La tormenta perfecta
En las últimas semanas se ha desatado la tormenta perfecta y tanto las bolsas como la renta fija caen. En el caso de las acciones, nadie le puede asegurar que su caída de precio no sea más que el reflejo de unos menores beneficios futuros y, por tanto, salvo que mejoren, puedan llegar a recuperar cotizaciones pasadas. En el caso de la renta fija, donde los beneficios futuros están prefijados, sí implicarán mayores rentabilidades futuras. Con las obligaciones tiene la seguridad de que, salvo impago del emisor, las caídas de hoy equivaldrán a mayores beneficios en el futuro. ¿Por qué?
Si desea seguir leyendo este análisis, haga clic en el botón siguiente
La tormenta perfecta
En las últimas semanas se ha desatado la tormenta perfecta y tanto las bolsas como la renta fija caen. En el caso de las acciones, nadie le puede asegurar que su caída de precio no sea más que el reflejo de unos menores beneficios futuros y, por tanto, salvo que mejoren, puedan llegar a recuperar cotizaciones pasadas. En el caso de la renta fija, donde los beneficios futuros están prefijados, sí implicarán mayores rentabilidades futuras. Con las obligaciones tiene la seguridad de que, salvo impago del emisor, las caídas de hoy equivaldrán a mayores beneficios en el futuro. ¿Por qué?
Obligaciones, ¿mecanismo de ajuste?
Cualquier inversor en obligaciones (consulte nuestro comparador de obligaciones) debe conocer la relación inversa entre tipos de interés y su precio: cuando los tipos suben, como ahora, el precio de las obligaciones cae. Y viceversa. Un efecto que es más intenso conforme más alejado esté el vencimiento de la obligación.
• La explicación es sencilla. Ante unos tipos de interés al alza, las obligaciones ya en circulación, que pagan unos menores rendimientos, se vuelven menos interesantes. De ahí que su precio tenga que disminuir hasta que su TIR (Tasa Interna de Rendimiento) se iguale con el de las nuevas obligaciones, que ofrecen mayor cupón.
• Ahora bien, lo que muchos inversores pasan por alto es que este ajuste vía precio implica también que la rentabilidad hasta el vencimiento de la obligación en circulación es ahora mayor a la prevista inicialmente. Veámoslo con un ejemplo.
En números contantes y sonantes
Imaginemos que hace meses usted compró por 1.000 euros obligaciones a 10 años al 1% anual. Con ellas cobraría un cupón cada año de 10 euros y le devolverían los 1.000 euros al vencimiento. Pues bien, si ahora a ese mismo plazo las nuevas obligaciones ofrecieran un 3% anual, 30 euros de cupón cada año y 1.000 a su vencimiento, es obvio que ya nadie pagará 1.000 euros por las que usted tiene. Su precio caerá hasta los 830 euros para que pueda compensar su menor cupón anual y su TIR o rendimiento anual se iguale al 3% de las obligaciones actuales.
• El precio de las obligaciones en circulación caerá un 17% hasta los 830 euros. Pero, a partir de ahora seguirán pagando el mismo cupón de 10 euros y abonando 1.000 a su vencimiento, lo que supone un rendimiento del 3% anual hasta su vencimiento, el triple del 1% que rentaban en su emisión.
Fondos con obligaciones, en la diana
Si usted invierte directamente en obligaciones y las mantiene hasta su vencimiento, todos estos cambios en su precio por las variaciones de tipos no le afectarán. El rendimiento final que obtenga con ellas será el que tenían en su emisión. Los precios actuales, en plena caída, tenderán inexorablemente a su valor nominal a medida que vaya acercándose su fecha de vencimiento.
• Un hecho que sí pesa y mucho si invierte en obligaciones a través de fondos de inversión (consulte nuestro comparador de fondos) al afectarles de lleno el mecanismo de ajuste en el precio de las obligaciones. Estos fondos, si no cambian la duración de sus carteras, ven cómo esas caídas en el precio de las obligaciones pasan factura ahora a su valor liquidativo, pero de cara al futuro implican un mayor rendimiento esperado. Así pues, si usted ya tiene alguno de ellos en su cartera de renta fija a largo plazo no se le ocurra tirar la toalla. Y si estaba pensando en invertir en alguno de ellos, puede que ahora sea un buen momento. El Beka Premium Flexible es un buen ejemplo de ello, vea nuestro análisis en donde le damos una explicación detallada.