Brusca relajación monetaria en China
El banco central de China ha sorprendido a los mercados con nuevas e inesperadas medidas monetarias. En primer lugar, ha recortado, por primera vez desde agosto del año pasado, sus principales tipos de interés a corto y largo plazo. La autoridad monetaria china también ha anunciado que se rebajarían los requisitos de garantías para los préstamos. Y, por último, ha decidido inyectar en el mercado 435.100 millones de yuanes (55.000 millones de euros) a tipos preferenciales en una operación no programada.
La razón de esta relajación monetaria es la debilidad económica y el riesgo de deflación. En efecto, en el segundo trimestre el dato de crecimiento del PIB resultó decepcionante al aumentar tan solo un 0,7% respecto a los tres meses anteriores. Y con sólo un 0,2% en junio, la inflación se acerca peligrosamente a terreno negativo.
La mayor facilidad de acceso al crédito y a unos tipos de interés más bajos deberían impulsar la demanda interna. También debería frenar la crisis inmobiliaria, que está mermando la moral y el consumo de los hogares, la mayoría de los cuales han invertido sus ahorros en ladrillos y cemento.
La bajada de los tipos de interés también debilitará el valor del yuan en el mercado de divisas. Esto facilitará el envío al extranjero de productos chinos, que cada vez tienen que hacer frente a aranceles aduaneros que erosionan su competitividad.
Nuestros consejos
Brusca relajación monetaria en China
El banco central de China ha sorprendido a los mercados con nuevas e inesperadas medidas monetarias. En primer lugar, ha recortado, por primera vez desde agosto del año pasado, sus principales tipos de interés a corto y largo plazo. La autoridad monetaria china también ha anunciado que se rebajarían los requisitos de garantías para los préstamos. Y, por último, ha decidido inyectar en el mercado 435.100 millones de yuanes (55.000 millones de euros) a tipos preferenciales en una operación no programada.
La razón de esta relajación monetaria es la debilidad económica y el riesgo de deflación. En efecto, en el segundo trimestre el dato de crecimiento del PIB resultó decepcionante al aumentar tan solo un 0,7% respecto a los tres meses anteriores. Y con sólo un 0,2% en junio, la inflación se acerca peligrosamente a terreno negativo.
La mayor facilidad de acceso al crédito y a unos tipos de interés más bajos deberían impulsar la demanda interna. También debería frenar la crisis inmobiliaria, que está mermando la moral y el consumo de los hogares, la mayoría de los cuales han invertido sus ahorros en ladrillos y cemento.
La bajada de los tipos de interés también debilitará el valor del yuan en el mercado de divisas. Esto facilitará el envío al extranjero de productos chinos, que cada vez tienen que hacer frente a aranceles aduaneros que erosionan su competitividad.
Nuestros consejos
La actuación del banco central chino demuestra que las autoridades de Pekín harán todo lo que esté en su mano para alcanzar su objetivo de un crecimiento del PIB cercano al 5% este año. Aunque el potencial económico del país se está reduciendo a medida que envejece su población y se reconfigura el comercio mundial, China sigue ofreciendo perspectivas lo suficientemente atractivas como para justificar la inversión en el país. Por nuestra parte, en una perspectiva a largo plazo las acciones chinas tienen cabida en todas nuestras estrategias de inversión. Puede invertir en ellas a través del fondo JPM China D Acc EUR (LU0522352607), disponible en EBN Banco. Consulte su ficha detallada en nuestro comparador de fondos y ETF