embargo, dado los elevados costes de inversión, impuestos y de mantenimiento su rentabilidad, salvo excepciones, está lejos de ser aceptable.
De hecho, en algunas escasas zonas, no todas, se están recuperando, y superando, los precios anteriores a la crisis de 2008, por ejemplo, en el distrito de Chamartín de Madrid en julio de 2022 el precio medio de oferta es 5.534€/m2 frente a los 4.637 €/m2 de junio de 2008, sin embargo en el Distrito de Puente de Vallecas también de Madrid el precio de oferta medio, en julio de 2022, es de 2.122 €/m2 frente a los 2.834 €/m2 del pico de junio de 2008.
El progresivo aumento de los tipos de interés en las hipotecas variables se hará notar y la alegría con la que se están constituyendo nuevas hipotecas puede tener serias consecuencias ante la crisis que se avecina según diversas fuentes.
Un reducido número de promociones de viviendas en buenas zonas de grandes capitales se venden a precios muy elevados, una de las posibles causas es la escasez de vivienda nueva puesta en el mercado lo que propicia su aumento de valor. En otras ciudades como Madrid es notable el flujo de inversores hispanoamericanos aumentado por la inestabilidad de sus países, y en algunas localidades de la costa, un elevado porcentaje de inversores extranjeros puede influir en el elevado precio de determinadas promociones en zonas prime pero mientras el poder adquisitivo y el consumo general disminuye.
También se está observando, al igual que sucede con la sociedad española, un aumento de la diferencia de valor entre barrios ricos y más humildes, el tema de la creciente inseguridad pudiera influir también. En el ejemplo anterior el precio medio del m2 del barrio de Puente de Vallecas era el 61,1% del precio medio del distrito de Chamartín en julio de 2008, pero en julio de 2022 es el 33,3 % aproximadamente.
Seguimos insistiendo en que tarde o temprano los precios inmobiliarios deberían reflejar la situación económica general, aunque como de costumbre con retraso y según los barrios. La reciente Ley de la vivienda aprobada, con la inclusión del control de alquileres para determinados propietarios y otras medidas coercitivas del sector, como la reforma de impuestos y el establecimiento del valor de referencia, así como la limitación al 2% en la actualización anual de precios de alquileres sin duda deberían afectar negativamente a la evolución del mismo.