Cupón del 3,75% anual
Audasa, filial del grupo ENA, lanza una nueva emisión de obligaciones con vencimiento a diez años, el 15 de diciembre de 2035. La suscripción estará abierta hasta el próximo 5 de diciembre y cada título tiene un valor nominal de 500 euros, importe que se devolverá íntegramente al vencimiento. Estas obligaciones pagan un cupón anual del 3,75%, lo que supone 18,75 euros brutos por cada obligación, abonados cada 15 de diciembre.
Sin embargo, su atractivo no se limita al cupón: la ventaja fiscal eleva la rentabilidad financiero-fiscal (RFF) hasta un rango estimado entre el 3,89% y el 4,96%, siempre que se cumplan las condiciones para aprovechar la bonificación.
¿Qué implica la rentabilidad financiero-fiscal?
La peculiaridad fiscal radica en que, aunque la retención aplicada sobre los intereses es solo del 1,2% (0,23 euros por obligación), en la declaración de la renta se computa como si se hubiera retenido el 24% (4,5 euros). Este mecanismo, aceptado por el Fisco, permite mejorar el resultado neto frente a otras emisiones sin bonificación, siempre que el inversor presente declaración y disponga de cuota positiva o retenciones suficientes. Conviene recordar que Hacienda no devolverá más de lo retenido previamente.
La rentabilidad financiero-fiscal es un cálculo teórico que compara el rendimiento neto de estas obligaciones con el que debería ofrecer una emisión convencional para igualar el resultado después de impuestos. Su valor depende del tipo impositivo aplicable y de la capacidad del inversor para aprovechar la bonificación. Si no se cumplen las condiciones fiscales, la ventaja desaparece.
Solidez del emisor
Audasa (Autopistas del Atlántico Concesionaria Española S.A.) gestiona la autopista AP-9, entre Ferrol y Tuy, cuya concesión se extiende hasta agosto de 2048. La compañía presenta ingresos al alza (+3,9% al cierre del tercer trimestre) y tráfico creciente, y hasta ahora ha cumplido puntualmente con sus compromisos.
No obstante, esta emisión carece de calificación crediticia, al igual que su matriz ENA Infraestructuras. Además, la Comisión Europea ha cuestionado la prórroga de la concesión hasta 2048 sin licitación previa, lo que introduce un riesgo adicional. Audasa asegura que, en caso extremo, podría devolver el capital gracias a las indemnizaciones que recibiría si perdiera la concesión.
¿Valen la pena?
A diez años, las obligaciones del Estado ofrecen una rentabilidad bruta...CONTENIDO RESERVADO A NUESTROS SOCIOS, PINCHE EN EL BOTÓN SIGUIENTE PARA VER LOS CONSEJOS DE NUESTROS EXPERTOS.
Cupón del 3,75% anual
Audasa, filial del grupo ENA, lanza una nueva emisión de obligaciones con vencimiento a diez años, el 15 de diciembre de 2035. La suscripción estará abierta hasta el próximo 5 de diciembre y cada título tiene un valor nominal de 500 euros, importe que se devolverá íntegramente al vencimiento. Estas obligaciones pagan un cupón anual del 3,75%, lo que supone 18,75 euros brutos por cada obligación, abonados cada 15 de diciembre.
Sin embargo, su atractivo no se limita al cupón: la ventaja fiscal eleva la rentabilidad financiero-fiscal (RFF) hasta un rango estimado entre el 3,89% y el 4,96%, siempre que se cumplan las condiciones para aprovechar la bonificación.
¿Qué implica la rentabilidad financiero-fiscal?
La peculiaridad fiscal radica en que, aunque la retención aplicada sobre los intereses es solo del 1,2% (0,23 euros por obligación), en la declaración de la renta se computa como si se hubiera retenido el 24% (4,5 euros). Este mecanismo, aceptado por el Fisco, permite mejorar el resultado neto frente a otras emisiones sin bonificación, siempre que el inversor presente declaración y disponga de cuota positiva o retenciones suficientes. Conviene recordar que Hacienda no devolverá más de lo retenido previamente.
La rentabilidad financiero-fiscal es un cálculo teórico que compara el rendimiento neto de estas obligaciones con el que debería ofrecer una emisión convencional para igualar el resultado después de impuestos. Su valor depende del tipo impositivo aplicable y de la capacidad del inversor para aprovechar la bonificación. Si no se cumplen las condiciones fiscales, la ventaja desaparece.
Solidez del emisor
Audasa (Autopistas del Atlántico Concesionaria Española S.A.) gestiona la autopista AP-9, entre Ferrol y Tuy, cuya concesión se extiende hasta agosto de 2048. La compañía presenta ingresos al alza (+3,9% al cierre del tercer trimestre) y tráfico creciente, y hasta ahora ha cumplido puntualmente con sus compromisos.
No obstante, esta emisión carece de calificación crediticia, al igual que su matriz ENA Infraestructuras. Además, la Comisión Europea ha cuestionado la prórroga de la concesión hasta 2048 sin licitación previa, lo que introduce un riesgo adicional. Audasa asegura que, en caso extremo, podría devolver el capital gracias a las indemnizaciones que recibiría si perdiera la concesión.
¿Valen la pena?
A diez años, las obligaciones del Estado ofrecen una rentabilidad bruta cercana al 3,2%. Frente a ello, el rango del 3,89%-4,96% de RFF resulta atractivo para quien pueda beneficiarse de la bonificación fiscal. La inversión mínima es de 500 euros y, dado el reducido tamaño de la emisión, es probable que se produzca prorrateo: se cubrirán los primeros 6.000 euros de cada solicitud y el resto se repartirá proporcionalmente. Por ello, recomendamos solicitar al menos 6.000 euros para que los gastos no erosionen la rentabilidad.
En cuanto a los intermediarios, no todos son iguales. Para una inversión de 6.000 euros (225 euros brutos al año en intereses), los más competitivos son Auriga Bonos (13,2 euros anuales en gastos), GVC Gaesco (21,6 euros) y GPM (30 euros). Evite entidades como Caixabank, Sabadell o Kutxabank, cuyas comisiones prácticamente absorberán los intereses generados.
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