La FAO (órgano de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura) explica en su último informe "Perspectivas agrícolas 2023-2032" que la demanda de alimentos, impulsada por el aumento de la población y el crecimiento de los ingresos, seguirá creciendo en la próxima década a ritmo del 1,5% anual. Una tendencia que se produce a la par que la agricultura mundial está perdiendo fuelle y crece a un ritmo más lento que en el pasado. ¿Habrá carencia de alimentos? ¿Se pone en la diana algún objetivo como inversor?
Una demanda insaciable
La agricultura está perdiendo fuelle al verse limitada por una serie de factores, como el cambio climático, la escasez de agua y la degradación del suelo. A pesar de ello, no hay motivos para pensar que esta demanda no llegue a cubrirse. Eso sí, siempre que se tomen las medidas a adecuadas que pasan por desarrollar variedades de cultivos resistentes a la sequía y al calor, se mejore la gestión del agua en la agricultura, se avance en la productividad con el uso intensivo de tecnología, y sobre todo se amplie la superficie de explotación con nuevas tierras a roturar que debieran alcanzar los 17 millones de hectáreas a lo largo de los próximos 10 años particularmente en Brasil, India, Indonesia Nigeria y China que es donde existe más facilidad para hacerlo.
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Previsiones FAO 2032 vs 2023 |
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Aumento demanda |
Aumento oferta |
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Cereales |
113 |
100 |
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Carne |
22 |
20 |
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Lácteos |
65 |
55 |
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Cifras mundiales en millones de toneladas |
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Más producción, pero más volátil
Llámese cambio climático o como se quiera, el hecho es que en las últimas décadas se ha producido a nivel global un aumento de las temperaturas medias, y los fenómenos meteorológicos son cada vez más extremos. Sequias e inundaciones frecuentes, huracanes y tormentas tropicales que diezman, o directamente acaban, con cosechas y con las infraestructuras agrícolas. No hay más que ver como la pertinaz sequía y el calor extremo han mermado en el último año la cosecha de aceituna, llevando al aceite de oliva a más que duplicar su precio en un año; o fijarse en el cacao que, con la sequía y posterior inundación en Ghana y Costa de Marfil, ha disparado su precio casi un 50%. · La meteorología es un factor que incide directamente en la agricultura, ya sea ayudando a producir abundantes cosechas y tirando con ello los precios de la producción a la baja, o por el contrario haciéndolas escasas y disparando sus precios. Y en los últimos años la meteorología se está volviendo más caprichosa y dura, la FAO estima que el cambio climático podría reducir la productividad agrícola en un 2,5 % para 2050.
LEER MÁS | ¿Vale la pena invertir en el oro verde?
· Para colmo de males el fenómeno climático conocido como El Niño cuya última aparición fue en la temporada 2015-2016 ocurre cada 2 a 7 años y podría generarse de nuevo sin pasar mucho tiempo. Se caracteriza por un calentamiento de la temperatura de la superficie del océano Pacífico tropical que termina produciendo sequías en Australia y América del Sur, e inundaciones en Asia y África Sus efectos son catastróficos para agricultura y ganadería. Por ejemplo, en su último periplo de hace 8 años, se estima que causó daños en Asia llevándose por delante cerca de 10 millones de toneladas de arroz, en Brasil 10 millones de toneladas de soja, en Centro América y sur de los EE UU 5 de maíz y 3 de café, y finalmente en África 2 de cacao, eso, por no mentar que abrasó los pastos australianos castigando al sector ganadero y elevó el precio de la carne.
15% Es el aumento del consumo total de alimentos entre 2023 y 2032 estimado por la FAO.
Un arma geopolítica
En este mundo puede haber alimentos para todos, pero no siempre hay de todo, y no tienen por qué estar en el sitio ni en el momento correcto. Así se están convirtiendo en una baza geoestratégica, que se usa para presionar los flujos migratorios, para fomentar o evitar descontento en algunas poblaciones o como medida de presión económica. En la guerra ruso-ucraniana la apertura y cierre del acuerdo de cereales auspiciado por la ONU y Turquía, o el bombardeo de las instalaciones civiles portuarias primero en Odesa y luego en los puertos alternativos del Danubio, se han utilizado como medida de presión, y el precio del trigo ha sido testigo de intensos vaivenes en función de cómo se contraía o relajaba la posibilidad de su transporte en el Mar Negro. La India con ciertos tipos de arroz y azúcar o Turquía con el aceite de oliva han prohibido su exportación con el ánimo de abastecer la demanda nacional y controlar los precios en su país… ayudando al despegue de precios fuera.
Qué nos espera
Con una demanda al alza...
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La FAO (órgano de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura) explica en su último informe "Perspectivas agrícolas 2023-2032" que la demanda de alimentos, impulsada por el aumento de la población y el crecimiento de los ingresos, seguirá creciendo en la próxima década a ritmo del 1,5% anual. Una tendencia que se produce a la par que la agricultura mundial está perdiendo fuelle y crece a un ritmo más lento que en el pasado. ¿Habrá carencia de alimentos? ¿Se pone en la diana algún objetivo como inversor?
Una demanda insaciable
La agricultura está perdiendo fuelle al verse limitada por una serie de factores, como el cambio climático, la escasez de agua y la degradación del suelo. A pesar de ello, no hay motivos para pensar que esta demanda no llegue a cubrirse. Eso sí, siempre que se tomen las medidas a adecuadas que pasan por desarrollar variedades de cultivos resistentes a la sequía y al calor, se mejore la gestión del agua en la agricultura, se avance en la productividad con el uso intensivo de tecnología, y sobre todo se amplie la superficie de explotación con nuevas tierras a roturar que debieran alcanzar los 17 millones de hectáreas a lo largo de los próximos 10 años particularmente en Brasil, India, Indonesia Nigeria y China que es donde existe más facilidad para hacerlo.
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Previsiones FAO 2032 vs 2023 |
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Aumento demanda |
Aumento oferta |
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Cereales |
113 |
100 |
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Carne |
22 |
20 |
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Lácteos |
65 |
55 |
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Cifras mundiales en millones de toneladas |
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Más producción, pero más volátil
Llámese cambio climático o como se quiera, el hecho es que en las últimas décadas se ha producido a nivel global un aumento de las temperaturas medias, y los fenómenos meteorológicos son cada vez más extremos. Sequias e inundaciones frecuentes, huracanes y tormentas tropicales que diezman, o directamente acaban, con cosechas y con las infraestructuras agrícolas. No hay más que ver como la pertinaz sequía y el calor extremo han mermado en el último año la cosecha de aceituna, llevando al aceite de oliva a más que duplicar su precio en un año; o fijarse en el cacao que, con la sequía y posterior inundación en Ghana y Costa de Marfil, ha disparado su precio casi un 50%. · La meteorología es un factor que incide directamente en la agricultura, ya sea ayudando a producir abundantes cosechas y tirando con ello los precios de la producción a la baja, o por el contrario haciéndolas escasas y disparando sus precios. Y en los últimos años la meteorología se está volviendo más caprichosa y dura, la FAO estima que el cambio climático podría reducir la productividad agrícola en un 2,5 % para 2050.
LEER MÁS | ¿Vale la pena invertir en el oro verde?
· Para colmo de males el fenómeno climático conocido como El Niño cuya última aparición fue en la temporada 2015-2016 ocurre cada 2 a 7 años y podría generarse de nuevo sin pasar mucho tiempo. Se caracteriza por un calentamiento de la temperatura de la superficie del océano Pacífico tropical que termina produciendo sequías en Australia y América del Sur, e inundaciones en Asia y África Sus efectos son catastróficos para agricultura y ganadería. Por ejemplo, en su último periplo de hace 8 años, se estima que causó daños en Asia llevándose por delante cerca de 10 millones de toneladas de arroz, en Brasil 10 millones de toneladas de soja, en Centro América y sur de los EE UU 5 de maíz y 3 de café, y finalmente en África 2 de cacao, eso, por no mentar que abrasó los pastos australianos castigando al sector ganadero y elevó el precio de la carne.
15% Es el aumento del consumo total de alimentos entre 2023 y 2032 estimado por la FAO.
Un arma geopolítica
En este mundo puede haber alimentos para todos, pero no siempre hay de todo, y no tienen por qué estar en el sitio ni en el momento correcto. Así se están convirtiendo en una baza geoestratégica, que se usa para presionar los flujos migratorios, para fomentar o evitar descontento en algunas poblaciones o como medida de presión económica. En la guerra ruso-ucraniana la apertura y cierre del acuerdo de cereales auspiciado por la ONU y Turquía, o el bombardeo de las instalaciones civiles portuarias primero en Odesa y luego en los puertos alternativos del Danubio, se han utilizado como medida de presión, y el precio del trigo ha sido testigo de intensos vaivenes en función de cómo se contraía o relajaba la posibilidad de su transporte en el Mar Negro. La India con ciertos tipos de arroz y azúcar o Turquía con el aceite de oliva han prohibido su exportación con el ánimo de abastecer la demanda nacional y controlar los precios en su país… ayudando al despegue de precios fuera.
Qué nos espera
Con una demanda al alza no queda otra que aumentar su producción lo cual pasará en los países menos desarrollados por multiplicar la superficie cultivada y en los más avanzados por aplicar más tecnología y eficiencia en el uso del agua. Y ya sea por factores geopolíticos o por factores climatológicos las materias primas agrícolas van a estar sometidas a altibajos en sus precios.
Vamos al grano
Usted puede sacar jugo a los productos agrícolas como recomiendan nuestros colegas de OCU fincas y casas a través de explotaciones agrícolas. Tendrá por un lado lo que pueda ganar con las cosechas y por otro la revalorización de la tierra que suele producirse a la par que aumenta el valor de su producción. Si se acierta con el cultivo, como han hecho nuestros colegas www.ocu.org/fincas-y-casas al recomendar las tierras de cereal de secano castellanas, el resultado en el largo plazo puede ser satisfactorio, en la última década se ha obtenido un 2,8% vía revalorización de las fincas y un 1% por las cosechas, es decir un +3,8% anual medio.
· Si a usted le es más sencillo apostar a través de un producto financiero puede verse tentado por invertir en los ETC (Exchange Traded Commodity). Los ETC son un producto cotizado, pariente de los ETF, con los que puede apostar por infinidad de materias primas, incluidas las agrícolas. Como, por ejemplo, el del trigo con el WisdomTree Wheat, el del azúcar con el WisdomTree Sugar o el del maíz con el WisdomTree Corn.
· A diferencia de los ETF físicos que, por invertir su cartera en las acciones del mercado que nosotros recomendamos abordar, son los que nosotros consideramos un instrumento interesante para apostar por un mercado, en el caso de estos ETC entenderá que no son capaces de comprar miles de toneladas de estas materias primas y guardarlas en un almacén procediendo a vender o comprar según entren o salgan suscripciones o reembolsos. Los ETC invierten de forma sintética, es decir a través de productos derivados. Por ello no podemos recomendárselos. Por un lado, por el mayor riesgo que supone no tener en cartera el producto en el que se quiere invertir sino un contrato en el que puede haber problemas en su cumplimiento, pero por otro, porque en el medio y largo plazo su evolución no suele reflejar la evolución de la materia prima sino la de algún índice de derivados sobre el producto en cuestión con rendimiento peor (vea tabla a continuación).
Cómo y dónde invertir
El hecho de no ser muy recomendable pasar por el mundo de los derivados para apostar por las materias primas agrícolas no implica que usted no pueda apostar por esta megatendencia. No son muchas, pero sí hay alguna compañía cotizada de explotaciones agrarias como la norteamericana Bunge limited (BMG169621056) un gigante mundial en la producción de oleaginosas (maíz, soja…) y que tras la adquisición de Viterra (la antigua filial agrícola de Glencore) lo será también en procesamiento y comercio agrícola. Bunge en torno a los 113 USD que cotiza a comienzos de septiembre está correcta y puede merecer una apuesta para el inversor a largo plazo, sobre todo si se compra en algún tropiezo.
· Y si no quiere jugárselo todo a una sola carta, la mejor forma de apostar por esta megatendencia de forma diversificada es a través de un ETF físico como el iShares Agribusiness (IE00B6R52143). Este invierte en acciones de empresas que cubren todos los eslabones de la cadena alimenticia, desde productoras como Bunge (pesa un 4% en la cartera el ETF), pasando por fabricantes de maquinaria agrícola (tractores Kubota, Deere), fertilizantes (Nissan Chemical) o procesadoras y comercializadoras de productos agrícolas (Archer Daniels).
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Materias primas y ETC (31/08/23) |
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Materia prima, ETC |
1 año |
5 años |
10 años |
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Aceite de oliva virgen extra |
+105,1% |
+183% |
+218% |
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Cacao |
+48,4% |
+71,8% |
+79,5% |
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Arroz |
+28,1% |
+95,4% |
+68,2% |
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Azúcar |
+27,8% |
+130% |
+76,9% |
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WisdomTree Sugar (GB00B15KY658) |
+52,4% |
+143,8% |
+5,9% |
|
Índice de precios de los alimentos |
-11,8% |
+26,5% |
+4,5% |
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Ishares Agribusiness (IE00B6R52143). |
-15.,6% |
+50,4% |
+123,4% |
|
Cebada |
-24,4% |
+79,8% |
+31,8% |
|
Maíz |
-35,5% |
+64,3% |
-0,9% |
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WisdomTree Corn (GB00B15KXS04) |
-20,3% |
+53,7% |
-25,5% |
|
Trigo |
-41,1% |
+9,9% |
-1,2% |
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WisdomTree Wheat (GB00B15KY765) |
-37,2% |
-9,9% |
-53,6% |
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Cifras acumuladas y en euros. En cursiva los ETC. El Ishares Agribussines es un ETF físico. |
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Más barato en Banco BiG
Si usted quiere invertir en ETF con unos costes limitados opte por la versión cotizada en euros en un intermedia barato como Banco BiG, donde se ahorrará la comisión de custodia si es socio de OCU inversiones. En el caso del Agribussines elija la opción que cotiza en euros en la Bolsa de Ámsterdam (IE00B6R52143)