Una acertada combinación
Ahorrar de cara a la jubilación implica tener claro que si bien la industria nos ofrece un amplio abanico de productos que vienen con la etiqueta “para su jubilación”, usted no debiera limitarse a los mismos. Una combinación de algunos de estos productos con fondos y ETF, en la que esta última dupla lleve la voz cantante, le servirá perfectamente para este fin. Nuestra propuesta en la práctica.
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Una acertada combinación
Ahorrar de cara a la jubilación implica tener claro que si bien la industria nos ofrece un amplio abanico de productos que vienen con la etiqueta “para su jubilación”, usted no debiera limitarse a los mismos. Una combinación de algunos de estos productos con fondos y ETF, en la que esta última dupla lleve la voz cantante, le servirá perfectamente para este fin.
El gancho fiscal de las aportaciones
Ya sólo limitado a aportaciones de hasta 2.000 euros anuales, que pueden ampliarse en ciertos casos hasta los 6.000 en caso de residir en territorios forales, aprovechar las reducciones fiscales que permitan las aportaciones a PP y PPA por aquellos con rentas del trabajo es todavía interesante. Eso sí, siempre a sabiendas de que ese dinero no le será fácil rescatarlo antes de 10 años o de su jubilación si acontece antes. Dicho esto, no contrate el primer plan que le ofrezcan. Elija en cambio alguno entre aquellos cuya política inversora coincida con la que a usted le conviene y cuente además con una gestión acertada al mismo tiempo que unos gastos reducidos. Vea más detalles en nuestro artículo y consulte nuestro comparador de planes para escoger los que más le convengan.
Dentro de una estrategia
El factor esencial para decantarse por una política inversora u otra en la que encajar los productos en los que invertir depende, como para cualquier otro fin, del plazo y del riesgo que esté dispuesto a asumir. Pero ¡cuidado! Hablando de jubilación, el plazo no es aquel que le reste hasta el momento de colgar las botas, sino aquel al cual va a necesitar ese dinero.
No caiga en la trampa del corto plazo
Tenga presente que para una persona con 64 años que piense jubilarse a los 66 su horizonte no es de dos años, sino los más de 20 años durante los que, según la esperanza de vida, podría seguir tirando de ese dinero. Tenga también presente que en caso de aquellos matrimonios en los que el varón es el único en haber generado derecho a pensión, si este fallece antes que su esposa -lo que no es nada raro si a las estadísticas nos referimos- la pensión de viudedad que le quedará a esta puede quedar recortada cerca de un 40%. En este sentido, y teniendo además en cuenta el aumento creciente de la esperanza de vida, hará bien en observar un horizonte todavía mayor para una parte de su dinero.
Así pues, para los plazos más largos
Para ese dinero al que recurrirá a más largo plazo, es decir dentro de 15 o más años, no dude en destinarlo a las acciones. Puede hacerlo bien directamente con una distribución como la propuesta en nuestra cartera Experto en acciones que atesora un 13,7% de rentabilidad anual media desde su creación hace más de 30 años, bien con fondos de acciones como el Metavalor Dividendo (ES0162701009) que la remeda, el Beka Optima Global (ES0114289004) que añade gestión pa-siva, o algún otro excelente fondo de acciones globales como el MS INVF Global Opportunity (LU0552385295) o el FundSmith (LU0690375182). Recuerde que siempre es mejor contar con varios fondos que con uno solo.
Largo plazo, pero no tanto
Para aquel dinero del que deba echar mano más allá de 5 años, dejarse guiar por una distribución similar a la de nuestras estrategias modeloen función de su grado de aversión al riesgo puede ser la mejor guía. Recuerde que, por un lado, estas marcan no sólo los altibajos que puede sufrir sino también el rendimiento razonable que a largo plazo puede esperar de cada una de ellas, desde un 2,5% anual medio para la defen-siva hasta el 5,5% para la dinámica. Y, por otro lado, conforme mayor sea el plazo, menor es su riesgo. Es decir, una estrategia dinámica a 10 años vista puede tener incluso menos riesgo que una defensiva a 5. En este plazo encajaría perfectamente p.ej. el Plan Asociado de OCU.
Y lo que necesite a más corto plazo
Lo que necesite para completar su pensión en los próximos cinco años, es decir siguiendo el ejemplo de quien tiene 64 años y piensa jubilarse a los 66, lo que vaya a cobrar durante los 3 primeros años de su jubilación, es el único dinero con el que no puede jugársela. En tal caso, un PPA como el de Mutua Madrileña puede venirle como anillo al dedo. Recuerde que puede hacer aportaciones al mismo, pero también traspasos desde otro PP.