Turbulencias de infarto
La amenaza bélica sobre Ucrania se ha hecho realidad. Las primeras reacciones han provocado el hundimiento de la bolsa rusa - que ya se va moderando - y el arrastre a la baja del resto de mercados bursátiles. Un momento de máxima tensión en el que el precio del petróleo - del que Rusia es un gran exportador- y del oro rebotan, mientras que los tipos de la renta fija han pasado de estar subiendo en los últimos días y caer consecuentemente su precio a recortar tipos y rebotar los precios. Tres elementos que actúan de amortiguadores de las fuertes caídas bursátiles. En estos momentos, la peor decisión que puede tomar un inversor con un horizonte de largo plazo es desprenderse de las acciones, incluidas las acciones rusas.
· Para aquellos perfiles de inversor a los que les preocupan más los altibajos – las carteras mixtas están pensada para ellos - hace ya dos meses que tomamos la decisión de eliminar las acciones rusas tras haberse beneficiado mucho de la subida del precio de los hidrocarburos. En su lugar, incluimos la bolsa mexicana, otro importante productor de petróleo, bien situado para beneficiarse del auge del precio del barril, pero también del dinamismo de su vecino estadounidense. Por las mismas razones, mantenemos en nuestras estrategias mixtas las acciones canadienses, también impulsadas por la demanda interna.
Mantenga la calma
Tras el retumbar de las armas, resulta difícil predecir la cascada de reacciones y sanciones a Rusia...
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Bien diversificadas, no nos parece el momento de hacer grandes cambios en la composición de nuestras carteras modelo, apenas un ligero retoque en la estrategia global flexible.
Turbulencias de infarto
La amenaza bélica sobre Ucrania se ha hecho realidad. Las primeras reacciones han provocado el hundimiento de la bolsa rusa - que ya se va moderando - y el arrastre a la baja del resto de mercados bursátiles. Un momento de máxima tensión en el que el precio del petróleo - del que Rusia es un gran exportador- y del oro rebotan, mientras que los tipos de la renta fija han pasado de estar subiendo en los últimos días y caer consecuentemente su precio a recortar tipos y rebotar los precios. Tres elementos que actúan de amortiguadores de las fuertes caídas bursátiles. En estos momentos, la peor decisión que puede tomar un inversor con un horizonte de largo plazo es desprenderse de las acciones, incluidas las acciones rusas.
· Para aquellos perfiles de inversor a los que les preocupan más los altibajos – las carteras mixtas están pensada para ellos - hace ya dos meses que tomamos la decisión de eliminar las acciones rusas tras haberse beneficiado mucho de la subida del precio de los hidrocarburos. En su lugar, incluimos la bolsa mexicana, otro importante productor de petróleo, bien situado para beneficiarse del auge del precio del barril, pero también del dinamismo de su vecino estadounidense. Por las mismas razones, mantenemos en nuestras estrategias mixtas las acciones canadienses, también impulsadas por la demanda interna.
Mantenga la calma
Tras el retumbar de las armas, resulta difícil predecir la cascada de reacciones y sanciones a Rusia. Pero todo indica que un conflicto abierto tendría un fuerte impacto en el sistema financiero ruso y las empresas cotizadas. Pero la corrección del 50% de la bolsa rusa desde sus máximos de octubre nos lleva, sin descartar nuevas caídas, a recomendarle que no se desprenda de sus acciones rusas.
En el resto de sus inversiones, la inflación seguirá siendo la principal amenaza. Esta puede agravarse si el precio del petróleo no ayuda. Sin embargo, en caso de alta inflación, las acciones suelen ofrecer mayor protección que las obligaciones.
Europa, en el punto de mira
Europa, sobre todo la zona del euro, está más expuesta en caso de conflicto bélico, al depender en gran medida de Rusia para su suministro de energía. El aumento del precio de la energía lastra sin duda la competitividad de la industria europea frente a sus competidores americanos o asiáticos. La previsión de crecimiento económico para 2022, cercana al 4%, podría tener que revisarse a la baja si se confirma el peor de los escenarios. Dado el aumento de los riesgos, nuestra exposición a las acciones de la zona euro sigue siendo limitada.
El mercado estadounidense es uno de los menos volátiles y su principal activo es la demanda interna, por lo que tiene poca exposición a eventos en Europa. En la misma línea, para limitar el riesgo, diversificamos asimismo en mercados de bajo riesgo (Suiza, Japón) o con poca exposición a Europa (China, Corea del Sur).
Sin olvidar las obligaciones
Cuando el miedo gana terreno, los inversores más temerosos acuden a bonos y obligaciones. No es de extrañar que los precios de las obligaciones hayan comenzado a subir - y los tipos de interés a bajar -. De ahí la importancia de contar con obligaciones en una cartera bien diversificada. Nuestras carteras modelo contienen una buena representación de obligaciones, con estadounidenses, canadienses o japonesas, entre otras.