Presión por los combustibles
El estrecho de Ormuz es el punto neurálgico del mercado energético mundial: por sus aguas transita el 20% del petróleo y gas natural licuado (GNL) que se consume en el planeta. Esta relevancia es crítica para Asia, destino de casi el 80% de ese flujo.
Ante el cierre del estrecho, la lógica de mercado es clara: el encarecimiento de la energía actúa como un "freno" para las economías importadoras, elevando los costes (inflación) y limitando el consumo y la inversión. Sin embargo, desde una perspectiva de largo plazo, este riesgo no anula el potencial de la región. Seguimos considerando que países como China, India e Indonesia mantienen fundamentos sólidos y son piezas clave para una cartera de inversión diversificada y con visión de largo plazo. Veámoslo con más detalles.
China: gigante tecnológico a buen precio
A pesar de las tensiones comerciales y los desafíos en su sector inmobiliario, la economía china demuestra una resiliencia inquebrantable, con un objetivo de crecimiento del PIB cercano al 5 % para 2026 y ello a pesar de la desaceleración de las exportaciones por los aranceles estadounidenses. Y es que el país ha sabido redirigir sus exportaciones hacia sectores estratégicos de alto valor añadido. Así sigue liderando mundialmente la producción de vehículos eléctricos, semiconductores, baterías o placas solares. Elementos esenciales para realizar una transición energética menos dependiente del crudo. Por otro lado, el país también puede contar con el petróleo ruso y, además, Irán permite que algunos barcos con destino a puertos chinos pasen por el Estrecho de Ormuz.
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Presión por los combustibles
El estrecho de Ormuz es el punto neurálgico del mercado energético mundial: por sus aguas transita el 20% del petróleo y gas natural licuado (GNL) que se consume en el planeta. Esta relevancia es crítica para Asia, destino de casi el 80% de ese flujo.
Ante el cierre del estrecho, la lógica de mercado es clara: el encarecimiento de la energía actúa como un "freno" para las economías importadoras, elevando los costes (inflación) y limitando el consumo y la inversión. Sin embargo, desde una perspectiva de largo plazo, este riesgo no anula el potencial de la región. Seguimos considerando que países como China, India e Indonesia mantienen fundamentos sólidos y son piezas clave para una cartera de inversión diversificada y con visión de largo plazo. Veámoslo con más detalles.
China: gigante tecnológico a buen precio
A pesar de las tensiones comerciales y los desafíos en su sector inmobiliario, la economía china demuestra una resiliencia inquebrantable, con un objetivo de crecimiento del PIB cercano al 5 % para 2026 y ello a pesar de la desaceleración de las exportaciones por los aranceles estadounidenses. Y es que el país ha sabido redirigir sus exportaciones hacia sectores estratégicos de alto valor añadido. Así sigue liderando mundialmente la producción de vehículos eléctricos, semiconductores, baterías o placas solares. Elementos esenciales para realizar una transición energética menos dependiente del crudo. Por otro lado, el país también puede contar con el petróleo ruso y, además, Irán permite que algunos barcos con destino a puertos chinos pasen por el Estrecho de Ormuz.
·A medio plazo, el principal riesgo para la economía china es una recesión global que deprima la demanda exterior. Pero incluso si este peor escenario se cumpliese, la economía china está bien posicionada para resistir una crisis global y luego seguir creciendo. Además, su valoración bursátil resulta extraordinariamente atractiva con una cotización en torno a 10,2 veces los beneficios frente a las cerca de 22,5 de las bolsas mundiales y una rentabilidad por dividendo del 3,1% (1,9% las bolsas mundiales).
·China es por tanto un mercado difícil de ignorar para el inversor que busca valor a largo plazo. Tener un 5% de acciones chinas como parte de una estrategia defensiva y un 10% como parte de una cartera equilibrada o dinámica nos parece también adecuado.
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Cómo apostar por China
Para apostar por el mercado chino en general, es decir, teniendo en cuenta las acciones chinas más internacionales (cotizadas en Hong Kong, EE.UU…) y las de las bolsas continentales de Shangai y Shenzen, el fondo Fidelity Funds - China Focus Y -ACC-EUR (LU0936575868) es una excelente opción dado su equilibrio entre valores tecnológicos (25% de la cartera), sector consumo (22%) y sector financiero (14,5%). Está disponible en Silver Alpha desde 2.500 euros.
Si quiere aumentar el peso del sector tecnológico en su cartera, a un precio más ajustado que el de las grandes tecnológicas norteamericanas, las tecnológicas chinas son una muy buena opción. Puede hacerlo a través del ETF iShares MSCI China Tech (IE000NFR7C63). Este ETF está constituido principalmente por acciones tecnológicas (76%) y por empresas de comercio electrónico (10%). Está incluido en nuestra cartera Experto en acciones con un peso del 5,5%. Puede comprarlo en el Xetra a través de Banco BiG sin comisiones de custodia para nuestros socios.
¿Y las obligaciones chinas?
Las obligaciones chinas, por sí solas, no son una apuesta especialmente interesante. La rentabilidad que ofrece su deuda soberana de medio y largo plazo se sitúa cerca del 3,4% anual, una remuneración inferior al 3,3% o 4,2% que, respectivamente, podría obtener con la deuda soberana española o estadounidenses a ese plazo.
Eso sí, en lo que respecta a su moneda, el yuan, que nos parece ligeramente infravalorada frente al euro, podría aportar algún extra a este rendimiento. Una tendencia que creemos podría continuar, de ahí que apostemos por este tipo de fondos dentro de una estrategia de inversión orientada a un perfil defensivo en el que merecen un pequeño hueco del 5%.
Para no asumir un riesgo excesivo optaríamos por aquellos fondos con un vencimiento a un plazo medio, siendo nuestro favorito el ETF iShares China Bond en euros en su versión de acumulación (IE00BKPSFD61). El ETF cotiza en la Bolsa de París y puede comprarlo en banco BiG. Si quiere hacerlo con un fondo tradicional, el BGF China Bond D2 (LU2290526164) es una buena opción. Lo encontrará en EBN Banco desde 2.500 euros donde deberá sumar los gastos de custodia (actualmente del 0,2% más IVA para todos los clientes).
Indonesia: dividendos y materias primas estratégicas
El archipiélago indonesio ofrece un perfil muy atractivo para los inversores que buscan crecimiento estructural combinado con dividendos recurrentes (la rentabilidad por dividendo de la bolsa de indonesia es del 2,6%), situándose entre los más altos de los mercados emergentes. Con un crecimiento que estimamos ronde el 4,7 % para este año, la economía se ha visto beneficiada de la fuerte demanda mundial de sus materias primas y de la expansión de su clase media. Su mercado de valores está muy sesgado hacia el sector financiero, pero presenta una valoración atractiva tras los recientes ajustes pues las acciones cotizan a 20,5 veces los beneficios, lo que constituye una oportunidad para los inversores que deseen diversificar geográficamente su patrimonio. Eso sí, sabiendo que el riesgo que implica la apuesta no es desdeñable, razón por la que Indonesia está presente en nuestras carteras mixtas equilibrada y dinámica con un peso limitado del 5%. Puede invertir en acciones indonesias a través del fondo Fidelity Funds Indonesia Y-ACC-USD (LU0346391328), disponible en Silver Alpha desde 2.500 euros.
India: el nuevo coloso del crecimiento mundial
India se consolida como una de las grandes potencias con el ritmo de crecimiento más elevado del globo, que nosotros estimamos en torno al 7,6% en 2026. La firma de acuerdos comerciales históricos con la Unión Europea y EE. UU. marca el inicio de una nueva era de apertura económica que atraerá a la inversión extranjera. A un consumo interno vibrante, gracias al crecimiento progresivo de una clase media, el plan de inversiones masivas en infraestructuras y las reformas iniciadas por el gobierno reforzarán el crecimiento a largo plazo.
Aunque la volatilidad de su divisa y su elevada dependencia del crudo dada la actual situación exige prudencia, sus sólidas perspectivas a largo plazo justifican plenamente un hueco del 5% de las acciones indias en los perfiles equilibrado y dinámico. El ETF Franklin FTSE India UCITS ETF(IE00BHZRQZ17) que cotiza en el Xetra nos parece una excelente opción para acercarse a este mercado. En su cartera predominan el sector financiero (34%) y el de consumo (30%). Está disponible en banco BiG, donde se ahorrará los gastos de custodia por ser socio de OCU.
Corea del Sur: el crudo, su talón de Aquiles
La guerra en Oriente Próximo sigue siendo un foco de riesgo para la bolsa coreana, sobre todo por la gran dependencia energética del país. Su dominio en el sector tecnológico, especialmente en el ámbito de los chips es claro. Gigantes como Samsung Electronics y SK Hynix son piezas fundamentales en la cadena de valor global de la Inteligencia Artificial, beneficiándose del entusiasmo mundial por esta tecnología. Su bolsa ha sido una de las más dinámicas en los últimos tiempos (+93,9% en el último año) y en estos momentos cotiza a 21 veces su beneficio, por lo que podríamos decir que no está barata comparada con el resto de las bolsas mundiales que cotizan en su conjunto a unas 22,5 veces los beneficios de las empresas. Aunque Corea del Sur cuenta con ciertos “colchones”-reservas estratégicas elevadas, búsqueda de suministros alternativos y medidas públicas para limitar el impacto del encarecimiento energético-, la guerra añade incertidumbre. No nos parece interesante