Dos meses de subidas en la bolsa y la deuda
En los meses de julio y agosto los mercados bursátiles repuntaron con fuerza (+ 3,2%), así como los de deuda (+1,6%) dada la caía de tipos generalizada. De ello sacó partido la parte financiera de nuestras estrategias con inmuebles, instrumentada a través del fondo Metavalor Global (+ 2,2% en el bimestre). En conjunto, la estrategia para un Patrimonio inmobiliario pequeño (de hasta 500.000 euros), ganó un 1,4%, frente al 1,8% que se anotó la estrategia pensada para un Patrimonio inmobiliario grande, orientada a aquellos con un patrimonio superior a esos 500.000 euros, pero preferiblemente superior a los 2.000.000 euros.
• Estas dos estrategias globales están pensadas para que pueda crear su propia cartera a su medida con un horizonte de largo plazo, al menos más de diez años vista y, preferiblemente, 20 años o más. Y es ahí, en el largo plazo, donde demuestran su buen hacer: desde su nacimiento en febrero de 2003, la estrategia para un patrimonio pequeño acumula un rendimiento medio del 6,2% anual, frente al 5,3% de la estrategia para mayores patrimonios. El mayor rendimiento de la cartera de menor patrimonio lleva aparejado un riesgo mayor al dedicar un mayor peso a la inversión financiera. Así, la volatilidad anual de la primera es del 8,8%, mayor que el 6,2% de la segunda.
Prioridad a las fincas rústicas
• Los inmuebles urbanos siguen teniendo un peso
Dos meses de subidas en la bolsa y la deuda
En los meses de julio y agosto los mercados bursátiles repuntaron con fuerza (+ 3,2%), así como los de deuda (+1,6%) dada la caía de tipos generalizada. De ello sacó partido la parte financiera de nuestras estrategias con inmuebles, instrumentada a través del fondo Metavalor Global (+ 2,2% en el bimestre). En conjunto, la estrategia para un Patrimonio inmobiliario pequeño (de hasta 500.000 euros), ganó un 1,4%, frente al 1,8% que se anotó la estrategia pensada para un Patrimonio inmobiliario grande, orientada a aquellos con un patrimonio superior a esos 500.000 euros, pero preferiblemente superior a los 2.000.000 euros.
• Estas dos estrategias globales están pensadas para que pueda crear su propia cartera a su medida con un horizonte de largo plazo, al menos más de diez años vista y, preferiblemente, 20 años o más. Y es ahí, en el largo plazo, donde demuestran su buen hacer: desde su nacimiento en febrero de 2003, la estrategia para un patrimonio pequeño acumula un rendimiento medio del 6,2% anual, frente al 5,3% de la estrategia para mayores patrimonios. El mayor rendimiento de la cartera de menor patrimonio lleva aparejado un riesgo mayor al dedicar un mayor peso a la inversión financiera. Así, la volatilidad anual de la primera es del 8,8%, mayor que el 6,2% de la segunda.
Prioridad a las fincas rústicas
• Los inmuebles urbanos siguen teniendo un peso residual en nuestras estrategias pues sus precios aparecen como sobrevalorados en el 90% de los barrios que analizamos. Sólo están presentes con un peso del 5% en la cartera de grandes patrimonios, y siempre que aproveche oportunidades en garajes. En cambio, son las fincas rústicas las que presentan mayor potencial, en concreto a través de las tierras de secano de Castilla y León. De ahí que les dediquemos el 20% en la cartera para menores patrimonios y de hasta el 35% en la de los grandes inversores.
• Mantenemos sin cambios la distribución de ambas carteras desde nuestro último repaso de junio. La parte financiera sigue siendo nuestra principal apuesta en ambas estrategias, con mayor peso en la de pequeños patrimonios (80%) que en la de mayor volumen (60%). Una inversión que como hemos dicho materializamos con el Metavalor Global, (ES0162741005), fondo de inversión que remeda la Cartera Global Flexible diseñada por los analistas de OCU Inversiones, cuya distribución actual dedica un 45% a obligaciones y un 55% a acciones. Está disponible en el Supermercado de Fondos OCU (914 890 888) por 1.000 € con ventajas para nuestros socios. Lógicamente, esta distribución de la parte financiera de la cartera está sujeta a una revisión continua para adaptarse con rapidez a los cambios en los mercados.