Un abanico de fondos
Invertir en acciones a través de fondos de inversión es el camino más sencillo para optar a una cartera diversificada en la que estén presentes compañías de diversos países y sectores. Pero ojo, no todos los fondos son iguales. Es más, incluso un mismo fondo suele tener varias categorías, por lo que no queda otra que bucear entre comercializadores para dar con la más ventajosa para usted. Con todo, tampoco basta con elegir uno bueno y echarse a dormir.
• Escoger con tino tiene premio. Pero también tiene que ir unido a una estrategia adecuada donde se abra la mano a un abanico de fondos que le permitan llegar a todos los rincones posibles. A la postre, lo que tendrá es una cartera más completa y, en definitiva, con mayores probabilidades de cosechar mejores rentabilidades en el futuro sin asumir un mayor riesgo, que es de lo que se trata. Nos ponemos en la piel de dos inversores con los que usted podría identificarse para poner negro sobre blanco.
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Un abanico de fondos
Invertir en acciones a través de fondos de inversión es el camino más sencillo para optar a una cartera diversificada en la que estén presentes compañías de diversos países y sectores. Pero ojo, no todos los fondos son iguales. Es más, incluso un mismo fondo suele tener varias categorías, por lo que no queda otra que bucear entre comercializadores para dar con la más ventajosa para usted. Con todo, tampoco basta con elegir uno bueno y echarse a dormir.
• Escoger con tino tiene premio. Pero también tiene que ir unido a una estrategia adecuada donde se abra la mano a un abanico de fondos que le permitan llegar a todos los rincones posibles. A la postre, lo que tendrá es una cartera más completa y, en definitiva, con mayores probabilidades de cosechar mejores rentabilidades en el futuro sin asumir un mayor riesgo, que es de lo que se trata. Nos ponemos en la piel de dos inversores con los que usted podría identificarse para poner negro sobre blanco.
El caso de Alberto, inversor en acciones
Alberto tiene 55 años e invierte con la vista puesta en el muy largo plazo, de ahí que lo haga exclusivamente a través de acciones. Como los 50.000 euros que tiene invertidos en ellas no era un patrimonio lo suficientemente grande como para lograr una correcta diversificación a un coste asequible, repartió su apuesta a través de dos fondos de acciones: 30.000 euros en el Metavalor Dividendoy los 20.000 euros restantes en el Beka Optima Global. Ahora cuenta con otros 30.000 euros y se está planteando su estrategia. ¿Qué hacer?
Cartera inicial, bien tirada
Alberto acertó con su cartera inicial. Apostar por el Metavalor Dividendo le permite seguir a través de un único fondo la evolución de nuestra cartera experto en acciones y con el Beka Optima Global acceder a una mezcla de gestión activa y pasiva con la que replicar el peso de cada país en la economía mundial y diversificar, de forma indirecta, entre más de 30 países y 5.300 compañías.
• Además, por ser socio de OCU inversiones y contratarlos a través del Supermercado de Fondos OCU de Singular Bank se asegura una retrocesión anual, en forma de devolución de parte de la comisión de gestión, del 1,4% y 0,5% anual respectivamente que en la práctica deja el coste real de ambos fondos en porcentajes imbatibles para un fondo (vea tabla I). Mantenerlos como protagonistas, donde pesan un 63% de la cartera final, es una excelente opción.
• Pero Alberto haría bien en ampliar miras con su dinero fresco, valorando las mejores categorías de otros fondos, aunque eso le suponga acudir a otros comercializadores.
Ampliar miras con la inversión extra
La receta pasa por utilizar los 30.000 euros para diversificar la apuesta por las acciones. Por un lado, dando cabida a otros fondos de acciones globales interesantes, bien por su excelente gestión demostrada en el pasado (como el fondo de MS), bien por aplicar una estrategia como el “momentum” con enorme potencial y resultados que le avalan (con el ETF de Xtrackers). Por otro, toda vez que ya tendrá una diversificación territorial acertada, afinando su apuesta sectorial incluyendo tendencias de futuro con elevado potencial, pero aún apenas presentes en los fondos de acciones globales, como el sector medioambiental, el consumo digital, la movilidad del futuro o la inteligencia artificial.

El caso de Ana, inversora global
Ana, de 40 años, invierte con la vista puesta en el largo plazo siguiendo la estrategia global flexible con el fondo Metavalor Global, con el que ha ido acumulando con el paso de los años un patrimonio de unos 300.000 euros. Con él, Ana está distribuyendo su dinero de forma más o menos equilibrada entre acciones y obligaciones globales. Pero ahora, con los 150.000 euros que ha recibido de la venta de un inmueble quiere aumentar su exposición a las acciones. ¿Cómo hacerlo?
Más opciones a su alcance
Ana acierta de lleno con el Metavalor Global, un fondo que brinda la posibilidad de optar a rendimientos en torno al 5% anual de cara al futuro con un riesgo moderado. Y, además, con unos costes imbatibles por ser socio de OCU Inversiones (vea tabla II). Seguirá siendo el fondo protagonista de la cartera de Ana, pero dedicar la inversión adicional a lograr una mayor exposición a las acciones nos parece acertado: aumentará su rendimiento esperado sin elevar por ello excesivamente el riesgo.
• Nuestra propuesta está en línea con el camino a seguir por Alberto. Pero al disponer de un mayor patrimonio, Ana contará con la posibilidad de lograr una mayor diversificación tanto entre los fondos de acciones globales, donde el ETF de “momentum” bien pudiera seguir en cabeza, como en los fondos sectoriales, donde la apuesta por las tendencias de futuro se puede ampliar (ciberseguridad, agricultura, genética o energías alternativas). La apuesta total en acciones con la cartera propuesta, incluyendo la parte de acciones del Metavalor Global, ascendería al 70%.

EN EL COMPARADOR DE FONDOS Y ETF PUEDE CONSULTAR LA FICHA DETALLADA DE CADA UNO DE LOS INCLUIDOS EN NUESTRA SELECCIÓN.