Ases en la manga
La demanda privada (70% de la economía estadounidense) rara vez se ve afectada por los conflictos al otro lado del mundo. El suministro de energía no es un problema para EE.UU. El país se beneficia del repunte de precios para impulsar su petróleo y gas de esquisto. Líder en todos los sectores de futuro, EE.UU. disfruta de una ventaja competitiva en el campo de la innovación. Una economía extremadamente competitiva que, frente a las dificultades de Europa, verá ampliada su ventaja.
Además, la situación económica sigue boyante. Con un 3,6% en marzo, el desempleo ronda los mínimos históricos, mientras que los salarios aumentaron un 5,6% en un año. La gran mayoría de los hogares estadounidenses (el 65,5% son propietarios de su vivienda) se benefician del efecto riqueza ligado a los precios de los inmuebles (+19,1% en un año).
Gran capacidad de financiación
Si bien la Reserva Federal (Fed) endurecerá su política monetaria, otros países evitarán hacerlo durante el mayor tiempo posible. Unos tipos bajos y duraderos en Europa y Japón alentarán a muchos inversores a invertir en EE.UU., en busca de rendimientos más atractivos. La innegable capacidad del país para atraer capital extranjero se confirmará una vez más y los activos financieros en dólares - entre ellos las acciones - serán los grandes beneficiados.
El riesgo de una elevada inflación
La principal amenaza para la economía estadounidense es la inflación. En el 8,5% en marzo, está en su nivel más alto en cuatro décadas. Y la Fed se prepara para subir sus tipos de referencia hasta niveles del 2% a finales de año. Con el fin de los estímulos monetarios, la necesidad de reequilibrar las cuentas públicas, las subidas previstas de los tipos de interés que inevitablemente perjudicarán el consumo, y el actual repunte de la inflación que lastra el poder adquisitivo, parece inevitable que la economía registre una fuerte desaceleración.
Nuestra opinión
Si bien la economía americana acabará por desacelerarse, está...
PARA VER EL RESTO DEL ANÁLISIS Y CÓMO INVERTIR EN LA BOLSA AMERICANA, PINCHE EN EL BOTÓN SIGUIENTE.
Las acciones estadounidenses están incluidas en nuestras tres estrategias mixtas: con un 5% en la mixta defensiva, un 10% en la mixta equilibrada y un 15% en la mixta dinámica.
· Entre los de gestión pasiva destacan los ETF iShares MSCI USA SRI (IE00BYVJRR92) o el iShares Core S&P 500 (IE00B5BMR087), ambos cotizados en el Xetra alemán en euros y disponibles en Banco BiG, sin comisiones de custodia para los socios de OCU (www.bancobig.es/convenios/ocu).
· Entre los fondos tradicionales, opte por el DPAM Capital US Dividend Sustainable B (BE0947853660), con costes reducidos (1,2% anual) y bien diversificado sectorialmente, disponible en el Supermercado de Fondos OCU de Singular Bank (914 899 091) desde 1.000 euros (www.ocu.org/inversiones/ventaja-fondos).
· Para invertir en acciones estadounidenses individualmente, merecen nuestro consejo de compra compañías como Accenture, Autodesk, Berkshire Hathaway, Intel, Microsoft, Zoetis… Veálas en detalle en nuestro comparador de acciones.
Ases en la manga
La demanda privada (70% de la economía estadounidense) rara vez se ve afectada por los conflictos al otro lado del mundo. El suministro de energía no es un problema para EE.UU. El país se beneficia del repunte de precios para impulsar su petróleo y gas de esquisto. Líder en todos los sectores de futuro, EE.UU. disfruta de una ventaja competitiva en el campo de la innovación. Una economía extremadamente competitiva que, frente a las dificultades de Europa, verá ampliada su ventaja.
Además, la situación económica sigue boyante. Con un 3,6% en marzo, el desempleo ronda los mínimos históricos, mientras que los salarios aumentaron un 5,6% en un año. La gran mayoría de los hogares estadounidenses (el 65,5% son propietarios de su vivienda) se benefician del efecto riqueza ligado a los precios de los inmuebles (+19,1% en un año).
Gran capacidad de financiación
Si bien la Reserva Federal (Fed) endurecerá su política monetaria, otros países evitarán hacerlo durante el mayor tiempo posible. Unos tipos bajos y duraderos en Europa y Japón alentarán a muchos inversores a invertir en EE.UU., en busca de rendimientos más atractivos. La innegable capacidad del país para atraer capital extranjero se confirmará una vez más y los activos financieros en dólares - entre ellos las acciones - serán los grandes beneficiados.
El riesgo de una elevada inflación
La principal amenaza para la economía estadounidense es la inflación. En el 8,5% en marzo, está en su nivel más alto en cuatro décadas. Y la Fed se prepara para subir sus tipos de referencia hasta niveles del 2% a finales de año. Con el fin de los estímulos monetarios, la necesidad de reequilibrar las cuentas públicas, las subidas previstas de los tipos de interés que inevitablemente perjudicarán el consumo, y el actual repunte de la inflación que lastra el poder adquisitivo, parece inevitable que la economía registre una fuerte desaceleración.
Nuestra opinión
Si bien la economía americana acabará por desacelerarse, está mejor posicionada para obtener buenos resultados que la mayoría de economías occidentales. De cara al futuro apostamos no tanto por aquellos fondos con un alto peso tecnológico en sus carteras sino más bien por fondos más diversificados sectorialmente, que representen más fielmente la economía en su conjunto. Busque y compare los mejores en nuestro comparador de fondos.
Valor liquidativo en el momento del análisis:
ETF iShares MSCI USA SRI: 11,84 EUR
iShares Core S&P 500: 415,90 EUR
DPAM Capital US Dividend Sustainable B: 471,27 EUR