El criterio FIFO
Como ya hemos explicado en nuestro análisis Cómo optimizar fiscalmente sus fondos de inversión: los traspasos, los fondos de inversión pueden ser un muy útil instrumento para lograr un jugoso ahorro de impuestos. Veamos ahora cómo la antigüedad de sus participaciones puede ser clave en tal menester con un caso práctico.
En septiembre de 2013 Ana invirtió 12.580 euros en el fondo de acciones chinas JPM China, ostentando 170 participaciones a 74 euros cada una. Más adelante, en noviembre de 2020, adquirió 52 participaciones adicionales a un precio de 203 euros, invirtiendo para ello otros 10.556 euros en el fondo. Ahora, como necesita 14.000 euros y el valor actual de cada participación es de 123 euros ha pensado en vender 114 de sus participaciones. ¿Acierta con su decisión?
• Lamentablemente, aunque es el camino más fácil, en el plano fiscal no es óptimo. Como ya le indicamos, con los fondos no se tributa hasta que no se produce su venta y, de adquirir participaciones de un mismo fondo en fechas (y a precios) diferentes, Hacienda se basa en el criterio FIFO (First in, First out, que en español significa primera entrada, primera salida) para establecer la prelación. Es decir, considera que las participaciones que primero se venden son las más antiguas.
• Así, para Hacienda las 114 participaciones que Ana vendería se corresponderían con las compradas en 2013, con las que acumula buenas ganancias. En tal caso, Ana tributaría por una plusvalía de 5.586 euros (114 participaciones por un valor de venta de 123 euros y un valor de compra de 74 euros), por lo que pagaría al Fisco unos 1.061 euros.
A Ana le interesaría mucho más sacar a la luz fiscal las pérdidas que acumula con las 52 últimas participaciones que compró en 2020. ¿Quiere saber cómo podría hacerlo?
• Hay un truco para ello, que consiste en ordenar primero un traspaso de las participaciones más antiguas de forma que, una vez ordenado este, cambie la prelación de las últimas participaciones compradas. En este caso, Ana tendría que ordenar un traspaso de 108 participaciones (tras restar a las 222 participaciones totales las 114 que necesita vender) a otro fondo similar, como p.ej. el Pictet China Index (consulte nuestro comparador de fondos y ETF). Según el criterio FIFO, esas 108 participaciones serían las del primer grupo, las más antiguas con plusvalías, pero al tratarse de un traspaso no tendría repercusión fiscal. Después ya sí podría ordenar el reembolso de las 114 participaciones restantes, con las que obtendría los 14.000 euros que necesita, 14.022 euros para ser exactos (114x123). De estas, si bien 62 participaciones serían de las que compró a 74 euros, las 52 participaciones restantes serían de las compradas a 203 euros, con un coste total a ojos del Fisco de 15.144 euros (72x74 + 52*203).
Así, con este truco fiscal Ana no sacaría a la luz ganancias, por lo que no tendría que pagar nada al Fisco, sino que lo que sacaría a la luz serían unas pérdidas por valor de 1.122 euros que podría compensar con futuras ganancias durante cuatro años. Un ahorro de unos 1.100 euros respecto a lo que era su primera opción y que podría ser mayor en años venideros fruto de la afloración de las pérdidas.
• Hacer diferentes aportaciones temporales a un mismo fondo puede ser muy útil fiscalmente hablando. Y hay una alternativa incluso más sencilla a nivel operativo.
Con varios fondos, más sencillo
Ahora imaginemos que Ana hubiera instrumentado esa segunda inversión de 2020 ya directamente a través de otro fondo distinto de la misma categoría, como el Pictet China Index. En tal caso habría dedicado los 10.556 euros adicionales a comprar 63 participaciones a 167,5 euros cada una, que ahora tienen un valor unitario de 107 euros. ¿Fiscal-mente le hubiera salido más a cuenta?
• En este supuesto Ana lo tendría mucho más fácil. Dado que con la primera inversión acumula plusvalías y con esta segunda pérdidas, tan solo tiene que ordenar un reembolso de estas últimas para sacar a la luz los números rojos. De esta forma, Ana daría una orden de venta del total de esas 63 participaciones del Pictet China Index por valor de 6.741 euros, con lo que, teniendo en cuenta que invirtió inicialmente 10.556 euros, afloraría una minusvalía de 3.815 euros.
• Si con esos algo más de 6.700 euros Ana tuviera suficiente ya no tendría que hacer nada, limitándose a mantener la inversión inicial en el primer fondo, el JPM China, donde acumula ganancias. Ahora bien, como necesita 14.000 euros en total, aún le faltan unos 7.300 euros que habría de sacar de los ahorros invertidos en el primer fondo, el JPM China. Pero lo que cambia respecto al primer ejemplo es que ahora puede sacar a la luz las ganancias, ya que estas pueden compensarse con las pérdidas anteriores. Así, Ana puede solicitar un reembolso de 59 participaciones de las 170 que acumula en el JPM China y mantener las 111 participaciones restantes. Obtendría de este modo 7.257 euros (59 participaciones x 123 euros) y acumularía unas ganancias por valor de 2.891 euros (el coste de esas 59 participaciones fue de 4.366 euros: 59 x 74) que podría compensar fiscalmente con las pérdidas de 3.815 euros generadas con la venta del Pictet China Index (y aún tendría pérdidas de casi 1.000 euros para compensar con ganancias en ejercicios futuros). De esta forma, el saldo fiscal que obtendría Ana sería de 924 euros de minusvalías evitando tributar por ganancias
• Con el régimen de traspasos actual, tener dos fondos de una misma categoría no supone estrictamente una ventaja fiscal, pero sí simplificará su operativa cuando quiera cambiar la composición de su cartera o necesite liquidez.
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