Una solución de ahorro sostenible
Dentro de los gastos recurrentes, la luz y el agua forman parte de los considerados consumos de primera necesidad. Asumir las facturas de estos dos suministros se ha convertido en todo un desafío para las familias debido a las subidas continuas de los costes de electricidad. Hecho que obliga a buscar alternativas más baratas que no ahoguen la economía doméstica o de las pequeñas empresas.
Desde hace algún tiempo, para reducir gasto y aprovechar al máximo toda la energía, se apuesta por la sustitución y renovación de soluciones más eficientes y sostenibles, entre las que se contemplan la instalación de paneles solares en casa. La energía solar se presta como una de las opciones más prometedoras, limpias y libre de contaminantes, y sin duda merece la pena aprovecharla, más en un país como el nuestro donde el número de horas de sol al año es elevado.
La instalación fotovoltaica para particulares ha supuesto un gran avance y a día de hoy es una de las salidas recurrentes. Las placas de ahora son más eficientes y duraderas, y con un estudio previo y viable en cuanto a permisos y precios en el que se compruebe que merece la pena el cambio, pueden resultar muy interesantes.
Hablamos de placas fotovoltaicas
Estas placas solares son paneles que contienen células fotovoltaicas capaces de convertir la energía del sol en electricidad. No se deben confundir con los colectores solares térmicos, que absorben la energía solar para generar calor, y que por ejemplo, producen agua caliente.
Los hay con células monocristalinas, más caros, pero al mismo tiempo más eficientes, y que requieren de me-nos espacio para su colocación (5-7 m2), lo que implicará instalar menos paneles. Y también están los de células policristalinas; más económicos pero que exigen una superficie para obtener el rendimiento esperado (entre 7 y 8 m2 para instalar 1kWp -kilovatio pico, la unidad de energía eléctrica en la que se lee la potencia de estos paneles) y que conllevará instalar un número mayor. Para entenderlo, en España un kWp produce alrededor de unos 1.500 kWh de electricidad por año.
Vea qué instalación necesita, cuánto cuesta y cómo ahorrar en la compra.
Regulación del consumo
Tras el Real Decreto 244/2019 de 5 de abril de 2019, la energía por autoconsumo queda libre de impuestos, no tiene límite de potencia y reconoce el derecho al autoconsumo colectivo (también comunidades de vecinos) admitiendo el alquiler de tejados y/o cubiertas para que terceros puedan producir electricidad.
La modalidad de autoconsumo más conveniente y habitual para instalar placas solares en una vivienda es la
Una solución de ahorro sostenible
Dentro de los gastos recurrentes, la luz y el agua forman parte de los considerados consumos de primera necesidad. Asumir las facturas de estos dos suministros se ha convertido en todo un desafío para las familias debido a las subidas continuas de los costes de electricidad. Hecho que obliga a buscar alternativas más baratas que no ahoguen la economía doméstica o de las pequeñas empresas.
Desde hace algún tiempo, para reducir gasto y aprovechar al máximo toda la energía, se apuesta por la sustitución y renovación de soluciones más eficientes y sostenibles, entre las que se contemplan la instalación de paneles solares en casa. La energía solar se presta como una de las opciones más prometedoras, limpias y libre de contaminantes, y sin duda merece la pena aprovecharla, más en un país como el nuestro donde el número de horas de sol al año es elevado.
La instalación fotovoltaica para particulares ha supuesto un gran avance y a día de hoy es una de las salidas recurrentes. Las placas de ahora son más eficientes y duraderas, y con un estudio previo y viable en cuanto a permisos y precios en el que se compruebe que merece la pena el cambio, pueden resultar muy interesantes.
Hablamos de placas fotovoltaicas
Estas placas solares son paneles que contienen células fotovoltaicas capaces de convertir la energía del sol en electricidad. No se deben confundir con los colectores solares térmicos, que absorben la energía solar para generar calor, y que por ejemplo, producen agua caliente.
Los hay con células monocristalinas, más caros, pero al mismo tiempo más eficientes, y que requieren de me-nos espacio para su colocación (5-7 m2), lo que implicará instalar menos paneles. Y también están los de células policristalinas; más económicos pero que exigen una superficie para obtener el rendimiento esperado (entre 7 y 8 m2 para instalar 1kWp -kilovatio pico, la unidad de energía eléctrica en la que se lee la potencia de estos paneles) y que conllevará instalar un número mayor. Para entenderlo, en España un kWp produce alrededor de unos 1.500 kWh de electricidad por año.
Regulación del consumo
Tras el Real Decreto 244/2019 de 5 de abril de 2019, la energía por autoconsumo queda libre de impuestos, no tiene límite de potencia y reconoce el derecho al autoconsumo colectivo (también comunidades de vecinos) admitiendo el alquiler de tejados y/o cubiertas para que terceros puedan producir electricidad.
La modalidad de autoconsumo más conveniente y habitual para instalar placas solares en una vivienda es la conectada a la red eléctrica. El autoconsumo aislado suele estar reservado para autocaravanas o casas independientes sin conexión a la red eléctrica. Dicho autoconsumo, a su vez, puede tener excedentes que se viertan a la red o no.
Vea qué instalación necesita, cuánto cuesta y cómo ahorrar en la compra.
Un largo listado de requisitos
Si la instalación de placas solares es posible en su vivienda y se cumplen los requisitos necesarios, se deberán iniciar una serie de trámites administrativos estatales, autonómicos o locales, sin olvidarse de la tramitación con la compañía suministradora.
Antes de nada, deberá estudiar cuál va a ser el diseño adecuado para su casa. Con una potencia igual o menor a 10 kW, que será lo normal para un autoconsumo individual o para los servicios comunes de una comunidad de propietarios, tendrá que presentar una memoria técnica. Además, debe contar con los permisos de acceso y conexión, así como con los avales y garantías, sin dejar de lado las distintas autorizaciones, donde cada comunidad autónoma tiene su propia normativa, junto a la licencia de obras, que deberá solicitar ante el ayuntamiento de donde radique la vivienda o el edificio. A estos se suman la petición de los certificados de instalación y/o certificados fin de obra, que también presentará en su comunidad.
La empresa instaladora valorará si su instalación necesita tener un contrato de suministro de energía para el consumo de servicios auxiliares, porque en este caso tendrá que tramitar un contrato de acceso.
También deberá presentar el llamado acuerdo de reparto de energía y contrato de compensación de excedentes. Para los autoconsumos con excedentes no acogidos a compensación, la lista de trámites se amplía con la petición de una licencia de actividad sobre la que su ayuntamiento le informará, además de la formalización de un contrato de representación en el mercado eléctrico con alguna comercializadora, que será la que le lleve a cabo la venta de energía.