La estrategia para proteger su cartera en momentos de incertidumbre
En Bolsa no todos los sectores reaccionan de la misma manera a las fases de expansión, desaceleración o corrección. Los llamados sectores defensivos tienen una característica valiosa: por lo general, son menos sensibles a la coyuntura económica que los sectores más cíclicos. Para el inversor no representan una promesa de máxima rentabilidad, sino más bien una forma de controlar mejor el riesgo y hacer que una cartera sea más resistente.
Qué hace a un sector defensivo
Cuando la economía se debilita, no todas las empresas sufren por igual. Podemos aplazar la compra de un coche o unas vacaciones, pero seguimos necesitando alimentos, medicamentos o electricidad. Por eso, las empresas dedicadas a cubrir estas necesidades suelen mantener una demanda relativamente estable incluso en épocas difíciles.
· Esta menor dependencia del ciclo económico ayuda a sostener sus ingresos y beneficios. También explica por qué sus acciones pueden sufrir menos que las de sectores más cíclicos, como la banca, el automóvil o el lujo, cuando las Bolsas caen.
· Pero defensivo no significa seguro. Una empresa puede desarrollar una actividad estable y, sin embargo, registrar fuertes caídas en Bolsa si está muy endeudada, empeoran sus márgenes o sus acciones cotizan demasiado caras.
¿Resisten realmente mejor?
Los datos ayudan a entender las diferencias. Entre el 1 de febrero y el 30 de abril de 2020, durante el desplome provocado por la pandemia, las Bolsas europeas retrocedieron un -16,4% y las mundiales casi un -12%. Sin embargo el sector farmacéutico ganó un +1,8% y el de bienes consumo cedió un -9%. Es un ejemplo llamativo de la resistencia de estos sectores, aunque aquella crisis favoreció especialmente a determinadas empresas sanitarias y sus resultados no pueden extrapolarse a cualquier caída bursátil.
· Aquellos que están pensando en el riesgo deberían fijarse en la volatilidad, que mide la intensidad de las fluctuaciones. Cuanto menor sea, menor es el riesgo de comprar en momentos de euforia o vender tras una fuerte caída. Por ejemplo, los sectores tecnológicos suelen presentar una volatilidad elevada (vea tabla), por lo que sus cotizaciones pueden experimentar oscilaciones más bruscas. Es decir, algunos sectores defensivos pueden suavizar los altibajos de una inversión, pero no todos ofrecen el mismo grado de protección ni lo hacen en cualquier circunstancia.
¿Desea saber qué porcentaje exacto de su cartera debe destinar a sectores defensivos según su perfil de riesgo y cómo invertir en ellos? Hágase socio de OCU Inversiones.
La estrategia para proteger su cartera en momentos de incertidumbre
En Bolsa no todos los sectores reaccionan de la misma manera a las fases de expansión, desaceleración o corrección. Los llamados sectores defensivos tienen una característica valiosa: por lo general, son menos sensibles a la coyuntura económica que los sectores más cíclicos. Para el inversor no representan una promesa de máxima rentabilidad, sino más bien una forma de controlar mejor el riesgo y hacer que una cartera sea más resistente.
Qué hace a un sector defensivo
Cuando la economía se debilita, no todas las empresas sufren por igual. Podemos aplazar la compra de un coche o unas vacaciones, pero seguimos necesitando alimentos, medicamentos o electricidad. Por eso, las empresas dedicadas a cubrir estas necesidades suelen mantener una demanda relativamente estable incluso en épocas difíciles.
· Esta menor dependencia del ciclo económico ayuda a sostener sus ingresos y beneficios. También explica por qué sus acciones pueden sufrir menos que las de sectores más cíclicos, como la banca, el automóvil o el lujo, cuando las Bolsas caen.
· Pero defensivo no significa seguro. Una empresa puede desarrollar una actividad estable y, sin embargo, registrar fuertes caídas en Bolsa si está muy endeudada, empeoran sus márgenes o sus acciones cotizan demasiado caras.
¿Resisten realmente mejor?
Los datos ayudan a entender las diferencias. Entre el 1 de febrero y el 30 de abril de 2020, durante el desplome provocado por la pandemia, las Bolsas europeas retrocedieron un -16,4% y las mundiales casi un -12%. Sin embargo el sector farmacéutico ganó un +1,8% y el de bienes consumo cedió un -9%. Es un ejemplo llamativo de la resistencia de estos sectores, aunque aquella crisis favoreció especialmente a determinadas empresas sanitarias y sus resultados no pueden extrapolarse a cualquier caída bursátil.
· Aquellos que están pensando en el riesgo deberían fijarse en la volatilidad, que mide la intensidad de las fluctuaciones. Cuanto menor sea, menor es el riesgo de comprar en momentos de euforia o vender tras una fuerte caída. Por ejemplo, los sectores tecnológicos suelen presentar una volatilidad elevada (vea tabla), por lo que sus cotizaciones pueden experimentar oscilaciones más bruscas. Es decir, algunos sectores defensivos pueden suavizar los altibajos de una inversión, pero no todos ofrecen el mismo grado de protección ni lo hacen en cualquier circunstancia.
Estabilidad no es igual a rentabilidad
En periodos de fuerte crecimiento económico, cuando los beneficios de las empresas más cíclicas avanzan con rapidez, pueden quedarse rezagados.
· Así ha sucedido en los últimos cinco años: mientras las Bolsas mundiales acumulan una subida del +68,7%, los bienes de consumo básico han ganado un +18%. A cambio, sus cotizaciones han fluctuado menos. Además, las empresas de estos sectores suelen ofrecer dividendos atractivos.
· Los sectores defensivos no suelen ofrecer las mayores rentabilidades en épocas de bonanza bursátil, pero pueden comportarse mejor que el conjunto del mercado durante las crisis o los periodos de elevada inestabilidad. Por ello, tienen cabida en una cartera de acciones a largo plazo, ya que contribuyen a diversificarla y pueden amortiguar las pérdidas en momentos difíciles, aunque no están exentos de riesgo.
Un papel útil dentro de una cartera
Los sectores defensivos tienen un interés estratégico: permiten reducir la volatilidad global de la cartera sin abandonar por completo el mercado de acciones. Es una idea importante, porque el objetivo no consiste únicamente en ganar cuando todo sube, sino también en limitar los daños cuando el contexto empeora. Son especialmente útiles en tres situaciones.
– En primer lugar, cuando el crecimiento se desacelera y se nublan las perspectivas sobre los beneficios.
– En segundo lugar, cuando la inflación se mantiene elevada, ya que algunas empresas defensivas están mejor situadas para conservar su capacidad de fijación de precios.
– Por último, cuando los mercados se ponen nerviosos y los inversores se refugian en activos más estables.
Sector alimentación
El sector europeo de alimentación y bebidas conserva su atractivo defensivo. Sus productos siguen siendo necesarios incluso cuando las familias reducen gastos, lo que favorece la estabilidad de las ventas. Sin embargo, no está exento de riesgos. La competencia de las marcas blancas, los cambios en los hábitos de consumo y el encarecimiento de los costes pueden presionar sus márgenes.
· Tras varios años de debilidad bursátil, el sector cotiza a unas 16 veces los beneficios esperados para 2027, una valoración que consideramos razonable y que ya refleja buena parte de esos riesgos. Creemos que ofrece una oportunidad para incorporar estabilidad, diversificación y dividendos a una cartera.
· Para apostar por este sector seguimos confiando en el iShares STOXX Europe 600 Food & Beverage (DE000A0H08H3). Este ETF cotizado en el Xetra replica la evolución del sector europeo de alimentación y bebidas, uno de los subsectores más defensivos dentro de los bienes de consumo básico. Invierte en una veintena de grandes empresas europeas del sector, con una elevada exposición a productores de alimentos y fabricantes de bebidas. De hecho, está incluido en nuestra cartera Experto en acciones. Está disponible por ejemplo en Banco BiG.
Sector farmacéutico
El envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la creciente demanda de atención sanitaria sostendrán su crecimiento. A ello se suman los avances en investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos, especialmente contra el cáncer. Además, la menor incertidumbre regulatoria en EE. UU. favorece las perspectivas del sector. Aunque conviene ser selectivos, creemos que ofrece oportunidades de inversión y puede aportar estabilidad y diversificación a una cartera.
· Entre los fondos de gestión activa uno de nuestros favoritos es el BGF World Healthscience D2 EUR (LU0827889485; disponible en Silver Alpha) por su buena gestión en el pasado, sus bajos costes, su diversificación (invierte en cerca de 90 compañías) y su perfil de riesgo más reducido: entre sus principales posiciones están las grandes del sector (Eli Lilly, United Health, Johnson&Johnson, Abbott, Roche, Novartis, AstraZeneca…), apostando en primer lugar por farmacéuticas y después por compañías de equipos de salud y biotecnológicas.
Sector utilities
El de utilities incluye empresas que prestan servicios públicos como distribución de agua, gas, tratamiento de residuos y, sobre todo, compañías eléctricas que suponen casi el 90% de la capitalización sectorial (vea página 20). Además, una parte de sus ingresos procede de actividades reguladas, lo que concede mayor certidumbre a sus resultados. Esta estabilidad, junto con su capacidad para generar flujos de caja recurrentes, explica su carácter defensivo y la importancia de los dividendos en la remuneración de sus accionistas.
· Sin embargo, son compañías que en muchos casos presentan un endeudamiento elevado. Por ello, una subida de los tipos de interés puede encarecer su financiación y restar atractivo a sus dividendos.
· Si usted prefiere diversificar su apuesta, hágalo con un ETF como el SPDR MSCI Europe Utilities (IE00BKWQ0P07) o el iShares STOXX Europe 600 Utilities (DE000A0Q4R02), ambos cotizados en el Xetra alemán.
En definitiva
Los sectores defensivos pueden ayudar a reducir los altibajos de una cartera de acciones, especialmente cuando la economía se debilita y aumenta la incertidumbre. Sin embargo, también pueden sufrir pérdidas importantes y quedarse rezagados cuando las Bolsas suben. La idea es combinarlos con otros sectores, sin concentrar excesivamente la inversión en ellos. Alimentación, salud y utilities pueden aportar equilibrio a una cartera de acciones, siempre que se invierta a precios razonables y sin olvidar los riesgos específicos de cada actividad.
| Índice de bolsas o sector mundial | Rentabilidad acumulada en euros | Volatilidad | PER estimado | Rentab./ | |
|---|---|---|---|---|---|
| Primavera 2020 | 5 años | a 5 años | Dividendo | ||
| Bolsas europeas | -16,40% | 50,90% | 12,70% | 13,4 | 2,90% |
| Bolsas mundiales | -11,90% | 68,70% | 12,20% | 16 | 1,80% |
| Sector farmacéutico | 1,80% | 79,20% | 12,40% | 16,7 | 2,00% |
| Bienes de consumo | -9,30% | 18,00% | 9,90% | 15,8 | 3,10% |
| Alimentación | -11,70% | 22,70% | 11,50% | 15,5 | 3,40% |
| Utilities | -14,90% | 48,90% | 10,50% | 15,5 | 3,10% |
| Tecnológico | -3,40% | 148,80% | 22,50% | 19 | 0,50% |
| PER estimado: número de veces que la cotización recoge los beneficios esperados para 2027. | |||||
Consulte la ficha detallada de cada ETF en nuestro COMPARADOR DE ETF
Consulte la ficha detallada de cada fondo en nuestro COMPARADOR DE FONDOS
Consulte al detalle nuestras distintas ESTRATEGIAS DE INVERSIÓN