Los salarios no suben al mismo ritmo que el IPC
En enero, y ya van once meses consecutivos, el gasto de los hogares cayó otro -6,3% en comparación con el mismo mes de 2023. Una fuerte contracción del consumo que se explica por varios factores. Y es que aunque la inflación en Japón nunca ha llegado a alcanzar la misma magnitud que en Occidente, lo cierto es que los salarios, desde abril de 2022, no han aumentado al mismo ritmo que lo han hecho los precios al consumo, lo que ha ido erosionando el poder adquisitivo de los japoneses.
Así, ante un consumo de capa caída es poco probable que el Banco de Japón decida al menos de forma inmediata subir los tipos con el consecuente endurecimiento de las condiciones de financiación, algo que acabaría prolongando la recesión económica en la que se encuentra inmerso el país desde la segunda mitad del año pasado. Eso sí, lo que tampoco ha cambiado es su mensaje a favor de un cambio de su política monetaria en el corto plazo. El alza de tipos, tanto a corto como a largo, llegará, pero prefieren observar antes que las condiciones de la economía nipona alienten una subida de precios sostenible en torno el 2% antes de mover ficha.
Por otra parte, a medida que Estados Unidos y la eurozona se embarquen en un ciclo de bajadas de tipos oficiales -en principio, a partir de junio-, el yen debería beneficiarse de la reducción progresiva del diferencial de tipos de interés entre Japón y el resto del mundo para recuperar sus colores.
Nuestros consejos
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Los salarios no suben al mismo ritmo que el IPC
En enero, y ya van once meses consecutivos, el gasto de los hogares cayó otro -6,3% en comparación con el mismo mes de 2023. Una fuerte contracción del consumo que se explica por varios factores. Y es que aunque la inflación en Japón nunca ha llegado a alcanzar la misma magnitud que en Occidente, lo cierto es que los salarios, desde abril de 2022, no han aumentado al mismo ritmo que lo han hecho los precios al consumo, lo que ha ido erosionando el poder adquisitivo de los japoneses.
Así, ante un consumo de capa caída es poco probable que el Banco de Japón decida al menos de forma inmediata subir los tipos con el consecuente endurecimiento de las condiciones de financiación, algo que acabaría prolongando la recesión económica en la que se encuentra inmerso el país desde la segunda mitad del año pasado. Eso sí, lo que tampoco ha cambiado es su mensaje a favor de un cambio de su política monetaria en el corto plazo. El alza de tipos, tanto a corto como a largo, llegará, pero prefieren observar antes que las condiciones de la economía nipona alienten una subida de precios sostenible en torno el 2% antes de mover ficha.
Por otra parte, a medida que Estados Unidos y la eurozona se embarquen en un ciclo de bajadas de tipos oficiales -en principio, a partir de junio-, el yen debería beneficiarse de la reducción progresiva del diferencial de tipos de interés entre Japón y el resto del mundo para recuperar sus colores.
Nuestros consejos
A nuestro juicio, la mejor forma de aprovechar su eventual revalorización es a través de un fondo monetario en yenes. Puede apostar por el Pictet Short Term Money Market JPY-R (LU0309035870), que encontrará disponible en Singular Bank.
Por su parte, la bolsa nipona se está beneficiando de esta infravaloración del yen (consulte nuestro conversor de divisas), lo que impulsa la competitividad de las empresas japonesas y las abarata a ojos de los inversores internacionales, pero sobre todo de la mejora de la gobernanza empresarial en Japón, impuesta por las autoridades. A la hora de apostar por las acciones japonesas puede optar por un fondo de gestión activa como el DWS Invest CROCI Japan TFD(LU1948756140), a la venta en EBN Banco desde 2.500 euros; si tiene la clase LC en EBN (un 0,1% más cara) puede mantenerla.