Sostenible por fuera, ¿y por dentro?
Durante años, las decisiones de inversión se han apoyado en el binomio rentabilidad-riesgo. A esa ecuación se ha añadido una tercera dimensión: los criterios ASG, es decir, los ambientales, sociales y de gobernanza. Analizan, por ejemplo, cómo gestiona una empresa sus emisiones, cómo trata a sus empleados o la calidad de su gobierno corporativo. Son aspectos que pueden anticipar riesgos con impacto en los resultados de una empresa. Pero una etiqueta sostenible no garantiza ni mayor rentabilidad ni menor riesgo.
El problema surge cuando se aprovecha el tirón comercial de la etiqueta ASG para vestir de sostenible aquello que quizás no lo sea tanto. Es el greenwashing. También conviene mirar con cautela las calificaciones ASG: muchos proveedores comparan a cada empresa con sus rivales del mismo sector (best in class). Así, una petrolera puede obtener una nota ambiental elevada por hacerlo mejor que otras petroleras, aunque su impacto real sea mayor que el de, por ejemplo, un banco o una tecnológica.
Además, qué se considera sostenible no es algo inmutable. La regulación, las metodologías y los criterios utilizados por las gestoras evolucionan. La taxonomía europea, por ejemplo, admite bajo determinadas condiciones algunas actividades relacionadas con el gas y la energía nuclear.
Por eso, no se quede únicamente con una puntuación o una etiqueta. Antes de invertir conviene saber qué mide, qué actividades excluye y qué estrategia sigue realmente el producto.
Pero ¿es rentable?
Si comparamos el índice MSCI World con el MSCI World Screened, que aplica exclusiones por actividades controvertidas y determinados criterios ASG, sus resultados a largo plazo son muy similares. Por ejemplo, a cinco años, el primero obtiene un rendimiento medio anual del 11,6% frente al 11,8% del segundo. También su nivel de riesgo ha sido similar con una volatilidad del 15,2% y el 15,6% de media anual en los últimos 5 años respectivamente. Por tanto, aplicar criterios ASG, al menos en los últimos 5 años, no ha sido ni más ni menos rentable. Y si ampliamos el plazo a 10 años, obtenemos también medidas muy similares entre ambos índices.
Hágase socio de OCU Inversiones para acceder al análisis completo de los mejores fondos ASG y consultar nuestras recomendaciones de acciones con la etiqueta ESGF.
Sostenible por fuera, ¿y por dentro?
Durante años, las decisiones de inversión se han apoyado en el binomio rentabilidad-riesgo. A esa ecuación se ha añadido una tercera dimensión: los criterios ASG, es decir, los ambientales, sociales y de gobernanza. Analizan, por ejemplo, cómo gestiona una empresa sus emisiones, cómo trata a sus empleados o la calidad de su gobierno corporativo. Son aspectos que pueden anticipar riesgos con impacto en los resultados de una empresa. Pero una etiqueta sostenible no garantiza ni mayor rentabilidad ni menor riesgo.
El problema surge cuando se aprovecha el tirón comercial de la etiqueta ASG para vestir de sostenible aquello que quizás no lo sea tanto. Es el greenwashing. También conviene mirar con cautela las calificaciones ASG: muchos proveedores comparan a cada empresa con sus rivales del mismo sector (best in class). Así, una petrolera puede obtener una nota ambiental elevada por hacerlo mejor que otras petroleras, aunque su impacto real sea mayor que el de, por ejemplo, un banco o una tecnológica.
Además, qué se considera sostenible no es algo inmutable. La regulación, las metodologías y los criterios utilizados por las gestoras evolucionan. La taxonomía europea, por ejemplo, admite bajo determinadas condiciones algunas actividades relacionadas con el gas y la energía nuclear.
Por eso, no se quede únicamente con una puntuación o una etiqueta. Antes de invertir conviene saber qué mide, qué actividades excluye y qué estrategia sigue realmente el producto.
Pero ¿es rentable?
Si comparamos el índice MSCI World con el MSCI World Screened, que aplica exclusiones por actividades controvertidas y determinados criterios ASG, sus resultados a largo plazo son muy similares. Por ejemplo, a cinco años, el primero obtiene un rendimiento medio anual del 11,6% frente al 11,8% del segundo. También su nivel de riesgo ha sido similar con una volatilidad del 15,2% y el 15,6% de media anual en los últimos 5 años respectivamente. Por tanto, aplicar criterios ASG, al menos en los últimos 5 años, no ha sido ni más ni menos rentable. Y si ampliamos el plazo a 10 años, obtenemos también medidas muy similares entre ambos índices.
Los fondos ASG
Un inversor que quiera seguir este estilo de inversión no tiene más información “oficial” que la proporcionada por la declaración de sus gestores que se cali-fican dentro del artículo 6 (no siguen una estrategia sostenible específica), del artículo 8 (promueven características ambientales o sociales con su inversión) o del artículo 9 (cuyo objetivo declarado es la inversión sostenible). Dentro de este universo encontramos estrategias muy distintas: los que excluyen sectores como el carbón o el tabaco, los llamados best in class, que seleccionan dentro de cada actividad a las compañías con mejores prácticas, fondos temáticos centrados, por ejemplo, en el agua o la transición energética, y fondos de impacto, que buscan generar un efecto ambiental o social positivo, medible e intencionado.
Dentro del universo ASG encontramos fondos excelentes como por ejemplo, dentro de la categoría de acciones globales, el VanEck Ms Developed Markets Div Lead (NL0011683594) que, como el índice que replica, invierte en compañías de mercados desarrollados con dividendos elevados y excluyendo aquellas por ejemplo que no cumplen los principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas, productoras de tabaco y armas. O el Invesco Global Active ESG Equity (IE00BJQRDN15), de gestión activa que excluye por ejemplo a las compañías que obtienen al menos un 1% de sus ingresos de la extracción de carbón térmico. En el último lustro acumulan un rendimiento muy bueno del 136% y 97% respectivamente. Son dos buenos fondos, pero en ambos casos influyen también su estilo de inversión, la selección de acciones y la evolución de los mercados.
Sin embargo, existen buenos fondos como el SA Optima Global(ES0114289004) que no se presenta como sostenible, y no quiere decir que no lo sea. Alrededor del 75% de la cartera de este fondo sigue una gestión activa, replicando a nuestra cartera Experto en Acciones, y el 25% restante se invierte a través de ETF que replican el PIB de las economías mundiales. En el último año ha obtenido un rendimiento del 24,8% frente al 21,8% de las bolsas mundiales. Y siendo socio de OCU Inversiones comprándolo en su gestora recibirá una extra del 0,6% anual.
Fondos temáticos ASG
Dentro de los fondos temáticos (invierten en empresas que se benefician de una tendencia estructural), hay varios de índole ASG como la transición energética, el agua o la economía circular (vea tabla adjunta). Por ello,si usted tiene esta sensibilidad puede utilizarlos como complemento con un peso limitado de no más del 5% de su cartera.
Dentro de la categoría de acciones medioambientales, que consideramos interesante para invertir a largo plazo, destaca el Robeco Circular Economy F EUR (LU2092758999) que invierte en compañías de reciclaje y en aquellas que reducen el consumo de recursos.
· Si busca un fondo de tipo social, el Nordea 1 – Global Diversity Engagement Fund BC EUR (LU1939214851) invierte en acciones globales de compañías con mejor desempeño en diversidad e inclusión, con bastante tino.
· Entre los fondos de energía alternativa, el Robeco Smart Energy F EUR (LU2145462300) invierte en empresas vinculadas a las energías limpias, las redes eléctricas, el almacenamiento y la eficiencia energética. Y el Nordea 1 Global Climate and Environment Fund BC EUR (LU0841586075) invierte en compañías vinculadas al medio ambiente a través de la industria o la tecnología.
· Puede suscribirlos a través de un buen comercializador como Silver Alpha, que para los socios de OCU Inversiones cuenta con una comisión de custodia reducida del 0,2% anual más IVA.
El ASG en las acciones
En acciones, existen varias agencias de calificación ASG. Entre los principales proveedores de análisis y calificaciones ASG están LSEG, S&P Global, Corporate Knights y Morningstar Sustainalytics que evalúan a las compañías según sus prácticas ambientales, sociales y de gobierno corporativo.
·Sin embargo, en OCU Inversiones utilizamos nuestra propia etiqueta ESGF Dentro de las 178 empresas de nuestra selección, 48 obtienen nuestra etiqueta ESGF. En el comparador de acciones puede filtrar las compañías que la obtienen, entre ellas, por ejemplo, Roche (comprar), ASML (comprar), Novartis (conservar) o Schneider Electric (comprar). Que una empresa reciba esta etiqueta ESGF no implica necesariamente que recomendemos su compra; ni viceversa. En cambio, sí es un factor a tener en cuenta si usted es un inversor preocupado por el impacto de sus decisiones económicas.
Qué es la etiqueta ESGF
En OCU Inversiones utilizamos la etiqueta ESGF para identificar compañías que combinan una buena valoración ASG con una adecuada calidad financiera. La valoración de sostenibilidad parte de la información especializada de LSEG (anteriormente Refinitiv)- con más de 20 años de experiencia, cubre más de 16.000 compañías y usa 240 métricas estandarizadas-, con nuestro propio análisis de la calidad financiera. Solo reciben esta etiqueta las compañías que destacan en ambos apartados.
Renta fija “verde”
Dentro de los llamados bonos verdes están aquellos que financian proyectos ambientales; los sociales que están ligados a iniciativas como vivienda, sanidad o educación; los que combinan ambos criterios, y aquellos cuyo coste está vinculado al cumplimiento de determinados objetivos de sostenibilidad. Pero sepa que, debido a la elevada demanda de fondos que están obligados a invertir en este tipo de títulos, ofrecen una menor rentabilidad frente a un título de similares características: fenómeno conocido como greenium. Además la etiqueta no reduce uno de los principales riesgos: la solvencia del emisor. Y tampoco es fácil encontrar un intermediario para comprarlos directamente en el mercado, resulta caro y los importes mínimos suelen ser elevados. Por tanto, no nos parecen interesantes.
Conclusión
Primero construya una buena cartera. Decida cuánto invertir en acciones y renta fija, diversifique entre mercados, controle el riesgo y vigile los costes. Después, si las cuestiones ambientales, sociales o de gobierno corporativo son importantes para usted, utilice los criterios ASG para elegir entre los instrumentos más adecuados. Y en todo caso, siempre le queda la opción de invertir su dinero en un buen fondo acorde con su cartera y con el rendimiento que obtenga destinarlo a la causa ambiental, social o la organización que considere oportuno.
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| Nombre | Categoría | Tipo (1) | Artículo SFDR (2) | Rendimiento (3) | TER(5) | ||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 año | 3 años | 5 años | |||||
| VanEck Ms Developed Markets Div Lead | Acciones globales | ETF | 8 | 29,9% | 82,1% | 136,2% | 0,38% |
| Invesco Global Active ESG Equity | Acciones globales | ETF | 8 | 29,2% | 80,5% | 97,4% | 0,3% |
| Nordea 1 – Global Diversity Engagement BC | Acciones globales | CL | 8 | 25,2% | 65,1% | 76,0% | 1,15% |
| SA Optima Global (4) | Acciones globales | CL | 6 | 24,8% | 51,3% | 53,9% | 0,58% |
| Bolsas mundiales | Acciones globales | CL | 6 | 21,8% | 64,0% | 76,8% | 1,18% |
| Robeco Circular Economy F | Acciones sector medioambiental | CL | 9 | 28,0% | 68,0% | 56,0% | 0,96% |
| Robeco Smart Energy F | Acciones sector energía alternativa | CL | 9 | 48,1% | 76% | 76,1% | 0,97% |
| Nordea 1 Global Climate and Environment BC | Acciones sector medioambiental | CL | 9 | 19,4% | 38,8% | 32,7% | 1,15% |
| (1) Tipo: ETF=Fondo cotizado; CL=Clase limpia; Fnd= fondo minorista. (2) Artículo 6 (no siguen una estrategia sostenible específica), artículo 8 (promueven características ambientales o sociales con su inversión), artículo 9(cuyo fin declarado es la inversión sostenible) . (3) Rendimiento acumulado. n.d. no disponible; (4) La rentabilidad del SA Optima Global incluye la retrocesión de 0,6% anual que aplica Silver Alpha para los socios de OCU Inversiones. (5) TER (Total Expense Ratio): gastos totales anuales. No refleja gastos de compra (en ETF) ni de custodia (ETF y CL). | |||||||