Mantenga la calma y la cabeza fría
En respuesta al ataque israelo-estadounidense, Irán ha bombardeado intereses estadounidenses en varios países vecinos y ha cerrado a la navegación el estrecho de Ormuz, por el que transita alrededor del 20% de la producción mundial de crudo. Por tanto, es previsible que los precios del petróleo se disparen en los próximos días. No obstante, la capacidad de producción actual debería ser suficiente para responder a la demanda. La crisis actual no debería extenderse más de unas semanas, por lo que no es momento de entrar en pánico.
Su objetivo como inversor no es “anticiparse a Irán”, sino evitar los errores clásicos en periodos de crisis: entrar en pánico, vender en el peor momento o concentrar en exceso su cartera. Los episodios geopolíticos suelen aumentar la volatilidad y pueden lastrar las acciones a corto plazo, pero su impacto a medio plazo a menudo es más limitado de lo que se percibe en caliente.
Mantenga la calma y la diversificación de su cartera global. Y evite tomar decisiones impulsivas, como p.ej. vender en momentos de pánico “para quedarse tranquilo” sin tener un plan de vuelta: el verdadero riesgo es salir tras una caída y no reinvertir cuando llegue el rebote.
Qué países son los más afectados por el tirón del petróleo
Los ataques iraníes han disparado el precio del petróleo Brent desde el entorno de 70 USD hasta cerca de 80 USD el barril. Si el conflicto se extendiera a toda la región, el crudo podría subir más, pero por ahora ese escenario se considera poco probable. En los últimos años, las relaciones entre Irán y varios países árabes se han relajado y, aunque las reacciones iraníes generen indignación, muchos vecinos entienden que no son ellos el objetivo principal, sino los intereses estadounidenses.
El impacto inmediato más sensible proviene del cierre a la navegación del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte de la producción mundial de petróleo. Aun así, el efecto sobre Europa sería limitado: menos del 10% del petróleo que pasa por Ormuz acaba en el mercado europeo, mientras que EE.UU. es autosuficiente. El principal riesgo se concentra en Asia, especialmente para China, India, Corea del Sur y Japón, principales destinos de ese flujo. En caso de escasez, se prevé que China e India puedan recurrir a mayores compras de crudo ruso, y no se descarta que Irán permita el paso de petróleo destinado a China. Corea del Sur y Japón tendrían que buscar alternativas en los mercados globales. A medio plazo, el mercado del petróleo debería seguir razonablemente abastecido: otros miembros de la OPEP podrían aumentar la producción y, además, países como Venezuela, Guyana o Libia presentan potencial de crecimiento.
· En momentos de incertidumbre, el oro sigue siendo un buen seguro. Para invertir en oro - entre un 5% y un 10% de su cartera - puede hacerlo a través de un ETF de oro físico como el Xetra Gold (147,44 EUR; DE000A0S9GB0) que cotiza en el Xetra; o bien, si acepta algo más de riesgo, apostar por las minas de oro, como hacemos nosotros al incluir el ETF L&G Gold Mining USD Acc (126,58 EUR; IE00B3CNHG25) en nuestra cartera Experto en acciones. Este ETF cotiza en el Xetra y está disponible en Banco BiG.
Y el gas natural, ¿también se ha disparado su precio?
Con el conflicto en Oriente Medio el precio de referencia del gas natural (TTF) ha subido de 32 a 39 USD. Aquí la situación es más delicada: entre los grandes productores figuran Rusia e Irán (con sanciones o implicación directa) y Catar (afectado indirectamente). Con menos alternativas y una infraestructura de exportación más compleja, se espera una prima de riesgo mayor, aunque probablemente disminuya según evolucione la crisis.
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