Lo hacemos más sencillo aún
Conscientes de lo complicado que puede llegar a ser cambiar su cartera global para adaptarla a otro perfil con riesgo más bajo, retocando y rebalanceando buena parte de los fondos, obligaciones o acciones que la componen -tal y como le explicamos en Formas de reducir el riesgo de su cartera: adapte su perfil inversor-, le ofrecemos una alternativa mucho más sencilla: primero identifique los fondos que tenga con ganancias abultadas y con los que haya dejado de dormir bien, deshaga posiciones hasta mantener un porcentaje con el que se sienta cómodo, y reinvierta las ganancias en un fondo bien de renta fija en euros bien en dólares o una combinación de las dos anteriores.
No olvide la fiscalidad
Recuerde que sacar a la luz fiscal las pérdidas puede ayudarle a reducir la factura fiscal, pero si tiene ganancias, pueden aumentarla. Tratándose de fondos de inversión (en origen y en destino) le saldrá a cuenta ordenar un traspaso entre fondos sin consecuencia fiscal alguna hasta que decida vender la inversión de destino. Esta operación no es posible si media en origen o destino un ETF, acciones u obligaciones.
La renta fija en euros
Optar por un fondo de renta fija en euros para reducir el riesgo es una buena solución por dos motivos. El primero tiene que ver con la rentabilidad. Vaya por delante que siempre que reducimos riesgo es a costa de obtener una menor rentabilidad. La desaceleración de la inflación ayudará a seguir la senda de rebajas de tipos en la eurozona emprendida en junio pasado y que seguirá también a lo largo de 2025. Así, los tipos a corto plazo (1 año) en España están al 2,3% (3,5% hace un año) y los de largo plazo (10 años) al 2,9% (3,4% hace un año). Hay por tanto una caída generalizada, pero más intensa en el corto plazo. Una tendencia que creemos continuará en los próximos meses. Con todo, ofrecen una rentabilidad aún atractiva, aunque más modesta que otras alternativas de renta fija como la estadounidense. Además, al tratarse de fondos denominados en la moneda común, evitamos el riesgo de variaciones en la divisa.
A la hora de apostar por la seguridad y disponibilidad, o simplemente mantener la liquidez, elija un buen fondo monetario en euros. Al invertir en deuda a muy corto plazo, los más rentables suelen cobrar comisiones más ajustadas, de ahí la máxima de optar por aquellos más baratos, con comisiones por debajo del 0,4% anual. Por otro lado, al invertir a plazos cortos el rendimiento esperado se va actualizando conforme la evolución de tipos, y el riesgo del emisor no es determinante, por lo que puede optar por aquellos que dedican buena parte de la cartera a emisores privados para arañar así unas décimas de rentabilidad. Eso sí, sus rendimientos ya no serán tan jugosos como ese algo más del 4% que obtienen los mejores en los últimos 12 meses. El rendimiento esperado en los próximos doce meses estará en torno al 2,5% anual.
¿Cuál elegir?
Como puede ver en la tabla, en esta categoría existe una amplia oferta de fondos tradicionales, pudiendo aprovechar el diferimiento fiscal entre fondos. Entre los más interesantes destacan el
Profit Corto Plazo (ES0171629035) o el
Groupama Ultra Short Term N (FR0013346079). El primero disponible en Gesprofit y el segundo en Singular Bank.
Si desea reducir más el riesgo a costa de obtener un rendimiento más modesto, debería decantarse por aquellos que invierten únicamente en deuda pública española como el Mutuafondo Dinero A(ES0165143001) disponible en Mutuactivos, o un Fondtesoro como el de BBVA (ES0113200036) o el de Merchbanc (ES0162331039). El primero disponible en Singular Bank y BBVA, y el segundo en Myinvestor

¿Y a medio plazo?
Otra opción es seguir la apuesta de las estrategias globales a través de un fondo de obligaciones en euros a medio plazo (entre 3 y 7 años), aumentando el peso en el fondo que ya tenga en su posesión. Fijándonos en la curva de tipos, mejor con un fondo cuya duración esté más cerca de los 7 años que, por el efecto de la sensibilidad, se beneficiará en mayor medida de una eventual rebaja de tipos.
Preferimos sacar partido del rendimiento extra de la deuda pública italiana que ofrece un rendimiento en torno al 2,8% anual a 7 años vista frente al 2,5% de la deuda española y el 2,3% de la eurozona en su conjunto. Una pega: solo encontramos un ETF disponible con esas características por lo que podría destinar ahí el dinero nuevo o bien el dinero de algún fondo con pérdidas que vaya a sacar a la luz. Hablamos del iShares Italy Govt (IE00B7LW6Y90), cotizado en euros en el Xetra alemán que ha salido bien parado en el pasado y conserva buenas perspectivas de cara al futuro.
Si quiere apostar por la deuda patria, sabiendo que incluso apostando por los plazos largos (obligaciones a 10 años) apenas le dará para cubrir la inflación prevista pues renta al 2,5% anual, puede invertir directamente en obligaciones españolas a través de las cuentas directas del Banco de España o bien optar por el ETFiShares Spain Govt (IE00B428Z604), cotizado en euros en el Xetra alemán. Aunque estamos como en el caso anterior, solo válido para el dinero nuevo o fondo con pérdidas a sacar a la luz.
Para apostar por un fondo más genérico de obligaciones en euros, hágalo por uno de deuda pública, sin derivados y con una duración en torno a 6 años, como el ETF de Xtrackers (LU0290357176) cotizado en el Xetra alemán. Para reducir el peso de los fondos de acciones con ganancias y retrasar el paso por el fisco, mejor optar por un fondo tradicional como el de Bluebay (LU1170327958) a la venta en EBN Banco. Con una duración un poco más alta, en torno a 8 años, está el fondo índice de Vanguard (IE0007472990) con coste ajustados. Encontrará ambos a la venta en EBN Banco.
La renta fija estadounidense: mejor a plazos cortos
Los títulos de renta fija estadounidense ofrecen unos rendimientos superiores a los de la deuda de la zona euro, cerca de un 1,5% más. Un diferencial que es mayor en plazos más largos (en torno al 1,9% entre 7 y 10 años). Y es que en EE.UU. la curva de tipos está invertida. Esto quiere decir que la deuda a más corto plazo ofrece unos rendimientos más elevados -en torno al 4,6%- frente a la de medio plazo -en torno a 4,3%- y la de más largo plazo -en torno al 4,4%-. Si además esperamos una mejoría de la salud económica estadounidense, la política monetaria podría frenar la senda de rebajas de tipos tomada en septiembre.
Todo ello implica asumir otro riesgo, el de las variaciones del dólar USD frente al euro. A nuestro parecer, actualmente el billete verde se encuentra sobrevalorado frente al euro, y creemos que puede seguir al alza frente a una debilitada moneda común europea. Un riesgo que sin duda añade rentabilidad al inversor en euros. Con estos mimbres, abordar la apuesta por las obligaciones estadounidenses a través de un monetario o de renta fija a corto plazo en USD sigue siendo una opción perfectamente válida, al evitar con ellos las caídas derivadas de subidas de tipos, y con costes ajustados.
¿Cuál elegir?
Dado que los tipos a muy corto plazo estadounidenses ofrecen algo más de rentabilidad, con un monetario podría arañar unas décimas más. Entre los fondos disponibles destaca la apuesta por la deuda corporativa sin límite geográfico emitida en dólares USD. Es el caso del JPM USD Ultra Short Income (IE00BDFC6Q91), de ahí que solo el 52% esté invertido en EE.UU. seguido de Canadá (9,7%) y Francia (7,7%) entre otros. Y no le ha ido nada mal al ganar un 9,4% en los últimos 12 meses. Ahora bien, preferimos el ETFiShares $Ultrashort Bond USD (IE00BCRY6227), con una evolución muy similar al de JPM y costes más ajustados (0,09% anual) invierte en deuda corporativa estadounidense (74%) y canadiense emitida en dólares USD (10%) con una duración inferior a 5 meses. Ambos cotizan en el Xetra alemán, y en Banco BiG podrá ahorrarse las comisiones de custodia.
Aunque inviertan en deuda corporativa, no es algo determinante pues lo hacen a plazos cortos donde el riesgo prácticamente se diluye. Además, obtienen unas décimas de rentabilidad de más respecto de la deuda pública estadounidense a muy corto plazo y por tanto superando el rendimiento obtenido por otros monetarios que invierten en deuda pública, y con costes más elevados. Hablamos del Amundi Funds Cash USD A2 (LU0568621618) con unos costes anuales del 0,46%, mermando así la rentabilidad final en torno a un 0,7% menos. Eso sí, al tratarse de un fondo tradicional podría beneficiarse del diferimiento fiscal en los traspasos. Lo encontrará disponible en Singular Bank.

Un fondo “cuasi” garantizado
Una buena solución para reducir el riesgo pero aprovechando el potencial de las bolsas sería traspasar sus ganancias a un fondo garantizado de rendimiento variable. De hecho, cuando la coyuntura invitaba a ello le ofrecíamos como alternativa construirse su propio fondo “garantizado” ¿Cómo? Repartiendo su inversión entre renta fija y acciones. Con los intereses de la primera, la de mayor peso, asegurará su dinero. Mientras que la segunda es la que añade el rendimiento extra.
Haciéndolo usted mismo conservará la esencia de un fondo garantizado, pero esquivando sus inconvenientes. Eso sí, hay limitaciones que no podrá sortear. Para la renta fija, ha de ser consciente de que, como particular, hay mercados de difícil acceso: en la práctica deberá “conformarse” con deuda soberana española, menos rentable que su homóloga italiana. Y para la de acciones, los costes anexos harán que, salvo que disponga de cantidades elevadas, tenga que servirse de un fondo (también con costes).
Una solución que ahora hemos incluso mejorado. En efecto, de la mano de una gestora como Silver Alpha, materializamos la propuesta con un fondo mixto: el SA Optima Mixto. Consulte todos los detalles en nuestro análisis Novedad: un fondo casi sin riesgo con el que aspirar a ganar un 4% anual a 5 años
Consulte ña ficha detallada de cada fondo en nuestro COMPARADOR DE FONDOS Y ETF