El 2026 arranca con fuerza
En los dos primeros meses, la producción industrial avanzó un 6,3% interanual, impulsada por unas exportaciones que superan las previsiones. Las ventas minoristas también sorprenden (+2,8%). Tras la crisis inmobiliaria, la recuperación del consumo de los hogares será decisiva para 2026 para alcanzar el objetivo de crecimiento del PIB (del 4,5% al 5%). El dinamismo de las ventas en enero-febrero es alentador, aunque deberá confirmarse en los próximos meses.
Las inversiones, que retrocedieron en 2025 por primera vez desde 1989, vuelven a repuntar (+1,8%), señal de una recuperación de la demanda interna. La economía china parece así bien encaminada. El país sigue estando poco expuesto a la crisis en Oriente Medio gracias a sus reservas y al petróleo ruso, así como a las facilidades de paso a través de Irán.
A medio plazo, el principal riesgo sería una, por ahora poco probable, recesión mundial. De todas formas, China parece bien preparada para afrontarla y continuar con su senda de crecimiento económica. Las acciones chinas están presentes en todas nuestras carteras modelo.
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