La economía de toda Europa se ha visto zarandeada por la guerra en Ucrania. Sin embargo, ni todos los países han sabido reaccionar de la misma manera, ni todos cuentan con los mismos recursos para afrontar la situación actual. Entre los alumnos destacados se encuentran dos países nórdicos como Suecia y Noruega, todo un baluarte para una cartera que se precie de estar bien diversificada. Veamos el porqué y cómo materializar esta apuesta.
Suecia en la transición energética
En la última década los suecos, con una apuesta clara por las fuentes de energía renovables, se han puesto en cabeza de la transición energética y su economía está bien preparada para afrontar el choque energético. Con un 40% de sus necesidades de energía cubiertas con renovables y un 30% con su parque nuclear, su dependencia de los combustibles fósiles (gas, carbón y petróleo) apenas alcanza ya el 30%. Eso sí, como miembro de la Unión Europea, ajusta el precio de su electricidad al mayor coste de producción -actualmente el de las centrales de gas- y sus ciudadanos no son inmunes al alza de precios que en marzo alcanzó el 6% en marzo, su nivel más alto desde 1991.
• La confianza de los consumidores suecos ha caído hasta su nivel más bajo desde 2009, y la fuerte correlación de esta con el consumo apunta a una desaceleración del gasto de los hogares en los próximos meses. Sin embargo, Suecia cuenta con bazas más que suficientes para que su economía no se hunda. Los ciudadanos cuentan con el ahorro acumulado durante la pandemia, y con una deuda pública inferior al 40% del PIB, el gobierno tiene bastante margen presupuestario para apoyar la actividad económica y la demanda interna. Ya ha reducido algunos impuestos y ha pagado compensaciones a los transportistas. Para protegerse de la amenaza rusa y tranquilizar a una población preocupada, también aumenta el gasto en defensa.
Una bolsa interesante
La economía sueca está bien posicionada para superar la guerra en Ucrania y vivir sin el petróleo y el gas rusos. Las empresas suecas como
Ericsson (mantener) son líderes en inversiones en investigación y desarrollo. Por su diversificación y con empresas de peso en los principales sectores, la Bolsa de Estocolmo es interesante y ha mostrado su mejor cara en los últimos 3 años (13,6% anual frente al 11,1% de las bolsas mundiales y el 7,5% de las europeas).
10,7% es el rendimiento anual medio de la
Bolsa de Estocolmo en la última década.
• Esta bola está presente en nuestras estrategias globales mixtas con un peso del 5% y hasta el 10% en la Cartera Global Flexible, por lo que, si tiene el Metavalor Global, fondo que remeda esta última, ya estará invirtiendo en este mercado.
• La oferta de fondos que apuesten por la bolsa sueca es muy escasa en nuestro país. Hemos encontrado apenas tres ETF que remedan algún índice sueco. A nuestros ojos, la mejor forma de encauzar esta apuesta es a través del
ETF iShares OMX Stockholm Capped, que replica de forma física la evolución de las principales acciones de la bolsa sueca.
Algunos datos del iShares OMX Stockholm Capped UCITS ETF:
ISIN: IE00BD3RYZ16
Bolsa donde cotiza: Xetra
Gastos totales: 0,1% anual (deberá sumar los gastos de su intermediario)
Principales posiciones: Investor (5,4%), Atlas Copco (4,9%) y Volvo (4,3%)
Rendimiento a un año: -5,1%
Rendimiento a 5 años: +8% anual
Valor liquidativo en el momento del análisis: 66,26 SEK