El crudo se inflama
El conflicto en Oriente Medio ha alterado un contexto en el que la inflación parecía controlada. A estas alturas, parece inevitable un impacto importante sobre el poder adquisitivo y la inflación. El barril de Brent pasó de 60 a 85 dólares en una semana, y la intensificación del conflicto, junto con el anuncio de una próxima suspensión de la producción, lo impulsa hacia los 110 dólares.
La situación es especialmente delicada porque cerca del 20% del petróleo mundial transita por el estrecho de Ormuz, cerrado a la navegación por Irán. Los grandes productores de la región, incapaces de exportar con normalidad y con sus capacidades de almacenamiento casi al límite, podrían verse obligados a suspender la producción. También el gas natural se ha disparado: el TTF de Ámsterdam se ha duplicado en pocos días. Europa, Japón y Corea del Sur, muy dependientes de la energía importada, figuran entre los grandes perjudicados, con reservas europeas de gas especialmente bajas.
Cómo proteger sus ahorros
El conflicto en Oriente Medio está provocando un auténtico efecto dominó en los precios. Un tercio de la producción mundial de fertilizantes pasa por el estrecho de Ormuz y, a las puertas de la primavera, la demanda del sector agrícola es elevada. Los precios se disparan y, con ellos, también lo harán los de los productos agrícolas. Al mismo tiempo, el coste del transporte marítimo sigue aumentando (primas de riesgo más altas). Para los bancos centrales, este regreso de la amenaza inflacionista llega en el peor momento.
En la situación actual,... CONTENIDO RESERVADO A NUESTROS SOCIOS, DESCUBRA A CONTINUACIÓN LOS CONSEJOS DE NUESTROS EXPERTOS.
El crudo se inflama
El conflicto en Oriente Medio ha alterado un contexto en el que la inflación parecía controlada. A estas alturas, parece inevitable un impacto importante sobre el poder adquisitivo y la inflación. El barril de Brent pasó de 60 a 85 dólares en una semana, y la intensificación del conflicto, junto con el anuncio de una próxima suspensión de la producción, lo impulsa hacia los 110 dólares.
La situación es especialmente delicada porque cerca del 20% del petróleo mundial transita por el estrecho de Ormuz, cerrado a la navegación por Irán. Los grandes productores de la región, incapaces de exportar con normalidad y con sus capacidades de almacenamiento casi al límite, podrían verse obligados a suspender la producción. También el gas natural se ha disparado: el TTF de Ámsterdam se ha duplicado en pocos días. Europa, Japón y Corea del Sur, muy dependientes de la energía importada, figuran entre los grandes perjudicados, con reservas europeas de gas especialmente bajas.
Cómo proteger sus ahorros
El conflicto en Oriente Medio está provocando un auténtico efecto dominó en los precios. Un tercio de la producción mundial de fertilizantes pasa por el estrecho de Ormuz y, a las puertas de la primavera, la demanda del sector agrícola es elevada. Los precios se disparan y, con ellos, también lo harán los de los productos agrícolas. Al mismo tiempo, el coste del transporte marítimo sigue aumentando (primas de riesgo más altas). Para los bancos centrales, este regreso de la amenaza inflacionista llega en el peor momento.
En la situación actual, cualquier expectativa de bajada de tipos de interés parece ilusoria. La inflación repuntará; la incógnita es durante cuánto tiempo. Con la nueva escalada de los precios de la energía, nos encaminamos hacia un año 2026 muy incierto. Aunque todas las grandes economías se verán afectadas, algunas lo estarán más que otras. Estados Unidos es autosuficiente en energía, una ventaja aún mayor con el control sobre Venezuela. Como primer productor mundial de hidrocarburos, también podrá vender más cara su producción. El país de Trump sale por tanto mejor parado que otros, y no es casualidad que el dólar recupere fuerza —y su condición de valor refugio— en este momento. Los activos financieros estadounidenses siguen formando parte de nuestras carteras modelo.
Esta lógica también se aplica a Brasil, cuya producción de hidrocarburos no deja de aumentar. En cambio, China, India y otros países emergentes recurrirán a la producción rusa de hidrocarburos y deberían encontrar la manera de seguir siendo competitivos, aunque el fortalecimiento del dólar y la subida de los precios de la energía son malas noticias para ellos. Europa, Japón y Corea del Sur se perfilan como las grandes economías más afectadas. Nos mantenemos al margen de estos dos países asiáticos.
En la zona euro, los inversores más prudentes pueden poner a buen recaudo su dinero en los fondos monetarios en euros hasta que pase la tormenta. Puede optar por un fondo con bajas comisiones como La Française Tresorerie ISR T C (108,97 EUR; FR0013289022), disponible en Silver Alpha desde 1.000 euros.
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