Tres riesgos clave
A la hora de invertir en bonos y obligaciones, existen tres riesgos que debe tener en cuenta antes de lanzarse a ello: el riesgo del emisor (su solvencia), el que conllevan las variaciones de tipos de interés debido a su duración y el riesgo que conlleva invertir en una divisa diferente al euro. Nosotros analizamos cada uno de ellos, lo que nos permite proporcionarle nuestros consejos de inversión en renta fija. Se lo explicamos.
El riesgo del emisor
El riesgo del emisor o de solvencia es la posibilidad de que, llegado el momento de pagar los intereses o devolver el capital de una obligación, su emisor no haga frente a tal pago. En ese momento el precio de esas obligaciones caerá, reflejando una pérdida para el inversor. Pero es que el miedo a que esto ocurra puede hacer caer el valor de la obligación antes de que el fallido se haga realidad. Es lo que ocurre cuando se produce una bajada de calificación de solvencia para una empresa o país.
Además, cuando esto ocurre suele traer de la mano un alza de la rentabilidad exigida a dichos emisores ya que el riesgo que se asume es mayor. Lo que se traduce en nuevas caídas de precio.
Este riesgo también puede jugar a favor del inversor. Si mejora la calificación crediticia de un emisor, el mercado le exigirá un menor rendimiento y el precio de las obligaciones ya emitidas subirá. Especialmente se nota dicha mejora si pasa de estar calificado dentro de una escala especulativa, y por tanto vetada su entrada por reglamento a la cartera de muchos fondos de inversión, a la escala “inversión” y por tanto factible de incorporarse a muchas más carteras.
Invirtiendo a través de fondos puede diluir este riesgo ya que no se la juega a” todo o nada” con una sola emisión. En todo caso, creemos que es mejor ser prudente con los emisores menos solventes.
Emisores públicos o privados
No es lo mismo invertir en emisores privados (deuda corporativa), con un mayor riesgo, que en los públicos (deuda soberana). Por ello, la deuda corporativa suele ofrecer una “prima”, es decir un tipo de interés mayor. Sin embargo, los recortes de los tipos en la deuda corporativa han sido más acentuados que los de la deuda pública y ahora se sitúan en torno al 3,4% anual frente al 3,1% anual respectivamente, e incluso los de las obligaciones de alto rendimiento (o high yield) que rondan el 5,5% anual. Es decir, la prima se ha ido recortando y por ejemplo a plazos similares un fondo de renta fija pública de la zona euro como el Xtrackers II Iboxx Eurozone Gov. (LU0524480265) gana un +2,3% en los últimos 12 meses frente al de deuda corporativa AXA WF Euro Credit TR (LU1164221589) que ganó un +4,5%, o el +5,1% del fondo de obligaciones de alto rendimiento Candriam Bonds Euro HY R (LU0942153742).
La pregunta que surge entonces es si el mayor riesgo que presentan las obligaciones corporativas y las de alto rendimiento está bien remunerado y si merece la pena invertir. Nosotros pensamos que sí porque el rendimiento actual sigue siendo atractivo. Además, esperamos un crecimiento para la economía de la zona euro del 1,2% para este año y del 1,4% para 2027 con una inflación controlada en torno al 2%. Datos que refuerzan nuestra perspectiva de mantenimiento de tipos por parte del BCE y da solidez a las empresas, lo que reduce el riesgo de impago. De ahí que tanto las obligaciones gubernamentales de la zona euro como las corporativas y de alto rendimiento estén presentes en nuestras estrategias mixtas globales.
El riesgo de tipos
Si siguiendo nuestros consejos usted tiene en su poder títulos del Tesoro español, vaya por delante que las fluctuaciones de los tipos de interés solo le afectarán si usted desea desprenderse de sus obligaciones o bonos antes de su vencimiento. Las subidas de tipos hacen caer el precio de las obligaciones en circulación y, por ende, el valor de los fondos que en ellas invierten. Y viceversa.
Este efecto es más acentuado cuanto más alejado en el tiempo esté su vencimiento. Imaginemos que usted compra obligaciones españolas a 5 años y durante el próximo año los tipos españoles hubieran subido un 1%. En tal caso usted al cabo de un año acumularía una pérdida del -1,5%. Imaginemos ahora que ha comprado obligaciones a 15 años; en tal caso la pérdida se elevaría al -6,3%.
El efecto es menor cuanto menor es el plazo de vencimiento de la renta fija. De hecho, el efecto llega a invertirse con títulos cuyo vencimiento es a muy corto plazo como ocurre con los fondos monetarios. Al contar con una cartera de varios títulos de renta fija a muy corto plazo, las pequeñísimas caídas de valor que conllevaría una eventual subida de tipos se verían compensadas por los mayores rendimientos que se conseguirían en la renovación de los títulos que vayan venciendo. De ahí que p.ej. con un buen fondo monetario en euros como el Profit Corto plazo(ES0171629035) acumule ganancias del +3,4% en los últimos 12 meses, pero ahora con unos tipos en torno al 2% descontados los gastos (0,33% anual) apenas obtendría un 1,6% en los próximos 12 meses, por debajo de otras opciones como los depósitos (consulte nuestro comparador de depósitos). Por ello, no nos parecen interesantes en estos momentos.
El riesgo de la divisa
Cuando usted invierte en un fondo de renta fija cuyas obligaciones están emitidas en una divisa distinta al euro, está asumiendo el riesgo de que ésta suba o baje respecto a nuestra moneda.
Nosotros evaluamos qué divisas están sobrevaloradas frente al euro, como por ejemplo el PLN o zloty polaco (+25%) que se encuentra estable en su sobrevaloración. Lógicamente, también calculamos las que están infravaloradas y que, por tanto, presentan mayor riesgo de subidas. Sería el caso p.ej. del CNY o yuan chino (-6%) al que dedicamos un 5% en nuestra cartera global defensiva a través del ETF de obligaciones iShares China CNY Bond UCITS ETF USD Acc (IE00BKPSFD61). Este ETF cotiza en Euronext París y está disponible en Banco BiG, que no cobra comisión de custodia a nuestros socios.
Nuestro consejo
Teniendo en cuenta los riesgos que se corren con la renta fija ¿qué hacer entonces con las obligaciones? La respuesta es sencilla. Si es usted más optimista y piensa que los tipos aún podrían caer más, podrá incorporar la renta fija con plazos más largos y podría jugar con emisores de menor solvencia (corporativos y de alto rendimiento). Pero si usted es más pesimista y piensa que los tipos tirarán alza, debería incorporar plazos cortos y eliminar la deuda de menos solvencia como la high yield.
En nuestra opinión, en el equilibrio está el mejor juicio y aunque tenemos un escenario central de mantenimiento de tipos ofrecemos diversas carteras que le pueden servir de guía: desde la defensiva, en la que dedicamos un mayor peso a la deuda soberana -invirtiendo por ejemplo un 25% en obligaciones públicas de la zona euro-, a la dinámica, con mayor peso de la corporativa y high yield, en este caso de la zona euro y estadounidense. Consulte aquí la composición de nuestras estrategias de inversión
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