Suiza atraviesa un período delicado. Con el coste de la energía por las nubes y el parón de la demanda china y la de la UE, su principal cliente, en el segundo trimestre la economía suiza se estancó y apenas crece un 0,5% en el último año.
Un sector bancario doliente
A estos reveses comunes, Suiza añade el terremoto sufrido en su sector financiero con la adquisición al borde de la quiebra de Credit Suisse por parte de su rival de toda la vida, UBS. Una intervención de urgencia que ha puesto en entredicho la solidez de la fortaleza bancaria centroeuropea, y que no ha dejado en muy buen lugar el criterio de las autoridades helvéticas al preferir salvar parcialmente a los accionistas del banco en detrimento de los tenedores de deuda (los de los COCO lo han perdido todo).
· Pero eso no es todo. Suiza, que durante mucho tiempo ha sido El país del secreto bancario, atrayendo fácilmente capitales de todo el mundo, se ha visto afectado por las sanciones de EE.UU. y la UE contra Rusia. Motivos de inquietud para otros inversores extranjeros (p.ej. los chinos). El sector bancario suizo pierde clientes en beneficio sobre todo de Singapur. En efecto, los activos gestionados por bancos privados helvéticos cayeron un 11% en 2022.
Un franco cerca de máximos
La Bolsa de Zúrich se ha revalorizado algo más del 57% en el último lustro, pero últimamente pierde fuelle. En el último año gana un 8% y casi la mitad de la revalorización se debe al empuje del franco suizo (CHF) frente al euro (+4%). Una divisa que, tras subir un 18% en el último lustro, ya está sobrevalorada cerca de un 9% según nuestros cálculos.
· Rondando su máximo histórico frente al euro, con la inflación controlada (1,6%) y unos tipos al 1,75%, la escalada del CHF tiene sus ventajas. Contribuye a controlar mejor la inflación, limita la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y las presiones sobre los salarios, e impulsa los rendimientos de los inversores que compraron estos activos financieros de calidad como nosotros recomendamos. Pero al mismo tiempo, supone una amenaza a la competitividad suiza y un factor que lastra el atractivo de nuevas inversiones, desde otras divisas como el euro, en sus activos financieros.
¿Qué hacer entonces con las acciones suizas? ¿Siguen siendo interesantes o es mejor venderlas? Vea en qué acciones suizas individuales puede invertir.
Suiza atraviesa un período delicado. Con el coste de la energía por las nubes y el parón de la demanda china y la de la UE, su principal cliente, en el segundo trimestre la economía suiza se estancó y apenas crece un 0,5% en el último año.
Un sector bancario doliente
A estos reveses comunes, Suiza añade el terremoto sufrido en su sector financiero con la adquisición al borde de la quiebra de Credit Suisse por parte de su rival de toda la vida, UBS. Una intervención de urgencia que ha puesto en entredicho la solidez de la fortaleza bancaria centroeuropea, y que no ha dejado en muy buen lugar el criterio de las autoridades helvéticas al preferir salvar parcialmente a los accionistas del banco en detrimento de los tenedores de deuda (los de los COCO lo han perdido todo).
· Pero eso no es todo. Suiza, que durante mucho tiempo ha sido El país del secreto bancario, atrayendo fácilmente capitales de todo el mundo, se ha visto afectado por las sanciones de EE.UU. y la UE contra Rusia. Motivos de inquietud para otros inversores extranjeros (p.ej. los chinos). El sector bancario suizo pierde clientes en beneficio sobre todo de Singapur. En efecto, los activos gestionados por bancos privados helvéticos cayeron un 11% en 2022.
Un franco cerca de máximos
La Bolsa de Zúrich se ha revalorizado algo más del 57% en el último lustro, pero últimamente pierde fuelle. En el último año gana un 8% y casi la mitad de la revalorización se debe al empuje del franco suizo (CHF) frente al euro (+4%). Una divisa que, tras subir un 18% en el último lustro, ya está sobrevalorada cerca de un 9% según nuestros cálculos.
· Rondando su máximo histórico frente al euro, con la inflación controlada (1,6%) y unos tipos al 1,75%, la escalada del CHF tiene sus ventajas. Contribuye a controlar mejor la inflación, limita la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y las presiones sobre los salarios, e impulsa los rendimientos de los inversores que compraron estos activos financieros de calidad como nosotros recomendamos. Pero al mismo tiempo, supone una amenaza a la competitividad suiza y un factor que lastra el atractivo de nuevas inversiones, desde otras divisas como el euro, en sus activos financieros.
Interesantes, pero no baratas
Suiza sigue siendo una economía competitiva e innovadora, centrada en productos y servicios de alto valor añadido. Poco volátiles, las acciones suizas permiten limitar el riesgo de su cartera. Pero al precio actual, la Bolsa de Zúrich no está barata. La relación precio/beneficio del índice MSCI Suiza es similar a la del índice mundial y, por tanto, relativamente alta. A lo que añadir una moneda cercana a sus máximos.
· Por el momento están aún presentes en todas nuestras carteras modelo, con un 5%, aunque las vigilamos de cerca por si fuera conveniente sustituirlas en algún perfil de inversor. Entretanto, si ya tiene un buen fondo o ETF de acciones suizas como el Axa WF Switzerland Equity F Cap, disponible en EBN Banco, manténgalo.
· En nuestra cartera Experto en acciones tienen cabida varias acciones individuales suizas con consejo de compra (Novartis y Roche GS) o de mantener (Nestlé y UBS Group). Otras acciones suizas que puede conservar son Alcon, Sonova Holding y Zurich Insurance.
Valor liquidativo en el momento del análisis:
Axa WF Switzerland Equity F Cap: 99,37 CHF