Perspectivas de los inversores sobre inmuebles
Cada trimestre, nuestra revista hermana OCU inversiones realiza un sondeo para pulsar el sentimiento de los inversores españoles respecto de la situación financiera en general y respecto de diversas alternativas de inversión, entre ellas los inmuebles.
Las valoraciones oscilan entre 0 y 200. Una puntuación por encima de 100 indica una visión optimista para los próximos meses, mientras que las situadas por debajo de 100 muestran pesimismo.
En el último barómetro de junio de 2021, tanto la percepción sobre la situación financiera general como la relativa a la inversión inmobiliaria han mejorado respecto de los dos trimestres anteriores. Aunque siguen estando por debajo de 100. La valoración de la situación financiera se sitúa en 96 (sobre 200) y la de los inmuebles en 97.
PERCEPCIÓN DE LOS INVERSORES SOBRE LA SITUACIÓN FINANCIERA Y LA INVERSIÓN EN INMUEBLES

(escala de 1 a 200; por encima de 100 indica perspectivas optimistas).
¿Razones para el optimismo?
Con la mejora de la situación sanitaria, es claro que a medida que se recupera la movilidad y se reactivan las actividades que estaban paradas o ralentizadas, toda la actividad económica crece y se genera un horizonte positivo. El año 2020 supuso un parón forzado en muchos sentidos y cualquier cifra de 2021 que se compare con el año anterior parecerá realmente llamativa. Las ventas de viviendas en abril de 2021 subieron un 66% respecto de
Perspectivas de los inversores sobre inmuebles
Cada trimestre, nuestra revista hermana OCU inversiones realiza un sondeo para pulsar el sentimiento de los inversores españoles respecto de la situación financiera en general y respecto de diversas alternativas de inversión, entre ellas los inmuebles.
Las valoraciones oscilan entre 0 y 200. Una puntuación por encima de 100 indica una visión optimista para los próximos meses, mientras que las situadas por debajo de 100 muestran pesimismo.
En el último barómetro de junio de 2021, tanto la percepción sobre la situación financiera general como la relativa a la inversión inmobiliaria han mejorado respecto de los dos trimestres anteriores. Aunque siguen estando por debajo de 100. La valoración de la situación financiera se sitúa en 96 (sobre 200) y la de los inmuebles en 97.
PERCEPCIÓN DE LOS INVERSORES SOBRE LA SITUACIÓN FINANCIERA Y LA INVERSIÓN EN INMUEBLES

(escala de 1 a 200; por encima de 100 indica perspectivas optimistas).
¿Razones para el optimismo?
Con la mejora de la situación sanitaria, es claro que a medida que se recupera la movilidad y se reactivan las actividades que estaban paradas o ralentizadas, toda la actividad económica crece y se genera un horizonte positivo. El año 2020 supuso un parón forzado en muchos sentidos y cualquier cifra de 2021 que se compare con el año anterior parecerá realmente llamativa. Las ventas de viviendas en abril de 2021 subieron un 66% respecto de las de abril de 2020. En los cuatro primeros meses de 2021 se llevan vendidas un 12,5% más de viviendas que en el mismo periodo de 2020. Destaca en términos relativos la cifra de venta de viviendas nuevas, que crece un 29% en lo que llevamos de año. En todo caso, del total de ventas de vivienda un 80% corresponde a vivienda de segunda mano.
A ello se añade la perspectiva de la llegada de los anunciados fondos europeos. Una parte irá directamente destinada a la construcción (también a la rehabilitación de viviendas) y la inyección de esas sumas en la economía en su conjunto debería influir en la mejora del empleo y de la capacidad de pago de los hogares españoles, siempre que los fondos terminen llegando a la economía real.
Parece que la situación no puede sino mejorar. Sin embargo, nosotros preferimos seguir prudentes. Al igual que los profesionales del sector, no tanto por sus declaraciones como por los hechos. Hasta marzo de 2021, los visados de viviendas nuevas volvieron a caer un 16% anual. Según el Ministerio, el precio medio del suelo urbano bajó casi un 17% anual en el primer trimestre de 2021.
Una situación complicada
La actividad de los profesionales no parece seguir por ahora el optimismo de los discursos. Y es que la realidad sobre la capacidad de pago d ellos hogares es tozuda. El INE publicó que el salario bruto anual más frecuente en España en 2019 apenas era de 18.300 euros. El salario mediano, el que separa a la mitad de los trabajadores que más cobran de la otra mitad, se situó en 20.500 euros. Esto da muestra de la capacidad de pago de los hogares españoles (antes de la pandemia) y de lo irracional que podría ser una nueva escalada de precios de la vivienda.
Desde el punto de vista laboral, está por ver cómo queda el empleo una vez que las cosas vuelvan a la “normalidad”. En términos de ocupados, el fin de las restricciones y la vuelta parcial del turismo provoca un descenso del paro y de los ERTE. Pero no podemos quedarnos en la superficie. Muchas empresas empiezan ahora a sentir el efecto de la prolongada crisis y peligran puestos de trabajo estables y bien remunerados, no solo en la banca. Como en anteriores situaciones, podemos asistir a una recuperación muy asimétrica, donde unos pocos se beneficien del cambio de viento mientras que muchas familias acusan reducciones significativas de ingresos.
Las perspectivas para otras inversiones
El barómetro de OCU inversiones también se fija en las perspectivas de los inversores sobre las acciones y las obligaciones.
Las valoraciones también mejoran en junio de 2021, y en el caso de las acciones se sitúan por encima de 100, lo que muestra optimismo. Las bolsas recuperaron a finales de año gran parte de lo perdido al inicio de la pandemia y en diversos países llegaron a alcanzarse récords de cotización en diversos índices internacionales. Sin embargo, la evolución más reciente también llama a la prudencia.
Si está interesado en la inversión en acciones o en obligaciones, bien de modo directo bien a través de fondos de inversión o de otros instrumentos de inversión colectiva, visite la web de OCU inversiones y vea todo lo que puede aportarle.