Un entorno fuera de control
Con sus más y sus menos, el sector eléctrico español ha disfrutado en los últimos años de un entorno estable y propicio para su negocio en el que, cualquier aumento de costes, al final ha acabado siendo trasladado y asumido vía tarifa por sus clientes lo que ha permitido obtener márgenes y beneficios con poco riesgo. El fuerte incremento del precio del CO2 y del gas en los últimos meses ha puesto sobre la mesa las debilidades del sistema. Un excesivo peso de la fiscalidad en el precio final a pagar por los usuarios y unas tarifas basadas en costes marginales (se cobra al precio más caro que se produce) que han animado comportamientos oportunistas como el vaciado de pantanos cuyo coste real es irrisorio. Una situación preocupante sobre todo cuando el invierno está a la vuelta de la esquina y los precios de ambos factores – CO2 y gas - no parece que vayan a decaer.
Con el ánimo de aminorar la factura, el Gobierno ha anunciado recortes tanto en los impuestos cargados como en los beneficios de las eléctricas. Un recorte de beneficios estimado por el Gobierno en 2.600 millones de euros - algo que, por prudencia, nos ha llevado a recortar también nuestras estimaciones-, una caída superada con creces por el desplome de sus cotizaciones en Bolsa esta semana.
… pero el futuro es eléctrico
El compromiso europeo con la reducción de las emisiones de CO2 es claro, pero también costoso. La transición energética - freno a los combustibles fósiles, electrificación- será larga y complicada. Pese a la fuerte regulación a la que se ve sometida el sector, a largo plazo, las compañías eléctricas estarán entre los sectores ganadores.
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· Si quiere invertir en el sector de forma más diversificada, puede hacerlo con un fondo de gestión pasiva como el SPDR MSCI World Utilities (IE00BYTRRH56). Un ETF que cotiza en el Euronext Ámsterdam y replica al sector eléctrico mundial, donde las acciones norteamericanas representan casi el 60% de su cartera.
· Las energías limpias son una opción muy interesante para los que les guste el picante y piensen en el largo plazo, como hace nuestra cartera Experto en Acciones que dedica un 2% al ETF iShares Global Clean Energy (IE00B1XNHC34), disponible en la Bolsa alemana.
Un entorno fuera de control
Con sus más y sus menos, el sector eléctrico español ha disfrutado en los últimos años de un entorno estable y propicio para su negocio en el que, cualquier aumento de costes, al final ha acabado siendo trasladado y asumido vía tarifa por sus clientes lo que ha permitido obtener márgenes y beneficios con poco riesgo. El fuerte incremento del precio del CO2 y del gas en los últimos meses ha puesto sobre la mesa las debilidades del sistema. Un excesivo peso de la fiscalidad en el precio final a pagar por los usuarios y unas tarifas basadas en costes marginales (se cobra al precio más caro que se produce) que han animado comportamientos oportunistas como el vaciado de pantanos cuyo coste real es irrisorio. Una situación preocupante sobre todo cuando el invierno está a la vuelta de la esquina y los precios de ambos factores – CO2 y gas - no parece que vayan a decaer.
Con el ánimo de aminorar la factura, el Gobierno ha anunciado recortes tanto en los impuestos cargados como en los beneficios de las eléctricas. Un recorte de beneficios estimado por el Gobierno en 2.600 millones de euros - algo que, por prudencia, nos ha llevado a recortar también nuestras estimaciones-, una caída superada con creces por el desplome de sus cotizaciones en Bolsa esta semana.
… pero el futuro es eléctrico
El compromiso europeo con la reducción de las emisiones de CO2 es claro, pero también costoso. La transición energética - freno a los combustibles fósiles, electrificación- será larga y complicada. Pese a la fuerte regulación a la que se ve sometida el sector, a largo plazo, las compañías eléctricas estarán entre los sectores ganadores.
· Pese a las turbulencias que auguramos de cara a los próximos días creemos que el sector goza de buenas perspectivas a largo plazo y de una atractiva rentabilidad por dividendo. En cambio, no está “barato”. Aun así, hay oportunidades de compra, sobre todo más allá de nuestras fronteras. En Europa la francesa Engie y la portuguesa REN merecen nuestro consejo de compra.
· Entre las españolas, Iberdrola sería nuestra opción preferida dada su menor dependencia del mercado nacional (35% de sus ventas al cierre del primer semestre) y su presencia en otros mercados con fuertes tasas de crecimiento como EE.UU., Brasil o la generación eólica marina. Por su parte, Endesa (89% de los ingresos provienen de España y el resto de Portugal) nos parece ahora más arriesgada y sólo deberían mantenerla aquellos inversores con visión de largo plazo que no respondan al perfil inversor buen padre de familia.
· En nuestra cartera Experto, el sector eléctrico en conjunto tiene un peso superior al 15% e incluye, además de este ETF de energías limpias, las acciones de Iberdrola, Engie y National Grid. Si invierte a través del Metavalor Dividendo (ES0162701009), el fondo que remeda la estrategia de nuestra cartera modelo, también invertirá en ellas de forma indirecta.
Consulte y compare la ficha detallada de cada una de las acciones de nuestra selección en el comparador de acciones.
Valor liquidativo en el momento del análisis:
SPDR MSCI World Utilities: 38,69 EUR
iShares Global Clean Energy: 10,85 EUR